[crónica] Pristine + Nostos en Madrid – Sala Boite, 17/04/2018

Texto & Fotos: Mariano Bacigaluppi Beguiristain
Vídeos: Youtube

Muchos de los pocos que estábamos el martes 17 de abril en la madrileña Sala Boite asistimos por el grandísimo sabor de boca que los noruegos PRISTINE en su gira con BLUES PILLS hace algún tiempo.

Ahora bien, que una banda de tal calibre y con tanta calidad tenga que tocar delante de menos de treinta personas, es algo triste y decepcionante.

Pasados unos minutos de las 22.00hs la banda telonera, los madrileños NOSTOS, saltaron a escena. Este trío instrumental, conformado por dos guitarras (una de ellas acústicas) y un teclado, presentaron su reciente EP “Luces del Norte” y aunque la propuesta me pareció interesante, creo fervientemente de una propuesta musical para escuchar en casa, tranquilo y no en una sala y teloneando a una banda de Rock.

Además de las canciones de su mencionado EP, tocaron otras canciones como Berlín o Aurora. Como digo un poco más arriba la propuesta me pareció interesante, aunque demasiado cíclica y repetitiva, más que nada desde la guitarra acústica, como para estar cuarenta y cinco minutos oyéndolos en directo.

Hasta las 23.15hs tuvimos que esperar para que la banda nórdica se adueñara del escenario con ese torbellino llamado Heidi Solheim como frontwoman. Rebel Song fue el primer ataque sonoro y, literalmente, el vacío recinto se vino abajo.

Aunque ella es quien lleva el peso de la banda, el trabajo de Espen Elverum Jakobsen a las seis cuerdas es magnífico y de inagotables calificativos. Prosiguieron con la contundente (I’m Gonna Give You) All My Love donde el solo de guitarra lleno de luz la sala mientras reinaba la oscuridad.

Después de Reboot crearon uno de los momentos más mágicos de toda la noche. Únicamente con la cantante y el guitarrista en el escenario, la apocalíptica y bluesera Don’t Save My Soul. Transmisión de sentimientos de manera ilimitada… Lágrimas en la voz de Heidi…. Poco más para atesorar éste como un imborrable recuerdo en cualquier lugar de nuestra memoria.

En Ninja el trabajo del teclista Erik de principio a fin fue atronador. Después de Pioneer comenzó No Regret con esa preciosa atmósfera que nos recordará enormemente a Jim Morrison y los suyos. El solo de guitarra de ésta fue realmente hipnótico y alucinante y excelentemente secundado por el bajista Gustav. One Good Reason tuvo un aroma netamente hendrixiano en su guitarrero comienzo y transformándose en un power blues por el resto de la canción.

La también bluesera Ghost Chase fue la elegida para continuar su periplo y también hubo momentos para canciones nuevas, como fue el caso de The Sober que seguidamente fuimos testigos de un gran solo de batería grandísimamente ejecutado por Kim KarlsenSophia fue realmente atronadora y magnética… Un absoluto trance en donde el teclista Erik dio rienda suelta a toda su creatividad y más de uno dejo boquiabierto.

Tell Me es Rock por vena y razón más que justificada para bailotear de manera desaforada y fuera de control. ¿Y qué decir de Derek? Esa magnífica canción tiene todo lo que una canción debe tener… Contundencia… Líneas vocales de alto vuelo y un solo de guitarra pulveriza neuronas…  ¿Qué más necesitamos?

La banda se retiraría del escenario, pero siendo ya las 00:30 tan sólo volverían para saludar y para anunciar, qué, aunque tenían más canciones por tocar (según el Setlist que tenían preparado, pero faltaron Bootie Call y All I Want Is You), no podían tocarlas por el horario y por requerimientos de la sala.

Desde ya, el concierto comenzó muy tarde y esto se tendría que haber previsto y haber recortado el setlist de los teloneros y no de la banda principal que viene de Noruega. Pese a ello, por suerte pudimos disfrutar de un grandísimo concierto de una banda que está en ascenso, aunque en esta oportunidad el público le haya dado la espalda.