[classicos] Trivium – Ascendancy, un hito del metal moderno que cumple dos décadas

Texto: Nekrokosmos

Matt Heafy – voz, guitarra, producción, arte
Corey Beaulieu – guitarras, voz
Paolo Gregoletto – bajo, voz
Travis Smith – batería, percusión
Brent Young – Bajo (solo en Like Light To The Flies)

01. The End of Everything
02. Rain
03. Pull Harder on the Strings of Your Martyr
04. Drowned and Torn Asunder
05. Ascendancy
06. A Gunshot to the Head of Trepidation
07. Like Light to the Flies
08. Dying in Your Arms
09. The Decieved
10. Suffocating Sight
11. Departure
12. Declaration

Un marzo de hace 19 años se publicaba el segundo álbum de estudio de los norteamericanos Trivium. Fue el primero en muchas cosas: el primero con el sello Roadrunner Records, el primero en contar con el guitarrista Corey Beaulieu y el bajista Paolo Gregoletto, y el primero en conseguir que los fans más old school del metal reconociesen la calidad que había detrás de algunas bandas tachadas del paraíso por su “militancia” en el metalcore. Ayudaron de buena manera sencillos tan memorables como “Pull Harder The Strings Of Your Martyr”, “A Gunshot To The Head Of Trepidation” o “Dying In Your Arms”, canciones que la banda rescatará en una gira de 20 aniversario que arranca en este 2024 y que posiblemente llegará a nuestro país en 2025. Nosotros no ibamos a ser menos en darle el lugar que se merece entre los clásicos más actuales del metal internacional.

Este ‘Ascendancy’ mejoraba todo en lo que su anterior ‘Ember To Inferno’ fallaba, tal vez por falta de experiencia, y es que Matt Heafy tenía solo 17 años cuando grabó el disco debut de Trivium. La llegaba de músicos de la escena death metal como Corey Beaulieu, y de la escena thrash metal como Paolo Gregoletto, se hizo notar de manera destacable en el resultado final de estas 12 canciones. No solo la composición instrumental es mucho más memorable, también las letras son más pegadizas, y a pesar de que podían haber usado algo más de voces limpias y melodías (algo que harían en los siguientes álbumes), cada canción en ‘Ascendancy’ tiene algo disfrutable. Vendió más de 500.000 copias solo en Estados Unidos en el momento de su lanzamiento, y es que es uno de esos discos que es simplemente divertido de escuchar, con la variación suficiente para no resultar repetitivo a pesar de las estructuras similares entre tema y tema.

Jason Suecof, que incluso aparece acreditado en la canción “The End of Everything” hizo un tremendo trabajo como ingeniero de sonido para hacer que estas canciones sonasen lo más radiables posibles sin perder esa esencia visceral del metal, un proceso que ya venían haciendo muchas bandas como Metallica a principios de los 90’s y que en lugar de ganarles detractores le generaron nuevas generaciones de fans. Y es que al igual que el álbum negro, ‘Ascendancy’ después de casi dos décadas no suena desactualizado. También representa el total liderazgo de Matt Heafy, quien toma las riendas absolutas de la banda y no solo se dedica a cantar y tocar, sino también a producir junto a Suecof e incluso a realizar la portada del álbum.

En el vasto paisaje del metal de los 2000, donde las bandas competían como fuese por la atención y el reconocimiento, pocos álbumes han dejado una huella tan indeleble como ‘Ascendancy’ de Trivium, y es que llegó en un momento crucial para el género. A principios de la década de 2000 el metalcore estaba en pleno auge, pero muchos críticos lo veían como un género estancado, saturado por bandas que imitaban un sonido establecido en lugar de innovar. Trivium cambió ese panorama con ‘Ascendancy’ gracias a su fusión magistral de thrash, metalcore y elementos melódicos. Se podría decir que el álbum revitalizó el género y demostró que el metalcore aún tenía mucho que ofrecer.

¿Quién no reconoce las baterías que abren el tema “Pull Harder The Strings Of Your Martyr”? Desde el primer compás de “The End of Everything” hasta el épico cierre con “Declaration”, ‘Ascendancy’ es un despliegue vertiginoso de destreza técnica y virtuosismo musical. Las habilidades individuales de los miembros de Trivium son impresionantes por derecho propio, pero es la forma en que se fusionan para crear una sinfonía de caos controlado lo que realmente eleva este álbum a nuevas alturas. Los enrevesados riffs de guitarra, los solos frenéticos, la precisión de la batería y esos guturales se combinan para formar una experiencia auditiva que es tanto emocionante como imponente.

Roadrunner supo vender muy bien la especulación que había sobre este lanzamiento de Trivium, y para darse cuenta del impacto incluso para sus creadores solo hay que dirigirse a una anécdota del propio Matt Heafy: todavía guarda, enmarcada en una pared de su habitación, la primera portada de revista que consiguió Trivium donde se les comparaba con Black Sabbath, Iron Maiden y Metallica, citándoles como una de las bandas más prometedoras del siglo. Tal era el revuelo que durante la gira de promoción de ‘Ascendancy’ en Reino Unido, faltando un mes para el Download Festival, el promotor Andy Copping va a verlos a Londres y les ofrece abrir uno de los escenarios principales del festival. Tocaban de día, pero 40.000 fans al grito de “Trivium, Trivium” le dieron la razón a Copping…y el resto es historia.

Hoy, años después, podemos comprobar que ‘Ascendancy’ ha inspirado a innumerables músicos emergentes a seguir sus propios caminos creativos y ha demostrado ser una piedra angular en la evolución del metal que conocemos como moderno. En un mundo lleno de ruido y caos, ‘Ascendancy’ sigue siendo un faro de creatividad, pasión y frescura.