[crónica] Avatar + Veil Of Maya + Mastiff en Glasgow – SWG3, 20/02/2023

Texto: Sergio González

Muchas son siempre las ganas de poder ver un buen espectáculo en directo, y por desgracia muchos se olvidan de todo lo que conlleva a nivel musical, pero también de imagen, iluminación y puesta en escena. No es este el caso. La banda Sueca Avatar demostró su experiencia en el escenario con una gran puesta en escena digna de un festival de gama alta. Pero antes de hablar de ello, vamos a hablar de las otras grandes bandas que les acompañaban en este tour por UK, en especial, en el show de Glasgow, Escocia.

Así es que el conjunto sueco decidió contar con los americanos Veil of Maya y los locales Mastiff para este set, y aunque la elección no pareció la más acertada para el público de los cabezas, ambos trajeron unos shows que demostraban porque compartían ese mismo escenario en el icónico SWG3 Studio Warehouse.

Empezamos hablando de la banda Mastiff, una banda originaria de Reino Unido que abrió el show con un set de aproximadamente unos 35 minutos. La banda pisó bien fuerte combinando blast beats y el estilo deathcore con ritmos y riffs característicos del thrash metal. Se notaron grandes influencias de Metallica en sus guitarristas tanto en su puesta en escena e indumentaria como en sus riffs. Su vocalista en cambio se decanta por unos growls muy potentes, consistentes y una gran capacidad pulmonar con una gran ejecución en cada una de sus frases.

Por desgracia, los ingleses no fueron del agrado del público, el cual no estuvo receptivo. Su música podía llegar a ser algo copiosa aunque muy enérgica, por lo que incluyendo que tocaron cada tema seguido del anterior, los oyentes no podían distinguir una canción de la siguiente. No jugaron en casa y definitivamente no era su público. Todo esto cambió cuando tocaron su tema final “Repulse” con el cual, junto a sus riffs más modernos y un gran breakdown a la mitad del tema, consiguieron mostrar un público deseoso de unos moshpits.

Llega el turno de Veil of Maya, una banda que tenía mucho a su favor esa noche. El grupo caracterizado por unas voces extremas junto a sus estribillos dignos de ser cantados en un estadio empezaban, y lo hacían muy fuerte. Los americanos tuvieron un set de alrededor 45 minutos de pura emoción y energía. Durante toda la noche el vocalista Lukas Magyar mostró su profesionalidad al micrófono con una voz perfectamente ejecutada cambiando constantemente entre unos growls muy graves a unos melódicos increíbles, todo esto sin desentonar ni una sola nota durante todo el show, bastante impactante. El guitarrista Marc y el bajista Danny no se quedaron atrás con una técnica muy pulcra. Pero debo destacar la gran ejecución del vocalista ya que demostró una vez más que sabe perfectamente cómo ser un “Frontman” y hacer un gran “engagement” con el público.

La banda trajo un sonido moderno, potente, con mucho djent y mucho ambiente en sus secuencias que creaban una atmósfera en sus estribillos junto a un gran trabajo de iluminación para hacer la experiencia aún más plena. Jugando mucho con tonos fríos en sus estribillos y estrobos en sus breakdowns y versos agresivos consiguieron hacer que un público estático empezara a mover sus cuellos y poder ver así los primeros circle pits. Les costó únicamente dos temas para hacer moverse al público y gritar su nombre. Un concierto más que sublime.

Debemos destacar el trabajo en la mesa de sonido por parte de su técnico ya que consiguió que todo se escuchara claro y nítido, sin picos altos, ni un bajo totalmente perdido. Todo se escuchaba simplemente perfecto. En la voz no encontramos los típicos agudos que te hacen daño al oído o incluso perderla en la mezcla, si no que se asentó perfectamente en la mezcla sin pisar las frecuencias de sus ambientes pudiendo disfrutar de todos los detalles como si se tratara de un álbum.

Por desgracia a la mitad del show la gente no quería esperar más, querían ver al cabeza de cartel. Los oyentes dejaron de responder, se dispersaron y prepararon sus copas para disfrutar de los suecos. De nuevo, no era el público para Veil of Maya.

Pero seamos sinceros, todos estamos esperando saber qué hizo Avatar ¿no? Pues enseguida te lo explico. Avatar no trajo un espectáculo, no trajo un concierto, no trajo una puesta en escena. ¡Los suecos trajeron toda una experiencia!

