[crónica] Rammstein + Abélard en San Sebastián – Estadio Anoeta, 05/06/2024

Texto: David Alonso
Fotos: Julian Corro

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Luz, fuego y explosiones que quitan el hipo, fueron los ingredientes que han dado de nuevo la bienvenida a San Sebastián a la escena de grandes conciertos, ya que tras 8 largos años, Anoeta vuelve a acoger un concierto en su recinto. Los alemanes, con una producción única y un sonido absolutamente demoledor, saciaron la sequía de un estadio que, durante tantos años, fue lugar de encuentro de grandes leyendas de la música.

Y es que, desde el año 2016, con la actuación de Bruce Springsteen, Anoeta no ha acogido apenas ningún evento musical, en parte debido a su reforma y el Covid. Es por ello que las ganas de los donostiarras de poder vivir un concierto de esta índole estaban por las nubes, con una asistencia que rozó el sold out y un ambiente general que auguraba que la noche iba a ser para el recuerdo.

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Pese a las kilométricas colas, el acceso fue relativamente ágil y, sobre las 20:45, el dúo de pianistas francesas Abélard comenzaba su actuación en una pequeña plataforma elevada en la zona central de la pista. El espectáculo consistió principalmente en versiones del grupo alemán de cortes que disfrutaríamos más adelante o de alguno que se dejarían en el tintero en el show principal (como el caso de “Mutter”).

Pese a el virtuosismo de las francesas y su buena actitud, un sonido algo más bajo de lo normal hizo difícil poder disfrutar con claridad de la actuación, llegando momentos en los cuales se terminaban las canciones y el publico no se enteraba de que habían acabado hasta que empezaban a saludar al público. Pese a ello, sirvió de calentamiento para lo que estaba por venir en el escenario principal, aunque hubiese preferido una actuación de telonero de una banda con composiciones propias con una propuesta algo mas cañera, aunque eso ya es una opinión personal.

Sobre las 21:50, la pantalla central del escenario comienza a proyectar algunas de las frases de sus temas más reconocidos, seguido de un gran ascensor que bajó a los integrantes de la banda desde la parte más alta del escenario hasta abajo, mientras el respetable se hacia notar, impaciente por que comenzase la acción.

La inocente “Ramm 4” daba inicio al concierto, con el publico aplaudiendo al unísono y disfrutando de una canción algo descafeinada para comenzar el show, hasta que una explosión enorme conseguía quitar el hipo a todos los asistentes y dar el paso a la verdadera acción, con la clásica “Links 2-3-4” que hace gala de ese sonido industrial y contundente que tan característico es de la banda germana, junto con el despliegue de banderas y logo de la formación.

“Keine Lust” sirvió como demostración de que no solo Rammstein es conocido por sus pirotécnicas producciones, sino también por su buen sonido, ya que pese al temor de que estamos hablando de un concierto dentro de un estadio (con todo lo que ello supone) desde la zona que vislumbre el concierto (zona central de la pista general) el sonido era impecable y pude distinguir a los músicos con claridad, además de destacar que pese a que el lenguaje corporal de Till Lindemann denota que la edad ha pasado factura, a nivel vocal e interpretativo cumple con nota.

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Cortes industriales como “Sehnsucht” y “Asche zu Asche” mantenían al público cantando y disfrutando con canciones que, pese a que de los más de 35.000 asistentes solo un puñado seguramente hablasen un alemán fluido, no importaba si el espectáculo tanto a nivel musical como visual era de tal magnitud.

La épica “Mein Herz Brennt” sacaba a pasear una vez más la pirotecnia en ese estribillo imperial (algo que también pudimos ver en “Mein Teil”), mientras que en “Puppe”, un desquiciado Till Lindemann prende fuego a un carrito de bebé y coquetea con las llamas que emanan de este.

El momento para respirar y mas pausado tuvo lugar en su más reciente “Zeit” y especialmente en la segunda mitad del concierto con una versión acústica a piano de “Engel”, acompañados de las francesas Abelard y con un mar de linternas de telón de fondo. Una pequeña sesión de Dj sobre las melodías de “Deutschland” denota el buen recibimiento que tuvo su trabajo homónimo de relativa creciente creación, del cual estoy convencido que ha impulsado en parte nuevamente la popularidad de la banda, ya que otros cortes del redondo como “Radio” o “Auslander” fueron muy bien recibidos por el público, convirtiéndose poco a poco con el paso del tiempo en clásicos atemporales, especialmente ese “Deutschland” destinado a ser su exitazo de la anterior década.

La primera mitad daba fin con un corte legendario como “Du Hast” donde el instagrameable momento pirotécnico dejo seguramente más de alguna mandíbula desencajada y un Anoeta a capella tuvo a bien cantar su estribillo principal, creando un aura que muchos de los que lo hemos vivido recordaremos. Finalmente, y para irnos calentitos al descanso, “Sonne” ponía a arder a todo el estadio con unos efectos de fuego que probablemente sean los mejores que puedas ver en directo y que crearon un aura infernal bajo la despejada noche de San Sebastián (debió de ser gracioso ver tal fogosa exhibición desde fuera del estadio sin tener contexto de lo que estaba sucediendo).

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Tras un pequeño descanso (donde alguna fan enseño en la fan cam más de lo que debería) y ser transportados por el público en lanchas hinchables, dio comienzo la segunda mitad donde junto a alguno de los cortes que ya he comentado, “Du Riech so Gut” con su patrón de colores verde neón, se vivió como una autentica fiesta, mientras que la gamberra “Pussy” provocaba la descarga literal al respetable con un cañon gigante de espuma en forma de miembro viril, cabalgado por el señor Lindemann al cual se le vio especialmente disfrutón.

El concierto estaba llegando a su final, y fueron la lenta y homónima “Rammstein” la que empezaba a dar los últimos coletazos de ese metal industrial que tan buenos momentos nos ha dado durante la noche, tanto a nivel musical como de puesta en escena ya que, su mas reciente “Adieu” tras una explosión final volvía a ascender a los músicos por el mismo lugar que habían bajado hace 135 minutos, dejando de fondo unos créditos finales donde se reconocía a todo el equipo humano de la banda, siendo este un detalle que me gustó especialmente.
Todo salió a pedir de boca en el reestreno de la escena donostiarra a los conciertos de estadio, que esperemos que en esta extravagante banda alemana haya surgido la llama para que un concierto de estas características vuelva a ser lo habitual.

SETLIST

Ramm 4
Links 2-3-4
Keine Lust
Sehnsucht
Asche zu Asche
Mein Herz brennt
Puppe
Wiener Blut
Zeit
Deutschland
Radio
Mein Teil
Du hast
Sonne

Engel
Ausländer
Du riechst so gut
Pussy
Ich will

Rammstein
Adieu