[crónica] Avalanch + Nurcry + Secta en Valdemoro – Sala The New El Restón, 20/04/2024

Texto: David Alonso

A raíz de su reciente 30 aniversario, la banda asturiana Avalanch ha preparado algunos conciertos con un repertorio especial para celebrar su longeva carrera y también para presentar a Bjorn Mendizábal, su nuevo batería tras la marcha de Mike Terrana. Si bien es cierto que sorpresas en el repertorio hubo pocas y que algunos fallos lastraron el inicio del concierto, la banda consiguió salir airosa y celebrar tres décadas de historia del heavy nacional ante una notable legión de fieles.

Las expectativas ante este concierto eran altas, ya que tras el lanzamiento de ‘El Dilema de los Dioses’ durante el año 2023 y la presentación de su nuevo cantante José Pardial, la banda había manifestado la intención de realizar una serie de conciertos para celebrar sus 30 años de recorrido, realizando un viaje por (casi) todas sus épocas, como podremos ver más adelante. A las 9:00 de la noche se abrían las puertas de la sala The New de Valdemoro y con muy buena puntualidad según lo indicado, a las 9:30 comenzaba la celebración, abriendo la noche los asturianos Secta.

Secta

La banda asturiana desde el primer minuto del concierto, demostraron que pese a ser una banda de reciente formación, tienen todo lo necesario para convertirse en exponente a seguir dentro de la escena, con un hard rock sencillo y efectivo que recuerda mucho a grupos como AC/DC.

No solo sonaron realmente bien, sino que se notaba en sus integrantes buen rollo y que estaban disfrutando de la noche, destacando especialmente el desempeño de su vocalista, que no paró durante todo el concierto de animar al público y de moverse por el escenario, llegando incluso en la recta final del concierto a cantar subido a la barra central del establecimiento sin camiseta y dándolo todo ante el respetable. Quizás por lo diferente de la propuesta respecto al cabeza de cartel, al público le costó un poco conectar con la actuación, pese a que la calidad estaba ahí.

Cortes de reciente creación como “Dame tu Miel” o “Panzer” que pese a tener claras influencias de AC/DC o contar con letras en mi opinión algo sencillas o de otra época, sonaron realmente contundentes y estoy seguro de que se llevaron algún seguidor nuevo tras su notable concierto en la noche del sábado.

Nurcry

Tocaba turno de Nurcry y ya se podía observar que el aforo, sin presentar un lleno total, se encontraba con una notable asistencia, algo que desde el comienzo de Nurcry hasta el final de la noche se mantuvo, demostrando que había cierto interés en el proyecto de Ángel Gutiérrez.

Pese a este interés en afluencia, es cierto que no terminaron de conectar con el público, el cual se mostró bastante exigente a lo largo de la noche. Quizás esto en parte se pudo deber a que los músicos estuvieron algo quietos durante la totalidad del concierto, agradeciendo por mi parte algo más de garra y energía para futuras actuaciones. En general tuvieron un buen sonido, aunque vislumbré algunos fallos de coordinación en las voces coristas y solistas que empañaron un poco el resultado final.

En lo referente al repertorio, se basó en sus dos recientes discos ‘Alma Libre’ y ‘Destino yo te busco’ donde destaco cortes como las homónimas “Destino yo te Busco”, “Alma Libre” o la balada dedicada a su hija “Del Mismo Infierno” que fue la canción que convenció más al público durante su actuación. Queda camino por recorrer, y quizás un redondo que les aporte personalidad y un estilo único, pero lo visto en Valdemoro es una buena base para el futuro de Ángel y los suyos.

Avalanch

Llegaba el momento, se acercaban las 12:00 y el público se preparaba para el inicio de Avalanch, ante la expectativa de cuál iba a ser el repertorio escogido para esta ocasión especial. La hermosa introducción de batería daba a entender que “El Oráculo” daría comienzo al recital, pero numerosos fallos de coordinación provocados por los in ear de los músicos (parece que el problema venia del in ear de José Pardial, ya que más adelante hicieron una pequeña pausa para cambiarlo) provocaron que la canción no se pudiese disfrutar apenas y se ocasionará un pequeño parón donde poder solucionar estos problemas.

El respetable estaba empezando a impacientarse, pero afortunadamente tras este incidente todo consiguió marchar sobre ruedas, a excepción del micrófono de José Pardial en los 2 o 3 cortes siguientes, donde por breves momentos no se le escuchaba.

