[crónica] Elton John en Madrid – Wizink Center – 26/06/2019

Texto: Mariano Bacigaluppi Beguiristain
Videos: Youtube

No todos los días tienes la oportunidad de estar en el concierto de un artista que lleve cincuenta años de carrera y, qué con setenta y dos joviales y activos años, se siente delante de su piano para decir adiós. Sir Elton John fue todo eso, y más, y tras dos horas y cuarenta y cinco minutos sacudió y enterneció, por partes iguales, a los más de doce mil asistentes de una calurosa noche madrileña…

Tal y como señalaba la entrada, a las 21:00hs y de manera rigurosa, las luces se apagaron y el inglés brilló de manera fulgurante ipso facto y así se mantendría, lleno de magia y fascinación, durante toda la noche. Bennie and the Jets sería la primera en aparecer y desde ese momento podríamos comprobar la calidad de los músicos que rodeaban a la estrella, y en éste caso me estoy refiriendo al teclista Kim Bullard. Los primeros agites vendrían de la mano de All the Girls Love Alice con una gran presencia percusiva con Nigel Olsson a la batería y el inquieto, y auténtico crack, Ray Cooper.

Los primeros acordes de I Guess That’s Why They Call It the Blues se tradujeron en los primeros suspiros de los presentes y así fue como llegamos a la legendaria Border Song que el propio Elton se nos recordó que había sido compuesta hace medio siglo, aunque para él pareciera compuesta sencillamente ayer. Sin antes hablaba de suspiros, el primer momento realmente infinito de la noche vino con Tiny Dancer. Más allá de que sea mi canción favorita del artista, y enternecedora como pocas, haber podido escucharla en directa fue una experiencia fascinante y que seguramente guardaré por mucho tiempo en ese baúl virtual lleno de recuerdos mentales, y también sentimentales.

El estado vocal del artista es realmente envidiable e impoluto y quedó más que demostrado en la beatlesca Philadelphia Freedom con una gran presencia, y contundencia, del consagrado bajista Matt Bissonette. Para la íntima y personal Indian Sunset llegó el momento del recuerdo y el reconocimiento para su mítico letrista, Bernie Taupin y así fue como llegamos a otro de los instantes TOP de la noche. La magnífica biopic que aún podemos encontrar en cines, está claro que ha puesto nuevamente en boca de todos a Elton y posiblemente debido a ello, Rocket Man (I Think It’s Going to Be a Long, Long Time) fue coreada, de principio a fin, por todos los presentes. Con Take Me to the Pilot volvió la diversion desenfrenada con ambiente setentero, y con gran participación de las percusiones de Ray Cooper y John Mahon, siendo completamente la antítesis a la profunda y entrañable Sorry Seems to Be the Hardest Word dónde, una vez más, pudimos comprobar la desnudez sentimental del protagonista de la noche.

Claramente Someone Saved My Life Tonight fue la calma que precedió a la tormenta y esa tempestad musical fue la atronadora y rotunda Levon que se alargó en su minutaje hasta límites insospechados con incluso guiños a la genial Day Tripper de los genios de Liverpool y la Saturday Night’s Alright for Fighting del propio Elton John, con un trabajo grandioso del vrituoso guitarrista John Jorgenson. Con Candle in the Wind volvería el sosiego, y con ésta, la primera huida de las tablas por parte de los músicos que volverían a los pocos instantes ya con el escenario lleno de una densa niebla para interpretar la progresiva Funeral for a Friend que luego terminaría fundiéndose con Love Lies Bleeding.

Burn Down the Mission, además de ser otra de mis favoritas, sonó literalmente perfecta, cercana y emotiva. Daniel fue literalmente preciosa y con Believe el artista nos confesó, a la vez que nos hizo reflexionar, de lo importante que es el amor, que él mismo cree que el amor es la cura para todos los males… ¿Para qué vamos a contradecirle verdad?

Sad Songs (Say So Much) le hace poco honor a su nombre y se convierte en una de las más divertidas y bailadas de la noche y con la magnífica Don’t Let the Sun Go Down on Me veríamos un amague de decir adiós diciendo que era la última canción de la noche, pero por suerte no fue así… A posteriori de una entretenida y vibrante interpretación de The Bitch Is Back, llegó el momento de otras de mis favoritas del pianista y cantante… I’m Still Standing fue literalmente enorme y nos trasladó inmediatamente a los coloridos y cambiantes ochentas, para después saltar nuevamente de década y prender fuego el escenario con una encendida interpretación de Saturday Night’s Alright for Fighting en dónde nuevamente la banda desalojaría el escenario, al menos por unos minutos…

El público, in crescendo, coreaba su nombre y Elton tuvo que volver… La tierna Your Song fue la primera en aparecer y ya la canción que bautiza esta gira despedida, Goodbye Yellow Brick Road, proveniente desde el mismísimo Reino de Oz fue la última canción de Elton John en España y que él mismo calificaría como “una noche agridulce”.

Ciento sesenta y cinco minutos después, y tras haberlo dado literalmente todo, el músico inglés se escabulló entre las paredes del imponente escenario y dijo adiós prometiéndonos que nos echará mucho de menos…