[crónica] Desakato + Smoking Souls en Madrid – La Riviera, 21/11/2019

Texto: Rubén Carballo Quintero
Fotos: Ramon Rama Garda

La Riviera de Madrid se llenó el pasado Jueves con el que sería el primero de dos conciertos que suponen el final de una aventura comenzada tras el lanzamiento del último EP de la banda asturiana Desakato, “Antártida”, en marzo de 2018.

Llegaban así a la línea de meta prometiendo un final épico a los fans que les esperaban para la noche del viernes. La sala comenzó a calentarse con la energía de Smoking Souls, que nos deleitaban con varias de sus canciones más conocidas y algunos temas de su nuevo lanzamiento “translúcid” que está disponible desde el 22 de noviembre. En este nuevo álbum, sin perder su esencia, exploran nuevos sonidos de tinte melódico que en las primeras horas desde su salida ya recogen muy buenas críticas en redes sociales.

La banda valenciana se despedía de su público con la promesa de su próxima visita a la capital en la Sala Caracol el próximo mes de Marzo y dejando la pista preparada y con ganas de guerra, para la llegada de los asturianos. Comenzando con los rápidos riffs de “Humo Negro” y al grito de “Rompehielo”, daban por iniciada una velada que más que un concierto, fue todo un homenaje a sus fans y su carrera musical.

Entre temas como “Cacería” o “Animales Hambrientos” este grupo de amigos mostraban su agradecimiento por la calurosa bienvenida que Madrid les había ofrecido y no sólo con palabras. Como es costumbre, Pepo no tardó en estar nadando entre sus fans y continuó así durante todo el concierto, ¡susto incluido casi al final!

Entre las perlas del concierto me parece indispensable destacar dos momentos que me parecieron muy emotivos: El primero, una canción que rara vez han interpretado en directo, un tema especialmente dedicado a los padres luchadores: “Friu de Xineru”, acompañado tan sólo de la guitarra acústica de Gabri y la voz de Pablo e interpretada en asturiano; El segundo momento, no menos emotivo y que tampoco se ve todos los días, fue cuando la banda cedió el escenario a su equipo técnico (el Equipu), que interpretó “Barcos en Llamas” muy decentemente.

Temas como “Cada Vez” o “Cuando Salga el Sol” sirvieron para marcar el final de la noche ante un público que pedía más, y más, y más.