[crónica] Haggard + Draconian en Madrid – Sala Cool Stage, 4/11/2018

Texto: Mariano Bacigaluppi
Foto: concierto en Barcelona

Desde el mismo momento que supe que HAGGARD volverían a girar por aquí, hace varios meses ya, el hype fue in crescendo para a posteriori convertirse en ansiedad de ver a la banda germana por segunda vez y justamente después de una década. Los elegidos para abrir la velada fueron los suecos DRACONIAN. Se había anunciado que las puertas de la madrileña y céntrica sala se abrieran a las 19:00hs, pero esto no se hizo hasta una hora y cuarto después, es decir a las 20:15hs.

La promotora DAMASK EVENTS inmediatamente publicó un comunicado en su Facebook para explicar lo ocurrido, problemas técnicos, que sinceramente les honra y es de agradecer enormemente, no cualquier pide disculpas y se responsabiliza de algo, que seguramente ni sea culpa propia.

Centrándonos en la música, la banda nórdica tocó cerca de una hora y con un sonido bastante regular, principalmente a la hora de las voces de la vocalista Heike Langhans y el bajista Daniel Änghede que ambos fueron prácticamente imperceptibles, al menos desde mi ubicación en la sala (lado izquierdo y pegado al escenario). Arrancaron su presentación con la cañera Stellar Toms donde el vocalista Anders Jacobsson y sus grunts dominaron la canción, y así sería durante toda la noche. Heavy Lies The Crown, que fue la siguiente, el más puro y denso Gothic Doom que les caracteriza hizo acto de presencia, aunque como comentaba antes lamentablemente las intervenciones de la vocalista eran prácticamente imperceptibles. Descendiendo hasta su anterior disco, “A Rose For The Apocalypse” posteriormente interpretaron The Last Hour Of Ancient Sunlight dónde el solo de guitarra de Johan Ericson fue realmente emocionante. Seguidamente tocarían una de sus canciones clásicas y no fue otra que Morphine Cloud.

Volviendo a su último disco, “Sovran” de 2015, interpretaron The Wretched Tide y nueva e inmediatamente volverían a recurrir al disco “Turning Season Within” para descargar Bloodflower. Volviendo a su última entrega discográfica, tocarían la melódica Pale Tortured Blue. Una nueva incursión a su disco más laureado, “Arcane Rain Fell” con A Scenery Of Loss, que sin duda alguna fue su gran canción de la noche y para la despedida la seleccionada fue Dishearten rescatada desde su último CD. Pese a los problemas sonoros, dieron un buen concierto y se vio a varios de sus fans totalmente entregados ante la banda sueca que salvando sus presentaciones en el Festival Madrid Is The Dark (en sus ediciones 2009 y 2016) desde 2008, en la desaparecida Ritmo & Compás madrileña, que no hacían una gira propia.

Después del concierto de DRACONIAN tenía un poco de temor por el sonido de HAGGARD, porque si hay algo que caracteriza a la banda alemana es la perfección y, sinceramente, con la calidad de sus composiciones y los instrumentos utilizados, una mala ecualización y/o un mal sonido, podría ser una auténtica pesadilla.  Por suerte y para el deleite de todos los presentes, a las 22:08hs la multitudinaria banda se adueñó del escenario y mágicamente, desde el segundo uno, dieron una nueva muestra de su calidad y su grandiosidad.

Arrancaron con A Midnight Gathering y obviamente con el gran Asis Nasseri como maestro de ceremonias. Como sería durante todo el concierto, las flautas ejecutadas por la preciosa Catalina Popa sonarían perfectas y con un sonido totalmente cristalino. Segunda canción y ya uno de los grandes momentos de la noche… Of A Might Divine fue un auténtico disfrute ilimitado para todos los que ansiábamos ver a la banda en directo después de bastante tiempo. Los teclados ejecutados pulcra y asombrosamente Tessa Catchpole eran alimento para los sentidos, al igual que cada mística intervención de la soprano Janika Groß que sin duda alguna posiblemente de lo que más sorprendió de la noche llegando a notas realmente imposibles.

Prophecy Fulfilled / And The Dark Night Entered fue con lo que prosiguieron y aquí fue donde empezamos a tomar consciencia de la potencia de Maurizio Guolo a la batería, qué en cada intervención de su bombo, era una auténtica taladradora en nuestros tímpanos. En Chapter I: Tales Of Ithiria la conjunción de voces de Janika Groß y del bajista Frank Schumacher, ubicándose en un registro tenor, fue realmente portentoso.

El dueto de violines, Cosmin Nechita y Lisa Hellmich, siempre en perfecta armonización con la viola de Shir-Ran Yinon y el violoncelo del perfeccionista Johannes Schleiermacher. Por suerte el setlist estuvo bastante repartido y así pudimos disfrutar de canciones de todos sus discos, así fue que tirando del mítico “Awaking The Centuries” presentaron In A Fullmoon Procession. A posteriori la magnífica Janika Groß nos regalaría otra intervención maravillosa con Herr Mannelig en dónde más de uno nos dejó boquiabiertos tras tan magna muestra de virtuosismo ilimitado. Desde los primeros acordes clásicos de Heavenly Damnation sabíamos que íbamos a presenciar algo realmente indescriptible y así fue sin duda alguna y sensación similar con The Final Victory donde la conciliación metálico-clásica se hizo de una manera sublime.

Sobrepasando el ecuador del concierto llegaría el punto cúlmine y de más intensidad en el concierto estaría por llegar. “Eppur Si Muove” es mi disco favorito de la banda y de manera extraordinaria enlazarían mis dos canciones predilectas. En primer término, fue The Observer y consecutivamente la canción homónima que da nombre al CD… Eppur Si Muove. Casi quince minutos donde las cotas de perfección y sublimidad llegaron hasta el infinito con una Janika Groß haciendo una trabajo vocal indescriptible (una vez más), con Tessa Catchpole y sus mágicas teclas haciéndonos elevar y las guitarras de Claudio Quarta y la profunda voz del maestro de ceremonias, Asis Nasseri, fueron una verdadera cachetada de realidad para todos los presentes . ¡Magistral!

Una nueva visita a su último disco con Upon Fallen Autumn Leaves y una vuelta a las raíces con In A Pale Moon’s Shadow. Y también hubo tiempo para canciones nuevas y éste fue el caso de Seven From Afar que supongo que formará parte de la nueva entrega discográfica de la banda de origen germano. Nueva vuelta a la que para mí es su obra cumbre con Per Aspera Ad Astra y después de sus siete minutos de duración, la banda se despediría del escenario.

Pasados unos pocos segundos, el propio Asis Nasseri volvió en solitario a las tablas y uno a uno fue presentando a todos los integrantes de la banda con el correspondiente vitoreo popular con cada uno de ellos. Habría tiempo para una más y está claro que todos estábamos esperando esa canción… Los primeros clásicos y melódicos acordes de Awaking The Centuries nos hicieron empezar a soñar y aunque sabíamos que el final estaba cerca, fueron diez minutos de darlo todo y no escatimar fuerzas.

Después de más de dos horas, y sobrepasando la medianoche, salí de la sala con la sensación de haber asistido a uno de los mejores conciertos de este 2018 que está por despedirse… Y ya con ganas de verlos nuevamente.