[crónica] Riverside en Madrid – Sala Mon, 26/02/2020

Texto: Mariano Bacigaluppi Beguiristain
Videos: Youtube

Desde el primer instante que supe de la nueva venida de los polacos RIVERSIDE a España mi ilusión y mis ansias fueron in crescendo. Por cuestiones musicales me había perdido su última gira en la capital, ya que su concierto del 4 de noviembre de 2018 coincidió con el de HAGGARD y opté por ver a la banda alemana y, por lo tanto, quería verlos de nuevo arriba de un escenario y por tercera vez.

Entre medias desde el último tour que les había visto, la historia es conocida: Fallecimiento de su guitarrista Piotr Grudziński, serio planteamiento del futuro de la banda, continuar como trío y con un guitarrista invitado y finalmente la incorporación oficial de Maciej Meller (ex – QUIDAM) a las seis cuerdas. Además, su séptimo disco “Wasteland” disco oscuro y taciturno por naturaleza, per se, transmite a la perfección ese pesimismo apocalíptico y sin duda alguna quería vivir eso mismo en directo.

Una cosa sí os tengo que decir… Había un nexo, y muy concreto, que unía las dos presentaciones de la banda que había presenciado… Y ésta era la perfección sonora en sus directos y el, sencillamente, cerrar los ojos y escuchar literalmente el disco… Y en esta nueva venida, obviamente, no fue una excepción….

Tras abrirse las puertas sobre las 20:00hs, había una larga fila de espera que no distó mucho de llegar al Sold Out y prácticamente treinta minutos después, la banda se adueñó del escenario por las siguientes dos horas y media y centrándose en su última entrega discográfica, varios viajes al pasado y una versión, con dedicatoria especial, que estuvo al borde de las lágrimas…

A posteriori de la Intro The Day After, disparada desde la PA Acid Rain dijo presente, y el hipnótico riff en el bajo del líder Mariusz Duda nos hizo caer a todos en un profunda y magnética utopía sónica. En Reality Dream II la contundencia del bajo hizo buenos migas con la excelsa presencia de los teclados de Michal Lapaj, no sin olvidar la contundencia de Piotr Kozieradzki tras los parches. El recién reclutado Maciej Meller también tuvo su momento estelar.

Con Conceiving You vino uno de los grandes momentos… Tras los teclados, la cálida voz del bajista brillo en la oscuridad de la fría noche… La banda seguiría tirando de su nutrida historia discográfica, para recordarnos la grandísima Second Life Syndrome, o al menos la primera de sus partes (From Hand to Mouth). El trabajo del enorme batería aquí llegó hasta límites insospechados y sí, una vez más, cerraba mis ojos y sentía lo mismo que cuando en mi sillón favorito y con cascos he disfrutado de este gran álbum.

Hubo también tiempo para 02 Panic Room y para la espléndida Hyperactive. Os soy completamente sincero… Si me preguntáis por una sola canción de la banda, sería imposible para mí daros una respuesta, pero sin duda alguna Hyperactive estaría dentro de ese hipotético TopTen. Sin pausa alguna, y también del laureado “Anno Domini High Definition” Egoist Hedonist sonó realmente espectacular y Maciej Meller hizo realmente magia con sus seis cuerdas. Otro de los grandes momentos de la noche…

De mi adorado “Shrine Of New Generation Slaves” The Depth of Self-Delusion sonó realmente conmovedora y emotiva hasta la saciedad y creando el camino perfecto para la presentación de uno de los grandes, sino el más grande, momentos de la noche. Lost (Why Should I Be Frightened By a Hat?) enterneció, emocionó e impresionó hasta el más incrédulo de la sala… Esa perfecta conjunción armónica en su principio hasta explotar en su ecuador es una impecable muestra de cómo debe hacerse música desde y para los sentimientos… Y RIVERSIDE sabe mucho de ello…

El bombo sincopado de Piotr Kozieradzki dio paso a Vale of Tears que sonó literalmente maravillosa e inmejorable. Pero claro… si hablamos de perfección habrá que citar a Guardian Angel y su catarata de ternura mezclada con dolor desmedida. También, obviamente, hubo tiempo para la enorme Lament donde la frase ‘…Father, will you take me away…’ casi veinticuatro horas después, sigue resonando en mi cabeza y disparando, certeramente, el centro de mi corazón, haciendo diana obviamente…

River Down Below tuvo su momento, y también la homónima Wasteland dónde sus más de siete minutos supieron a poco y, muchos de los allí presentes, hubiéramos querido que dicha canción, con sus enormes aires floydeanos, nunca tuviera fin… La parte de su coro, los Ohhhhhhh entonados por toda la sala, fue el Gran Momento Goosebump de la noche.

Tras un breve lapso de descanso, tan sólo Mariusz Duda, Maciej Meller y Michal Lapaj volvieron al escenario. El fin se vaticinaba, pero éste sería a flor de piel. El cantante-bajista anunció que tocarían una versión, de una banda muy importante para ellos, y aunque fuera una canción cliché (sic) a ellos no les importaba… Y así fue como llegamos a la interpretación de Wish You Were Here de los dioses PINK FLOYD. Clichés apartes, y más allá de que sea mi banda favorita de la música moderna, lograron en mí que haga un viaje introspectivo, en mis sentimientos, a la vez que retrospectivo, en el tiempo, y me viera a mí con menos de diez años, escuchando esa maravilla en vinilo, con mi padre a mi lado. ¡Magia!

No quedaba prácticamente nada más que ofrecer, pero los últimos minutos la banda lo dedicó a interpretar una versión, con banda incluida, de The Day After. Despedida y millones de agradecimientos arriba y abajo del escenario y la mística de RIVERSIDE volvió a conmover a Madrid…

Contando las horas para volver a verles…