Comenzamos por el comienzo como algunos dirían, y es que la banda llevó un escenario lleno de pequeños torreones con aspecto industrial donde se podían ver muchas luces alrededor, unos focos por encima de todo un telón como si de una prisión se trataran, barras led por toda la parte trasera, y un pequeño escenario donde el baterista John Alfredsson estaría expuesto a una gran cantidad de luces que pronto tendrían todo el sentido. El show comienza con este sentándose a la batería y un gran juego de iluminación que no te deja ver que está ocurriendo más que los golpes a los timbales. Enseguida, podemos ver a toda la banda saliendo de entre estos torreones como si fuera una marcha del ejército, y por último, el vocalista Johannes Eckerström recorriendo el escenario con su característico maquillaje e indumentaria. ¡Bastante impresionante!

Una puesta en escena única totalmente combinada con la temática de su último disco ‘Dance Devil Dance’, como si fuera un juego de títeres pero bastante oscuro. Una vez más, demostraron su experiencia en el escenario sin dejarse ningún detalle en el tintero. Una combinación de paneles led junto a unas barras programables juegan un papel crucial en el espectáculo los cuales se iluminan de izquierda a derecha mostrando la dirección que el público debe seguir con sus manos a la vez que la banda se mueve de izquierda a derecha siguiéndolas también. Una idea bastante ingeniosa para conectar con el público.

El uso de sparks o llamaradas a lo largo del show nos trajeron esa experiencia de un gran festival pese a estar en un recinto cerrado, pero que elegidos en puntos cruciales de sus temas traían ese efecto “wow” a sus oyentes. El trabajo de iluminación fue ejemplar en el show. El escenario lleno de cabezas móviles ayudaban a dar ese aspecto tétrico además de forzar al oyente a mantener su atención donde la banda lo desea como si de un truco de magia se tratara. Además todo fue coreografiado hasta el más mínimo detalle, desde los movimientos de la banda, hasta sus posiciones en el escenario dando la impresión de un acto aleatorio y natural, pero en el que reside el timing perfecto para poder traer todos estos elementos al juego.

Ya se notaba a que había venido el público. Desde el minuto uno, podías ver toda la energía esparcida por los que allí asistieron sin dejar de bailar o cantar en ningún momento. El gran frontman jamás se salió de su papel, ni siquiera cuando hablaba con la gente ayudando a consolidar todo el espectáculo.

La energía de la banda se repartió por igual entre los músicos sin dejar nada que envidiar a las bandas más jóvenes actuales. Pese al escenario tan pequeño que tenían, Johannes no dejó de moverse por el escenario con unas grandes dotes de actuación y energía.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de AVATAR (@avatarmetal)

Además un detalle realmente original y que beneficia a toda esta puesta en escena son los soportes de micrófonos. Estos vienen anclados a una plataforma en el suelo. Lo impresionante de estos es su capacidad de dejarse caer y de volver a su estado original con un toque del pie de sus músicos. Cuando necesitan usarlos, un click en el suelo con el pie derecho lo trae de vuelta arriba, anclándolo en su posición perfecta para poder realizar sus coros, y una vez acabado, pueden volver a golpearlo hacia el suelo lo que suelta este mecanismo y deja caer el soporte a un lateral amortiguando con una esponja. Así en todo momento el escenario se encuentra libre de obstáculos para que el oyente pueda disfrutar de cada uno de los detalles. ¡Muy ingenioso!

Pero no todo son buenas noticias y debemos destacar el sonido del espectáculo. Por desgracia, aquí nos encontramos un sonido más flojo por parte de su técnico. La mezcla de sonido en las voces son puro medio y agudos hasta el techo. Las voces más bajitas se perdieron entre las guitarras, y las más agudas hacían daño al oído. Las guitarras tampoco se mostraron claras y costaba poder distinguir lo que estaba ocurriendo en el escenario.

En conclusión, Avatar volvió a demostrar una vez más que son de lo mejor en lo que hacen, trayendo una experiencia digna de cualquier oyente. No podemos esperar a ver que nos traen en Madrid y Barcelona junto a sus grandes invitados.

SetList

Dance Devil Dance
The Eagle Has Landed
Valley of Disease
Chimp Mosh Pit
Scream Until You Wake
Bloody Angel
For the Swarm
Puppet Show
When the Snow Lies Red
Do You Feel in Control
Black Waltz
Tower
Colossus
Let It Burn
A Statue of the King
The Dirt I’m Buried In
Smells Like a Freakshow
Hail the Apocalypse