[crónica] Angelus Apatrida en Barcelona – Sala Bóveda, 23/01/2015

Texto: Gonzalo Moreno

Los temas nuevos sonaron de muerte y combinados con algunas canciones ya clásicas hicieron que la gente disfrutara de lo lindo; un público muy heterogéneo, y es que los de Albacete no solo congregan a jóvenes a los que les encanta este revival de thrash metal

Conciertazo el que dio la banda más importante de thrash metal en España en la antigua Mephisto de Barcelona. Venían a presentar su quinto álbum, que a pesar de que había salido hacía muy poco a la venta, ya tenía la aprobación de sus seguidores y no es para menos, ya que se trata de un gran trabajo en el que se combina perfectamente la caña y la melodía, y en el que confían claramente, como se demuestra el hecho de que tocaran seis temas de este Hidden Evolution.

Angelus Apatrida dio muestras de su profesionalidad. Llevan ya un montón de años, tienen una ejecución impecable y además su frontman, Guillermo Izquierdo, se muestra muy comunicativo y abierto en todo momento, además de vivirlo mucho, y eso sin duda se agradece. Tienen una clase enorme pero además muestran mucha cercanía, lo cual les hace muy grandes.

angelusAbrieron el concierto con Immortal, primer corte del trabajo que venían a presentar. Valga decir que durante los primeros temas tanto el grupo como el público se mostraron algo fríos. Quizás fue porque mucha gente no había escuchado el disco (a lo mejor solo los singles: End man y Arquitects, que tocarían más adelante) o quizás por las bajas temperaturas que había en la Ciudad Condal, pero la verdad es que durante las primeras canciones (la citada Immortal, además de Violent dawn, Killer instinct y Hidden evolution) la gente se mostró algo estática, y también los propios miembros de la banda. Lo que podría parecer arriesgado, que es tocar el tema-título, una canción de más de ocho minutos, casi al principio del concierto, puesto que podría hacer que el concierto no acabara de arrancar, a la postre se volvió un acierto, ya que, puestos a querer tocar este gran tema mejor hacerlo al principio, y no más avanzado el bolo, ya que entonces hubiera habido riesgo de romper el ritmo.

Fue a partir del quinto corte, Architects, del que ya conocíamos el video lyric, cuando el concierto fue a más, subiendo la intensidad tema tras tema. Así, en cada canción se montaban mosh, circle pits, walls of death y toda la liturgia que cualquier buen concierto de thrash debe tener. Fueron cayeron uno tras otro los que ya se están convirtiendo en clásicos de la banda: Blast off, Vomitive, Give’em war, Thrash attack, You’re next… alternándose con los temas del disco que venían a presentar. Si a la caña se le añade que Angelus también componen estribillos muy coreables, esto hace que la gente pueda participar y pasárselo en grande de muchas maneras diferentes.

La ejecución fue extraordinaria; David G. Álvarez hace unos solos complicadísimos casi sin inmutarse, a la vez que toca reivindicar a Víctor Valera, sin duda uno de los mejores baterías de thrash de todo el país. Lástima del mal sonido que tiene la sala Bóveda, y esta ocasión no fue una excepción. El bajo y las rítmicas hacían una bola y no se apreciaban del todo, mientras que el bombo no se oía. Una lástima, ya que se perdieron muchos matices en los riffs y con un bombo más alto la cosa hubiera sido aun más atronadora. Como mínimo los punteados y los solos sí que sonaron nítidos, algo fundamental en una banda tan técnica como Angelus apatrida.

Como anécdota comentar que, como bis, repitieron Serpents on parade, de su Hidden Evolution, porque estaban grabando un video clip en vivo y se entiende que así pudieron tener más tomas que elegir para su montaje.

El set list fue bastante equilibrado, con, como hemos dicho, seis temas del disco que venían a presentar aunque, según mi opinión personal, sobraron temas del que para mí es su peor trabajo, Clockwork, mientras que el primero disco, Evil unleashed, solo tuvo representación con un solo tema, Versus the world. De haber tocado Fuck you, Backbone crusher o Gone away ya hubiera sido un set list redondo.

En conclusión, un grandísimo concierto que fue de menos a más; unos Angelus que se mostraron enormes tanto desde el punto de vista de la ejecución como de la actitud, y que no defraudó a nadie. Los temas nuevos sonaron de muerte y combinados con algunas canciones ya clásicas hicieron que la gente disfrutara de lo lindo; un público muy heterogéneo, y es que los de Albacete no solo congregan a jóvenes a los que les encanta este revival de thrash metal; también hubo muchos “veteranos” que saben apreciar lo nuevo si es algo que bebe de los grupos de los ’80 pero a la vez tiene una impronta personal y actual.