[crónica] Nanowar Of Steel + Uuhai + Lone Survivors + Morphium + Vaughan en Barcelona – Sala Wolf, 22/01/2026

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Texto: Iñigo Dominguez Diaz

Hacía tiempo que no asistía a un evento tan ecléctico como el que la noche pasada patrocinaba el Motocultor Festival. Y es que realmente montaron una gira con cinco grupos con las influencias más diversas posibles, encabezada por el party metal de los italianos Nanowar of Steel, pasando por el death melódico de los locales Morphium, el metalcore de los franceses Lone Survivors, el hard rock de Vaughan y como nota exótica los mongoles Uuhai y su folk metal estepario. Lo que no se puede negar es que han sido consecuentes con su planteamiento de promocionar el festival y hacer un line-up con todo tipo de bandas y con los estilos que te podrás encontrar en el festival, que cada año tiene más repercusión y al que acude más público, señal de que saben atraer a un público diverso y organizar un evento de estas características.

Así pues, había para elegir incluso, si no te interesaba un grupo podías desconectar o salir. Como he comentado, espíritu festival total. Bien es cierto que la mayoría de la audiencia estaba allí por Nanowar of Steel y de paso ver a un grupo tan poco habitual como Uuhai. El resto de las bandas tuvieron una asistencia más limitada y a momentos pensé que la coincidencia con Electric Callboy acabaría por restar brillo al evento, pero al final los incondicionales del party metal y la abundante colonia italiana de Barcelona no fallaron a los transalpinos que eran quienes ostentaban el papel de cabezas de cartel.

El inconveniente de estas giras es lo temprano que se ven obligadas a abrir puertas para poder acomodar horarios a todos los grupos. Entre semana aún se complica más la situación por las múltiples obligaciones familiares y laborales, lo que me impidió asistir al concierto de Vaughan, que tocarían prácticamente solos ya que incluso en el siguiente, el de Lone Survivors, la sala aún estaba muy vacía. Durante la media hora que tocaron los franceses, desplegaron su metalcore con toques progresivos muy a lo Born of Osiris. No acabaron de conectar con el escaso público presente, que claramente estaba esperando a los dos últimos grupos. En otro contexto seguro que hubieran brillado más ya que la banda tiene potencial.

Tenían cambiado el orden con Morphium que al actuar como locales actuaron justo antes de las bandas principales. Consiguieron subir un poco la intensidad del ambiente y de nuevo, en la media hora en que estuvieron sobre el escenario desgranaron temas de su discografía, a la que desde 2021 no han añadido nuevo material a excepción del single Descending el año pasado y que probablemente figurará en el nuevo material que están grabando, como ellos mismos confirmaron. En cuanto a su actuación, lo dieron todo como siempre que los he visto, no faltando a sus habituales proclamas a incentivar las bajas por incapacidad temporal relacionadas con el desgaste de las cervicales. De sus temas el que más me gustó fue The Lord of Flies, canción por la que tengo especial debilidad y que tocaron hacia el final de sus treinta minutos de actuación.

Los siguientes en el orden del día eran los mongoles Uuhai, que desde tan lejanas tierras han viajado para embarcarse en esta gira del Motocultor Fest. Las comparaciones serán odiosas pero necesarias lo son aún más y hablar de ellos y no mencionar a sus archiconocidos compatriotas The Hu, sería faltar al deber de información. La nueva formación mongola parece un calco de la original; a los instrumentos tradicionales se añaden dos violinistas que tocan el morin juur (un violín de dos cuerdas) y un percusionista, además del uso del canto tradicional mongol que es patrimonio inmaterial de la humanidad. Con todos estos elementos pocas diferencias en el estilo musical se pueden esperar. Son sutiles y se ven más en la influencia recibida en cuanto a la parte metalera.

Mientras que The Hu tiene una influencia noventera, con mucho grounge y ritmos pesados, Uuhai se orientan al heavy metal tradicional y al power metal. Descargaron temas de su de momento, único disco que se ha editado recientemente y que está cantado casi totalmente en su lengua materna. En el escenario son muy compactos, tienen claro cual es el papel de cada uno de sus miembros, quedando las bases rítmicas en un muy segundo plano y dando total protagonismo sobre todo a los dos violinistas, que también ejercen de cantantes, siendo uno de ellos solista y el otro rítmico. Orden y rigor soviético en su máximo esplendor.

Más allá de la comparativa, cuajaron una buena actuación que agradó al público que ciertamente tenía curiosidad por verlos en directo. Se mostraron cercanos y ejecutaron a la perfección cada tema lo que hacía trasladarte a las inmensas espetas de su país natal (seguro que escribí esto hace unos años en la crónica de The Hu). Su actuación se limitó a cuarenta y cinco minutos en los que interpretaron temas su reciente disco Human Herds, quedando especialmente bien el tema que da título al disco y el que da nombre a la banda, ambos más orientados al metal que al folk. Ciertamente me gustaron si bien me fue imposible no estar buscando continuamente las siete diferencias con el original.

