[crónica] Antiguo Régimen + 1991 en Bilbao – Ateneo Izarbeltz, 10/10/2014

Texto: Lady Freya Moon
Fotos: Lady Freya Moon

Por todos es conocido que Bilbao y su cultura callejera está fuertemente influida por la industrialización que vivió la ciudad. Epoca de grandes cambios sociales, culturales y creadora de desigualdades que se mantuvieron el tiempo. Las consecuencias de esta realidad fueron un inmejorable caldo de cultivo para el movimiento Punk , que a gritos reclamaba un espacio propio para la expresión de las ideas propias y necesidades juveniles respondiendo a una generación inconformista que no encajaba con las expectativas y las imposiciones sociales. Todas estas necesidades fueron cubiertas por la filosofía del DIY o “Do it yourself” tanto en el aspecto musical, como cultural.

El fuerte arraigo a este movimiento hizo que estas tierras no hayan tenido la gran suerte de poder ver la proliferación y reconocimiento de determinados estilos de música que en el resto de España si que han gozado de un espacio propio. Este es el caso del Post Punk, que aunque comparte la base inconformista , transgresora, DYI y provocativa del punk, se combina con la necesidad de la experimentación y la búsqueda de nuevas vías de expresión y musicalidad, creando una forma más depurada, a veces incluso abrazando la elegancia. La rabia y la melancolía dejan la visceralidad del grito de lado vistiéndose de sutiles metáforas.

Pocas son las oportunidades que tenemos en el norte para disfrutar de una velada Post-Punk como la que vivimos el viernes noche, algo que fue patente al ver la gran respuesta que tuvo por parte del público, cansado de la cosificación del mercado musical y buscando la autenticidad en ambientes underground. Fue una noche en la que se demostró que la edad no está ligada a los estilos musicales ya que pudimos ver un señor con una gabardina ochentera roída, trofeo de tiempos y juergas pasadas, uniforme de noches inconformistas y espectadora pasiva de un movimiento que hoy se recuerda con nostalgia.

El local en el que tuvo lugar el concierto, Izar Beltz Ateneoa, es uno de esos resquicios de autenticidad que perduran en Bilbao, caracterizado por una filosofía Punki, basada en el pensamiento crítico y la autogestión, acompañada de una estética post industrial. Todo esto la convierte en un lugar inmejorable para acoger a 1991 y a Antiguo Régimen. Dos grupos que se basan en la expresión de las necesidades propias pero en formas muy distintas.

1991, Pasión Sorda

La banda Bilbaina 1991 se creció en el “no escenario” ya que la sala no cuenta con escenario, por lo que se encontraban a un palmo de la primera fila del público. Comenzaron con el tema Angeles y Demonios, el escaso espacio y la gran entrega que mostraban hizo que incluso se les cayese el pie de micro hacia el público.
Durante todo el concierto tuvieron problemas con el sonido de la voz ya que se encontraba muy bajo y no se escuchaba bien al cantante. Aunque con sus movimientos mostraba una gran pasión los asistentes no pudieron escuchar la voz desgarradora de este pidiendo a gritos una solución, o la necesidad de un fuego purificadora que destruya los símbolos de opresión.

El batería tuvo un pequeño problema de “baqueta voladora” por lo que se levantó a por ella y volvieron a comenzar con la canción, algo que le causo un ataque de risa, ya que durante casi toda la canción estuvo intentando contenerse sin éxito.

La banda acabó con el tema Culpable, pero antes de esto se dispusieron a explicar la filosofía del grupo, fuertemente unida al movimiento anti- especista, pidiendo al público que fuese a ver un matadero para ser conscientes de esta realidad y del trato que se les da a los animales. Una explicación que se alargo demasiado, enfriando al publico. Tras el speech la sala se quedó en un silencio absoluto, pero cuando comenzaron con Culpable siguieron moviendo sus cabezas como antes.

Con la despedida de la banda, se pudo oír una voz gritando “ Viva el veganismo” desde el público.

Antiguo Regimen, Elegancia y Sobriedad

La Banda Valenciana nos presentó su nuevo disco “Política de Tierra Quemada”, y una vez mas volvió ha hacer gala de su inmejorable técnica y de las maravillosas metáforas que visten sus canciones, creando la característica esfera etérea con sus sintetizadores.

La banda comenzó con el tema “La formación de las sombras”, canción de su anterior álbum. Una magnifica elección para poner al público en situación, con un mensaje que parecía describir la sala, un edificio construido con materiales olvidados, pero lleno de vida y de fuerza al igual que la canción.

antiguo regimenLa imagen sobria y elegante que mantuvo la banda hizo que las letras de las canciones cobrasen especial relevancia como es en el caso de “Piezas sobrantes”, letras trabajadas y repletas de mensajes ocultos que dejan ver un intenso trabajo.

Las guitarras y los sintetizadores crearon una nebulosa visible solo cuando se cerraban los ojos, tal vez por eso gran parte del publico lo hacía. Se puede decir que estaban centrados en el ser y no en el hacer. El público conectó inmediatamente con la banda, incluso vimos a gente en la primera fila que se sabía todas las canciones, el mejor premio o trofeo que podrían recibir. La expresión de los asistentes fue variada: bailes etéreos y catárticos, movimientos de cabeza, gritos y puños en alto pidiendo más, e incluso la no expresión mientras cerraban los ojos.

El tema cumbre de la banda “Anoche escupí azul” fue vivida por el público como el gran fetiche de la noche, se pudo palpar la agitación, el buen rollo y la emoción, una obra maestra sin duda, algo que ya sabe o intuye la banda ya que la dejaron para el final.

Como era de esperar el publico pidió más, y sin dudarlo la banda regaló un par de temas cerrando una noche especial y mágica. Una noche cargada de buena música y autenticidad acompañada de cervezas artesanas y pintxos veganos, ¿ Qué más se puede pedir? Que se vuelva a repetir.