[classicos] Cathedral – Forest Of Equilibrium

Por Nekrokosmos

Lee Dorrian – Voz
Garry Jennings – Guitarra
Adam Lehan – Guitarra
Mark Griffiths – Bajo
Mike Smail – Batería
Reverend Wolski – Teclados
Helen Acreman – Flauta

Picture of Beauty & Innocence (Intro)/Commiserating the Celebration
Ebony Tears
Serpent Eve
Soul Sacrifice
A Funeral Request (Ethereal Architect)
Equilibrium
Reaching Happiness, Touching Pain

Cathedral se formó después de que Lee Dorian se cansase de hacer grindcore con Napalm Death, y tomase la dirección totalmente opuesta formando uno los pilares del stoner doom o del doom death, como quieras mirarlo. Este debut ‘Forest Of Equilibrium’ fue en 1991 un gran ejercicio de funeral doom con blues y stoner que nada en letras llenas de depresión, melancolía y los pesares de la existencia misma.

Lejos de ese enfoque sabbatiano que consiguieron en sus lanzamientos posteriores, este álbum es de un doom lento y asfixiante, una bomba de confusión alimentada por las drogas en la que cada canción (con la excepción de “Soul Sacrifice”) es un amasijo de riffs aplastantes con ritmos dementes y voces guturales macabras del señor Dorian, que todavía tardaría su tiempo en encontrar ese grito energético que le caracterizaría ya bien entrada la mitad de los 90’s.

Debemos tener en cuenta que ‘Forest Of Equilibrium’ salió en un momento en el que el doom era un género mucho más minoritario de lo que es hoy día, pero que sigue siendo ejemplo de lo desdeñoso que puede ser el estilo. No es un disco para todos los gustos, su propia personalidad y su sonido arrastrado a lo largo de varios minutos puede hacer que las canciones suenen similares unas a otras para el oído no entrenado, pero no se puede negar que creó escuela.

Tenemos aquí canciones como “Commiserating The Celebration”, que siendo la más larga del álbum es también la mejor representación de lo que querían conseguir, con un genial solo de guitarra sobre el final que se entremezcla con los elementos poco tradicionales hasta entonces como flautas y teclados simulando órganos con un sonido inquietante. Todo esto reunido hace que el álbum parezca una sola pieza dividida en varios actos, que nos seducen en un camino de lamentos y distorsión que llevaron al doom a acercarse a sonidos más extremos. Pura genialidad muchas veces incomprendida.