[crónica] Heilung + Eivør + Lili Refrain en Berlín – Tempodrom, 13/11/2022

Texto: Nati P Taviel de Andrade
Fotos: Philipp Borchers

El imponente frío y la oscuridad no impidió que un público expectante se reuniera en la sala Tempodrom en Berlín para disfrutar de un turbulento viaje musical de la mano de Heilung, así como de dos teloneras que brillaban con luz propia: Eivør y Lili Refrain.

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Comenzamos la noche con Lili Refrain, quien demostró que no le hace falta compañía alguna para llenar el escenario con su presencia y conquistar al público. La italiana cuenta con un proyecto en solitario en el que no faltan guitarra eléctrica, percusión y synth en directo y sin necesidad de usar ningún tipo de grabación durante sus conciertos, así como un vozarrón que nos dejó totalmente atónitos.

Lili Refrain

Lili Refrain

Con un corto, pero estupendísimo setlist que desprendía misticismo y oscuridad, el público no pudo sino sucumbir a los encantos de Refrain que además se mostró increíblemente simpática y agradecida. Una verdadera sorpresa y toda una recomendación para aquellos que aún no hayáis tenido la oportunidad de verla en directo.

Lili Refrain

Lili Refrain

Nos trasladamos a las frías tierras del norte de la mano de Eivør. La feroesa nos deleitó con una maravillosa puesta en escena en la que, al igual que Refrain, también hizo uso de la guitarra y la percusión con gran agilidad y soltura.

Eivør Pálsdóttir

No faltaron grandes temazos como “Salt” o “Trøllabundin” y si bien su música tiene toques muy oscuros como demostró con la canción “I tokuni”, también pudimos apreciar la dulzura en otros temas como “Lívstræðrir” (este último se hizo especialmente famoso a raíz de la serie “The last kingdom”). Tanto Eivør como Lili Refrain dejaron el pabellón altísimo y junto a una increíble Maria Franz quedó bien claro que la noche era de ELLAS y sólo de ellas.

Eivør Pálsdóttir

Eivør Pálsdóttir

Cuando Eivør abandonó el escenario, este comenzó a transformarse lentamente en un precioso bosque en el que podíamos vislumbrar huesos de animales e instrumentos de otra época. En el techo brillaban runas y símbolos mágicos y el sonido de los pájaros y el viento inundó la sala. De pronto, un misterioso encapuchado apareció en el escenario y comenzó a pasearse a sus anchas mientras movía lo que parecía ser un trozo de palo santo. Poco a poco la sala comenzó a impregnarse del peculiar aroma y los miembros de la banda fueron apareciendo en fila con aire solemne y sin hacer ruido.

Heilung

Heilung

A continuación formaron un círculo y, a modo de ritual, uno de ellos se colocó en el centro con unos cuernos apuntando al cielo. Posteriormente todos se agarraron de las manos y recitaron unas palabras como si de una oración se tratara. A continuación el círculo se deshizo y poco a poco los miembros de la banda fueron ocupando su lugar. Sonó un cuerno. El concierto empezaba. Abrieron con una fantástica interpretación de “In Maidjan” y el público se sumergió en un profundo trance que duraría hasta el final de la noche.

Heilung

Heilung

Con “Alfandhirhaiti” comenzamos a aullar y un grupo de feroces guerreros aparecieron en el escenario para acompañar a Kai Uwe Faust en una canción que inspiraba a nuestro yo más primitivo a gritar y sacar toda la garra que teníamos dentro. Los guerreros, que portaban lanzas y escudos, llevaban el torso desnudo y estaban pintados de negro, lo que hacía que su apariencia resultara aún más salvaje y propicia para la situación.

Heilung

Seguimos con “Krigsgaldr” y Maria Franz nos deleitó con su enigmática voz a la vez que Faust y Christopher Juul se movían por el escenario haciendo gala de sus pintorescos ropajes y cantaban con las voces rasgadas que tan bien les caracterizan.

Heilung

A continuación la banda interpretó una preciosísima y potente “Asja” que nos dejó boquiabiertos y demostró que el nuevo álbum de Heilung está a la altura de los anteriores. “Svanrand” fue un tema en el que las chicas de la banda tuvieron especial protagonismo y en el que pudimos disfrutar de un ambiente único. Las tres se movían en círculo rodeando a algunos de los guerreros que reposaban tranquilos sobre sus rodillas y las cabezas inclinadas como muestra de respeto.

Heilung

A ritmo de “Hakkerskaldyr”, los guerreros aparecen de nuevo en el escenario y alentados por Faust y Juul comenzaron a gritar al ritmo de los golpes de sus lanzas contra el suelo. Seguidamente, Franz y otras dos chicas de la banda se alinean para hacer una bellísima interpretación de “Norupo”, tema en el que Franz destaca una vez más por su hechizante voz.

Heilung

Indescriptible el momento en el que la banda interpreta “Othan” y Franz canta acompañada de las chicas. Posteriormente se aproxima a los guerreros que la rodean y alzan sus escudos mientras ella nos deleita con su desgarradora voz. El público queda cegado con cada toque del timbal, ya que viene acompañado de una fortísima luz blanca. En la atmósfera se palpa un misticismo increíble.
Escuchamos una campana de fondo que anuncia “Traust”. El escenario está oscuro y predomina un color violáceo que apenas deja ver la silueta de la banda.

Heilung

Una de las guerreras se aproxima a Faust y este la ata ayudándose de la lanza de ella para dejar sus brazos inmovilizados. Después la somete en el suelo atándola por el cuello. Finalmente, Franz se acerca en acto de redención y la libera. “Anoana” fue otro tema de su último álbum que no nos dejó indiferentes y en el que el protagonismo femenino fue notorio. Posteriormente comenzamos a escuchar las primeras estrofas de “Galgaldr”, pero no podemos ver nada por la oscuridad que reina en la sala, a excepción de la luz de un tímido foco que los señala.

Heilung

A continuación todo se vuelve negro y una luz blanca nos deja ver a ratos sus siluetas sin gran nitidez debido a la gran niebla que hay en el escenario. Un gran juego de luces blancas que resultan mareantes y confusas le dan un énfasis especial a la canción y un público enloquecido se retuerce con ojos entrecerrados y meciéndose en trance.

Heilung

“Elddansurin” es presentada en plena oscuridad. Juul sujeta una antorcha con la que posteriormente comenzará a tocar el bombo y, mientras Franz y Faust cantan, una guerrera volverá a aparecer sujetando unos cuernos a los que posteriormente prenderá fuego y bailará con ellos por el escenario durante la canción.

Heilung

A ritmo de “Hamrer Hippyer”, la banda invita a los asistentes a sumirse con ellos en un baile donde el trance, los aullidos y nuestro yo más animal se fundieron en uno. A ritmo de luces violentas y golpes de timbales, los guerreros bailaban frenéticos incitando al público a hacer lo mismo. La locura se hacía dueña del Tempodrom aquella noche.

Heilung

Tras esta canción, Heilung vuelve a formar un círculo como cierre de la ceremonia y abandona el escenario. El público fuera de sí comienza a llamarlos haciendo estruendo con los pies y aullando como si de bestias se trataran. La banda se ha ido, pero ha dejado a un público enloquecido en su trance. Escuchamos de nuevo a los pájaros y al viento.

Heilung

Pese a las luces encendidas que dejan ver claramente que el concierto terminó, el público tarda varios minutos en dejar de aullar y salir del trance. Un trance que nos ha hecho conectar con el animal que hay dentro de nosotros, con nuestro lado más salvaje y primitivo. Un trance que lleva un nombre: Heilung.