Por Alejandro Sanz Justo
Hubo un tiempo en el que, casi toda agrupación con reminiscencias power o symphonic con voz femenina me la llevaba a los oídos. Había mucho de lo mismo, tanto que acabé saturado. Entre esas bandas que conocí en aquellos años estuvo Eleine, que, aunque debo confesar que no he llevado sus lanzamientos al día, me ha acompañado de una forma o de otra y nunca la pude ver en directo. Por fin podía hacerlo.
Pasaron de Bassement a Upper. Más allá del evidente juego de palabras, no sabía que podía deparar esto. ¿Cuál es la sala Upper? Para aquellos que no acudieron y que se encuentran con la misma duda que tuve yo, hablamos de un recinto extremadamente céntrico, dentro del Teatro Magno (que su nombre me dejaba igual que el primero), y en un tercer piso. Si el Korakuen Hall está en un cuarto y es de los sitios más emblemáticos de Tokio, aquí… ¿por qué no iba a serlo también?
Antes de meterme en la crónica propiamente dicha debo citar varios elementos comunes a todos los shows de aquella noche. Por un lado un sonido, que no malo como tal, pero muy lejos de ser bueno, y unas luces que, sin dejarles a oscuras, eran simples, sin gracia. Ambos aspectos restaron muchos enteros a todo lo que sucedió en la velada. Además, el escenario, de por sí lejos de ser enorme, se encontraba a dos alturas. Esto no es malo de por sí, pero no es lo habitual, y creo que pudo descolocar a los músicos.
Sinheresy estrenaron la sesión. Ellos, al igual que Eleine, se encuentran en esa serie de grupos que escuché en su día, sólo que en su caso apenas me llamaron la atención. Eso sí, hablo de hace fácilmente diez años. ¿Qué sería de ellos ahora? Como comienzo, dos de sus miembros fijos, el guitarrista Lorenzo Pasutto y la vocalista Cecilia Petrini, no pudieron estar presentes ya que esperan un hijo. En sustitución pudimos ver a Alice Chiara y Giorgia Romanin ocupando sus respectivos puestos.
Giorgia no lo hizo mal a las voces, sin nada que destacar, salvo por el hecho de que se defendía en español, que siempre puede ser un plus. Sin embargo Alice… sin querer caer en frases manidas, más propias de aquellos que usan expresiones como “ya no se hace música como antes”, Alice es puro metal. Ella sola llevó el concierto de Sinheresy con su actitud. Sabiendo aprovechar el atípico escenario, de arriba a abajo, de un lado a otro, contrastando con el resto de sus compañeros, mucho más planos en todos los aspectos. Alice fue quien salvó una actuación predestinada a pasar sin pena ni gloria, a una que sí mereció algo la pena.
Setlist Sinheresy
– Castaways
– Zero one
– My only faith
– The calling
– The life you left behind
– Out of connection
– Event Horizon II: Entropy
Al comienzo de Sinheresy, apenas podíamos ser unas decenas allí, y no mejoró mucho más ni al inicio de Klogr, ni posteriormente, una pena. En cualquier caso, el cuarteto italiano, comandados por el guitarrista y vocalista Gabriele Rustichelli, supusieron una gran mejora en cuanto a prácticamente todo lo posible respecto a sus predecesores. Mejor puesta en escena, mejor interactuación con el público y mejor actitud conjunta, en definitiva, una banda mejor cohesionada, lógico y normal por otra parte dadas las circunstancias.
Con un sonido muy diferente tanto a lo que ofrecieron Sinheresy, y a lo que sonaría por parte de Eleine, más cercanos a eso que podemos llamar metal alternativo, convencieron a unos sí y a otros no, o eso fue lo que recogí a mi alrededor. Para mí fueron una grata sorpresa y quiero meterme más en lo que hacen, porque el sonido no dejó claro, ni de lejos cómo es su estilo. Para otros, concierto largo y cansino.
Y llegó el momento de Eleine. La cohesión de Klogr elevada al máximo. Los dos guitarras y la propia vocalista que da nombre al proyecto (porque tocaron sin bajista), también supieron sacar partido al lugar que ocupaban, intercambiando posiciones constantemente, animando en casi cada canción, y encima contando con el favor de todos los asistentes, que claramente eran su, escaso, público. Además empezar con una pieza como “Enemies” y para la tercera escoger “Ava of Death”, que también sería perfecta para cerrar la noche, fue un enorme acierto.
Pero siendo completamente honesto, aunque Eleine estuvieron lejos de ofrecer un mal show, los aspectos previamente mencionados de luces y sonido, no les hicieron ningún favor, y al ser, por razones obvias, quienes tocaron más tiempo, los defectos de Upper, no paraban de repetirse. De hecho hasta ellos criticaron las luces que encima no les dejaban ver bien. Así que, aunque podría alargar y alargar, haciendo una crónica nombrando todas y cada una de las canciones que tocaron, no creo que sea lo mejor.
Lo que podría haber sido una buena, incluso muy buena descarga, se quedó en… bueno, pues ya los he visto en directo. Desde luego, si alguien no conocía sus canciones, tras esto, sigue sin hacerlo.
Creo que las conclusiones están claras. Una noche más, con tres actuaciones que estuvieron lejos de alcanzar todo su potencial.
Setlist Eleine
– Enemies
– Never forget
– Ava of Death
– Memoriam
– As I breathe
– Blood in their eyes
– War das alles
– Where your rotting corpse lie (W.Y.R.C.L.)
– Die from within
– Dancing in Hell
– We are legion
– Sanity
– Vemod
– All shall burn
– We shall remain


