[crónica] De cómo vi a Deftones gratis en Madrid y fue de los mejores conciertos de la banda

Por @agenda_metal_madrid

Todos los mortales como yo que no consiguieron una entrada para ver a Deftones en La Riviera, porque se agotaron en menos de 5 minutos, sabrán de la desesperación que sentí al saber que me iba a perder algo que solo pasa cada 1000 años. No muchas veces ocurre que una banda que encabeza festivales multitudinarios en todo el planeta viene a tocar en una modesta sala para 2000 personas, y menos Deftones que este verano solo darán 2 conciertos en Europa. Ticketswap es mi aliado pero esta vez no me fue de mucha ayuda, nadie quería vender su entrada, todos querían un trocito de Chino Moreno en lo que ya podemos confirmar que ha sido el concierto del año en la capital.

Como pollo sin cabeza iba recorriendo los alrededores de La Riviera horas antes del concierto, con un cartel en la mano rogando comprar dos entradas a quien le sobrasen. Tarea imposible, porque los pocos reventas desalmados no bajaban de 120 euros. Los teloneros VOWWS ya habían empezado su set, escuchaba el rugir desde fuera y algo moría dentro de mí. Termina el set de VOWWS, son casi las 21:00 y Deftones van a saltar al escenario sin que yo esté en las primeras filas, ya había abandonado toda esperanza.

Madrid entera se va desvaneciendo para mí, tal cual chasquido de Thanos, cuando se acercan unos chavales que no conocía de nada y me preguntan si todavía sigo buscando una entrada para el concierto. El brillo vuelve a mis ojos, les digo que por supuesto mientras por dentro temo que mi cuenta bancaria esté mañana en números rojos, pero se obra el milagro en el minuto 92: estos chavales no quieren dinero, sino ganarse el premio Nobel a la Paz y me regalan la entrada. No lo podía creer, faltaban minutos para que los de Sacramento empezasen a tocar los hitazos de mi adolescencia, pero me veía en otra encrucijada…solo teníamos una entrada.

Pocas veces me he enfrentado a un dilema tan grande, pero es en estos momentos en los que uno demuestra de que está hecho. Buscaba dos entradas porque iba con mi pareja, igual de fan de Deftones que yo, y así que decidí hacer lo que ya estáis pensado: le dije que entrase y que lo disfrutase por mí. Tras unos minutos de “entra tú, no, entra tú” delante de los porteros, finalmente el ticket dorado queda en mi poder y entro a la fábrica de Willy Wonka.

Por poco no lo cuento, cuando consigo atravesar el mar de fanáticos en una sala Riviera hasta las trancas, Chino Moreno sale con sudadera y capucha para empezar a escupir las primeras frases de “Genesis”. Hace media hora me estaba compadeciendo de mí mismo por ser tan desgraciado, ahora estaba invitando a unos minis a estos chavales que no quisieron cobrarme por la entrada, y disfrutando del bolazo del año que me quitaba el mal sabor de boca que dejaron Deftones en su visita al Resurrection Fest en 2022. Unos amigos me localizan en el pogo y me dicen “Laura está dentro”. Siuuuu, mi pareja también había conseguido de alguna manera entrar a La Riviera.

¿Qué os voy a contar del concierto que no hayáis visto ya en las 100 stories que circulan por Instagram? Os reto a que encontréis a alguien que os diga que el concierto no le gustó. Chino nos ha vuelto a enamorar como en giras anteriores, Shaun Lopez y Lance Jackman estuvieron pletóricos, el sonido fue excelente, y es en esta dinámica donde hay que ser sincero y reconocer que nada tienen que ver las puestas en escena de un festival al aire libre con la intimidad de una sala repleta de putifans que se saben todas las canciones al dedillo.

 

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Deftones iban de sus discos más recientes a los más antiguos, Chino Moreno ya totalmente empapado en sudor no deja de moverse de un lado a otro y saltar, se quita la sudadera y apreciamos esta mítica estampa con la camiseta blanca básica, Godzilla arrasando Japón sin piedad va arrojando una tras otra “Digital Bath”, “Sextape”, “Feiticeira”, “Change”, “Minerva”…que esto no se acabe nunca, Dios! Pero se acaba, con una versión de The Smiths y la canción más grande del mundo entero: “My Own Summer”. Directos como estos nos recargan las pilas para lo que queda de año, y entrará en los anales de la historia de Deftones como uno de sus conciertos más puto épicos en España. “Cherry Waves” estaba en el setlist y no la tocaron por falta de tiempo pero se lo perdonamos, porque Deftones es religión y están en un momento muy bueno. Si estáis en Barcelona este fin de semana sería delito perdérselos. Yo que vosotros iría a la puerta, cartel en mano, buscando un milagro, y encomendándome a San Isidro y a Carlo Ancelotti.

SETLIST