Y por fin llegó el momento más esperado de la noche, el grupo al que la gran mayoría de la audiencia venía a ver. No son otros que los italianos Nanowar of Steel, que se han hecho un lugar en la escena y son sin duda los líderes de lo que se ha terminado por denominar party metal. Detractores del estilo abundan, siempre existen los guardianes de las esencias que deciden que es correcto y que no, en base a dudosos valores puritanos. Como en todo sistema, si no existe la autocrítica, la parodia y el humor, el sistema pierde libertad creativa, no evoluciona, cae en la endogamia y muere.

Por suerte a los italianos les importa bien poco las opiniones de estos policías de la moral, llegando a mofarse abiertamente de su actitud en uno de sus mejores temas, Metal Boomer Batallion (lástima que no lo tocaron). Me reconozco como ferviente admirador de ellos y disfruto como un niño en sus conciertos, tanto por la música, sus temas como por sus discursos, cargadas de fina y no tan fina ironía, según el momento. La fiesta comenzó con Nanowar, después de una divertida intro y continuó con Sober, canción que parodia el pirate metal. Tooth Fairy se coló antes de Stormwarrior of the Storm, uno de los temas más recientes y que se público como tema extra en su álbum de directo de celebración de sus veinte años (evento al que asistí).

Más allá de la broma a la previsiones meteorológicas es un tema de power metal intenso y con todos los elementos del estilo. Nuevo hit con Pasadena 1994, homenaje a la infame final del mundial de USA ’94, seguramente el que más intensamente ha vivido mi generación. En la versión original participa Joakim Bröden de Sabaton, autoparodiando a su banda, en un ejercicio de salud democrática. Cambio de registro y eso es una de sus virtudes, que lo mismo tocan metal extremo que se atreven con sonidos alejados del heavy como la música disco de los noventa. Disco Metal sonó y quien más quien menos se quitó la vergüenza y todos a bailar.

Genghis Khan (The Genghis Khan Song to End All Genghis Khan Songs), título interminable para uno de sus nuevos temas que venían a presentar y relata la historia del conquistador mongol y su país, en clave de humor. A continuación, sonó Il cacciatore della notte, el único tema en italiano y que relata las aventuras de una lechuza y que tiene su propia coreografía, ejecutada por una audiencia que ya se había quitado los complejos. Siguiente tema HelloWorld.java, también un cara B de su disco en directo y homenaje a Manowar y en el que en su presentación bromearon con los profesionales de la informática, que no es casualidad que fuera la profesión de más de la mitad de la sala después de que los que la ejercían levantaran la mano a la pregunta de quién se dedicaba a ella.

Llegó el momento más esperado de la noche con Norwegian Reggaeton, tema viral hace unos veranos y que rompió moldes poniendo a la comunidad metalera a bailar y hacer twerk. Pues eso es lo que ocurrió y con la inercia continuaron con el castellano como idioma y tocaron El Campo de Nabos, previamente su bajista nos había recordado que aquella noche tocaba Electric Callboy y que el hubiera preferido estar allí. El concierto entraba en su recta final, dejando para este momento otra de sus nuevos temas Feet & Greet, una canción que cuenta con la colaboración del cantante de voces extremas de Amaranthe y que como no, parodia al grupo.

En directo no consiguieron llevar la potencia vocal del original en las partes extremas y quedó un poco deslucido, arreglándolo inmediatamente con un final apoteósico con Armpits of Immortals, nuevo tema homenaje a Di Maio y compañía y que también tiene su coreografía particular. Terminaron con Valhalleluja, la oda a la más famosa franquicia sueca de muebles y no contentos con ello, bajaron del escenario al terminar el concierto y mientras sonaba El Baile del Perrito montaron una conga en la que participó toda la sala.

Así terminó una noche de lo más variada en la que pudimos disfrutar desde las últimas tendencias hasta las más exóticas, en el que la organización estuvo de diez ya que los horarios se cumplieron a rajatabla y eso con un line up de cinco bandas no es fácil.

Setlist Nanowar of Steel

Nanowar
Sober
Tooth Fairy
Stormwarrior of the Storm
Pasadena 1994
Disco Metal
Genghis Khan (The Genghis Khan Song to End All Genghis Khan Songs)
Il cacciatore della notte
HelloWorld.java
Norwegian Reggaeton
El campo de nabos
Feet & Greet
Armpits of Immortals
Valhalleluja