[crónica express] Sábado 13 de junio del Z! Live 2026 en Zamora – Recinto Ferial IFEZA

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Texto: David Alonso

Por undécima vez, Zamora despide su festival emblema en una jornada en la que, aunque no pudimos cantar “Huevos con Aceite”, Épica dio un auténtico recital digno de un headliner, poniendo el broche final a una edición discreta en cartel, pero donde el público ha respondido positivamente.

Arrancando las hostilidades tenemos a Latzen, veterana banda del País Vasco que tras 17 años volvía recientemente a los escenarios.

Pese a abrir el día, fue mucha la cantidad de gente pendiente de su propuesta y cantando sus canciones. Más de uno acabó viendo el concierto tostándose en el sol, pero tras el tremendo concierto que se marcaron, para muchos de ellos fue un sacrificio que aceptaron con gusto.

Tras los trallazos de Latzen, Romanthica vinieron a bajar las revoluciones con su rock gótico, en donde vi que, a diferencia de Latzen, aquí la densidad de público era bastante menor.

Me resultó curioso que la banda se presentase sin bajista y que en ningún momento se hiciese mención a ello. Pese a llevar el bajo enlatado, sonaron bastante bien aunque su propuesta no terminó de hacer click del todo con el público zamorano.

Volvemos a la acción a base del power metal fiestero de Dominum, banda que pude ver recientemente en su gira con Battlebeast y que en esta ocasión vinieron sin apenas producción más allá de sus tenebrosas indumentarias.

Aquí me quiero parar antes de seguir con el resumen del día porque me parece muy sorprendente para mal el hecho de que, comparado con dos o tres años atrás, la gran mayoría de bandas han venido este año con lo puesto, con apenas un triste logo en las pantallas. Hace unos  años el montaje visual de muchas de las bandas era bastante más elaborado. (un ejemplo de montaje bien hecho sería por ejemplo el del viernes con Burning Witches).

Siguiendo con Dominum, fue una de las bandas de este año que más movió al publico a cantar y mover los brazos, siendo otro de esos reemplazos que han funcionado bastante bien este año tras la caída de AMH y Crematory, aunque su power metal se parezca a los estilos de estas bandas lo que a un higo una castaña.

Otra de las bandas destacadas del día fueron Tesseract, banda británica de metal progresivo que en la anterior edición del Resurrection Fest ocupaba la sorprendente posición de segundo cabeza  en una de sus jornadas.

Todos los años la organización intenta traer una banda de progresivo moderno y en esta ocasión creo que ha funcionado mejor que otras incursiones durante otras ediciones  de bandas como Haken, Leprous o Vola. Su progresivo que juguetea con el djent y que es algo más directo que estas otras propuestas supo encontrar su hueco en el público zamorano y ser bastante bien recibido, aunque no puedo negar que a un servidor se le hizo algo repetitiva la hora que duró su concierto.

Si alguien se quedó algo adormilado con Tesseract, el sopapo sonoro de S.A. seguramente devolvió a más de uno a la vida, ya que la contundencia y actitud con la que salieron, sumando además un fuego abrasador, puso patas arriba desde el minuto 1 a todo el público.

La tremenda nube de polvo que levantaba el incansable circle pit hizo que muchos abandonasen el barco debido a que costaba bastante respirar, algo a lo cual incluso hizo mención Juan Aceña, vocalista de la banda. Aún con la tormenta de arena inesperada, fue un conciertazo que puso en valor su discutida segunda posición en el cartel.

Llegaba el momento de Epica, banda que en un inicio iba a ser co cabeza del segundo día pero que tras la inesperada cancelación de Twisted Sister fueron aupados a encabezar el sábado.

Al igual que Opeth, Epica fue de las bandas que mejor sonido sacó del silver stage y, aunque eché de menos las tremendas cobras metálicas que lanzaban fuego de su gira anterior, esta escenografía basada en visuales sincronizados con la música, junto con un clímax final de fuego y pirotecnia hizo que para mí, fuese el mejor show de este Z Live 2026.

Y para acabar a nivel personal esta edición, Brothers of Metal terminaron de agotar mis escasas energías a base de power metal en el que la gente que se quedó se entregó completamente a ellos, cantando en comunión muchos de sus temas.

Acaba un año más este Z Live y creo que en esta ocasión era necesario acabar con algún que otro aliciente para 2027, ya que creo que ha habido mucho que mejorar a nivel comunicativo en esta edición. Pese a ello, la gente ha respondido en asistencia positivamente.

Creo que ya el Z live ha conseguido traspasar la barrera de que el público solo venga por las bandas que se anuncian, sino que ya gran cantidad de gente viene por el ambiente y la comodidad de su recinto e instalaciones y eso es un logro que tienen que cuidar a toda costa siendo transparentes con su público. Nos vemos en 2027.

EN BREVE PUBLICAREMOS UNA CRÓNICA MÁS EXTENSA Y DETALLADA DE LO QUE FUE EL Z! LIVE 2026.