El repertorio tuvo una fuerte presencia de la época de Ramón Lage, con cortes como la desgarrada “Aún respiro”, la melancólica “Mil motivos” o la hermosa “Niño” que fue respetada y disfrutada de manera muy sonada por el público.

He de destacar la actuación de Jose Pardial durante todo el concierto, donde demostró que tiene la capacidad vocal sobrada para defender todas las épocas de la banda, aunque hubiese agradecido que no utilizase en tantas ocasiones el uso de falsetes casi imposibles para rellenar algunas secciones de las canciones, ya que en mi opinión los utilizaba con demasiada frecuencia, algo que en un elevado uso le acaba quitando el factor sorpresa y se puede volver repetitivo.

Siguiendo con el concierto, otros temas maravillosos como la preciosa “Pies de Barro” conseguía poner en pie a la gente en su épico estribillo, mientras que también hubo otras sorpresitas como la cañera “Baal”, donde José sacó a relucir unos cuantos guturales, demostrando su versatilidad vocal. “Baal” es un tema que personalmente me encanta y me hizo especial ilusión escuchar, pero que por la respuesta de la gente me dio la sensación de que la gente no lo conocía o recordaba, ya que no fueron pocos los que se extrañaron porque estuviese cantada en inglés. Hubo ausentes importantes de la historia de Avalanch en esta época como “Alas de Cristal” o “Lucero” pero al tratarse de una época tan prolífica es complicado poder abarcar todo.

También hubo tiempo para sacar a relucir épocas más recientes con “La Flor en el Hielo” o “Horizonte Eterno” y “Expulsando a mis Demonios”, pertenecientes a su reciente ‘El Dilema de los Dioses’, que pese a no gozar de una tremebunda recepción sonaron realmente bien y el público en su aplauso final así lo demostró.

Como he comentado, una vez solventados aquellos problemas técnicos, el concierto fue sobre ruedas, y hubo algunos momentos de pausa para que los músicos pudiesen descansar, como el excelente solo de batería de Bjorn Mendizábal, el cual no solo demostró en su solo que lo de darle zambombazos a los parches no se le da nada mal, sino que además juguetea con el público y muestra una excelente actitud incluso para ser un recién llegado. Parece que Rionda ha encontrado un muy buen fichaje que esperemos dure muchos años.

Hablando de Rionda, también tuvo tiempo para deleitarnos con su habilidad a la guitarra de cara a dar inicio a la parte final del show, donde el respetable no dudó en corear su nombre y mostrarle su respeto.

Siguiendo con el concierto, es sorprendente como han pasado tantos años desde la marcha de Víctor García de la formación pero aún así las canciones más celebradas y coreadas de la noche pertenecían a aquellos 3 años donde ‘El Llanto de un Héroe’ y ’ El Ángel Caído’ eran los discos referencia en el power metal nacional.

“Delirios de Grandeza” ponía a corear al público con un pequeño solo de Rionda que indicaba el inicio de la canción, que fue celebrada y coreada con pasión y que puso a cantar a un elevado número de espectadores que hasta ese momento se encontraban callados y expectantes, algo que repitió en el tramo final.

Hablando del final, Rionda y los suyos se reservaban para el final aquella época más orientada al power que mencionaba anteriormente, donde “Xana” (coreada a capella por toda la sala) y la espectacular “Torquemada” daban fin al concierto, que dejaba a los seguidores de aquellos años con ganas de más, ya que pese al aniversario de celebración, el repertorio de aquella época fue insuficiente, olvidando completamente aquel primerizo ‘La Llama Eterna’ donde creo que se le podía haber recordado de alguna manera.

Como habéis podido ver, el repertorio al final no acabo variando mucho de lo que estamos acostumbrados a escuchar por parte de la banda comandada por Alberto Rionda, y hubiese sido una excelente ocasión de rescatar algunos clásicos de aquellos primeros años (Aquí estaré, El Ángel caído…), que estoy convencido que si se hubiese dicho que iban a tener mayor presencia, se hubiese colgado el cartel de sold out en Valdemoro. Pese a ello y a los errores técnicos mencionados anteriormente, fue un show cumplidor que dejó a la mayoría de los asistentes con buen sabor de boca, pero con ganas de más para la siguiente ocasión.