A principios de los 90 explotaba un nuevo subgénero del rock alternativo, sucio, apático y decadente de nacimiento, exitoso por oponerse al colorido glam que justo venía de reinar. Ese género era el grunge, que rápidamente se apagó, como algunas de sus estrellas, pero que en poco tiempo logró marcar a muchos y dejar ciertas influencias, gracias a las cuales, a pesar de ser un estilo más secundario, de vez en cuando nacen nuevas propuestas con claras reminiscencias a este.
HEADSEND (Australia, 2024) es un claro ejemplo de ello. Nacida de la mano de dos hermanos y un amigo, recupera ese grunge noventero y lo mezcla con slacker rock y rock alternativo, en un resultado entre pesado y relajado. Inicialmente era una banda orientada al directo en pequeños escenarios, pero acabó teloneando a bandas como Tool o AC/DC, destacando con su joven pero nostálgica apuesta, acompañando a Eagles of Death Metal por Norteamérica y atreviéndose ahora con su propia gira por Europa.
Pudimos disfrutar de ellos en Barcelona, donde trajeron canciones de su EP previo, ‘Angel Glands’ (marzo de 2026), y presentaron uno nuevo, ‘A Delicate Balance’, que saldrá el 6 de noviembre de 2026. Cuando subieron al escenario, la sala estaba a medio llenar, suficiente para que empezaran sin presentaciones, calentando los instrumentos poco a poco hasta abrir con “Stove”, con un corte crudo e intenso, seguida de “Coordination”, más directa y claramente guiada por la batería.
Hablando de la batería, en ella está Bon Soric, que hizo gala de alternar ritmos fuertes con partes relajadas, siendo el principal origen de la intensidad de la banda. Entonces se presentaron por fin, notándose que aún son una banda muy joven y con algo de timidez, pero bastante entregada, siguiendo rápido con “Angel Glands”, suave pero aplaudida por todos, y enlazándola con “Doo Doo”, más progresiva y contundente. En ella se apreciaba a los hermanos King. Rasmus, a la guitarra, guía el sonido con riffs gruesos, distorsionados pero sencillos, buscando transmitir actitud antes que virtuosismo. Por su parte, Kyuss, con el bajo, rellena los huecos y aporta peso a los riffs. No es técnico, sino grave y directo. Otra muestra de ello fue “Honey”, aún por publicar, donde incrementaron la fuerza de sus instrumentos, generando más contraste con la suave y melancólica voz de Rasmus.
Esta voz tiene un toque limpio y expresivo, mezclando melodía con gravedad si se requiere, como fue el caso de “Iggy”, anunciada como rápida y punk. En ella, la voz mezclaba su suavidad con momentos de enfado. Tras un breve descanso para agradecer al público su presencia, siguieron con “Biopsy of an Unknown Growth”, donde conseguían un sonido rasgado, y en nada tocaba “Chugg”, con cambios de ritmo marcados. A las partes rápidas les seguían otras densas, y la cerraban con energía.
La percusión es lo más llamativo de su sonido, pero entre líneas se puede distinguir también la temática de sus letras, abiertas y abstractas, pero con cierto carácter sentimental y personal, algo propio del género. Pronto anunciaban la última canción de la noche, empezando con lentitud para dar paso a la estridencia, con constantes cambios entre esos dos ritmos y con un cierre explosivo, logrando una lluvia de aplausos para cerrar, aunque se despidieran con pocas palabras.
El concierto de HEADSEND fue breve pero claramente intenso, en parte justificado por tener poco material para mostrar, pero se echó en falta alguna banda telonera que alargara la noche y justificara mejor el precio. A la banda poco se le puede decir, únicamente que faltaba valentía para interactuar con el público, pero sin duda tienen mucho potencial y, una vez ganen experiencia y publiquen más material, podrían convertirse en un grupo muy completo, que esperamos que vuelva a visitarnos.
SETLIST
StoveCoordination
Angel Glands
Doo Doo
Honey
Iggy
Biopsy of an Unknown Growth
Chugg
Slayerish
Texto: AliveOriol | Fotos cedidas por: Doctor Music




