[crónica] Carcass + Brujería + Rotten Sound en Sevilla – Sala Custom, 26/01/2025

Tiempo de lectura: 3 minutos

Texto: Xibalba

Ha pasado mucho tiempo desde que veíamos a la sala Custom de Sevilla así de llena para una noche de metal extremo. La ocasión lo merecía, y es que pueden pasar los años pero la leyenda de los directos de los carniceros de Liverpool, Carcass, no se erosiona. Si a eso le sumas la autenticidad de los fineses grindcore Rotten Sound y la provocación incombustible de Brujeria (además del morbo de ver esta nueva formación) tienes el cóctel molotov perfecto.

Abrir la noche con Rotten Sound fue como una bofetada con la mano abierto: directa, contundente y absolutamente necesaria para despabilarse. Los finlandeses, auténticos veteranos del grindcore, salieron al escenario con la intención de demolerlo todo, y lo consiguieron. Keijo Niinimaa y los suyos dejaron claro que, aunque sus raíces estén en las salas más underground, pueden lidiar perfectamente con un espacio como la Custom. Oportunidad de oro que no han desaprovechado.

Su setlist fue un misil tierra-aire cargado de furia y caos controlado. Canciones como «Suburban Bliss» y «Targets» provocaron los primeros meneos de la noche, mientras los pogos se convertían en una constante. La intensidad del grupo no decayó en ningún momento, y el público respondió con un frenesí que dejaba claro que Rotten Sound no solo caldearon el ambiente: lo incendiaron. 20 y algo canciones en tan poco tiempo es lo que tienen.

Cuando Brujeria subió al escenario, la expectación era palpable. Los rumores sobre cómo se estructuraría su alineación tras la pérdida de Juan Brujo estaban en boca de todos, pero fue El Sangrón quien acaparó la atención desde el primer instante. Con una presencia imponente y una ejecución vocal impecable, se encargó de mantener vivo el espíritu incendiario de la banda. Junto a él, El Sativo aportó solidez desde la batería, completando una formación que no decepcionó aunque de momento sigue siendo más entrañable el show que daban Pinche Peach y Juan Brujo más allá de lo meramente musical. Tiempo al tiempo, que son los primeros conciertos con El Sangrón.

El setlist fue un paseo caótico por los clásicos del grupo. Desde «Brujerizmo» hasta «La Ley de Plomo», pasando por «La Migra» y «Chingo de Mecos», cada tema fue recibido con una mezcla de furia y devoción. El público, totalmente entregado, coreó cada letra cargada de provocación y crítica social, mientras el caos reinaba tanto en el escenario como en el foso. Al cerrar con «Raza Odiada (Pito Wilson)» y «Matando Güeros», quedó claro que Brujería sigue siendo una banda tan irreverente como esencial.

Los británicos Carcass eran el plato fuerte de la noche, y no decepcionaron. Habituados a grandes festivales, demostraron que no necesitan una gran producción para conquistar al público. Desde que arrancaron con «Buried Dreams», quedó claro que estaban en su salsa y una sala hasta la boca quería sangre. Bill Steer, con su característico desparpajo, ofreció una lección de cómo tocar la guitarra con precisión quirúrgica, mientras Jeff Walker lideraba la descarga con su carisma ácido… es impresionante como a sus 55 años y en este estilo todavía mantenga una voz de ultratumba tan parecida a la de los discos. El repertorio fue una mezcla perfecta entre clásicos inmortales y material más reciente. «Kelly’s Meat Emporium», «Incarnated Solvent Abuse» y «Death Certificate» fueron momentos álgidos, mientras que los himnos como «Keep On Rotting In The Free World» y «Heartwork» desataron auténticos estallidos de euforia entre el público.

La conjunción de tres bandas tan diferentes, pero igualmente potentes, hizo de esta noche algo para el recuerdo. Rotten Sound trajo la brutalidad pura, Brujeria canalizó el caos y la provocación, y Carcass ofreció una cátedra de maestría musical en el death/grind. Así da gusto.