[crónica] Rock Fest Barcelona día 4 – Can Zam, domingo 07/07/2019

Texto: Íñigo Domínguez Díaz
Fotos: Organización del Rock Fest Bcn

Esto se acaba. Es lo primero que te viene a la mente cuando pisas el recinto del Rock Fest, el último día del festival. Parecen lejanos, como de mucho tiempo atrás los conciertos de DEMONS & WIZARDS, CANDLEMASS o ARCH ENEMY aunque este último tuvo lugar solo unas horas antes. No haces sino que congratularte por las intensas emociones vividas y piensas; “pues venga, pa`lante, que aún queda un día”.

THERION hace que esta pequeña pena se quede en el olvido, mientras una de las bandas a las que más admiro (de aquí en adelante, advierto crónica parcial y poco objetiva) comienza a descargar bajo el inclemente astro rey The Rise of Sodom and Gomorrah. No puedo otra cosa que hacer que reconocer la maestría en la temática y la composición de Christopher Johnsson y lo acertado de la inclusión de Vikström como cantante principal. Simplemente magistral, maneja todo tipo de registros y modula cada nota, no se le escapa ni una con lo que cada tema de THERION ya sean originalmente grabados por él o no se engrandecen. Perfecta combinación con las dos vocalistas femeninas (una de ellas española de reciente incorporación) y un Cristian Vidal que es la contraposición perfecta de Christopher. Hicieron un setlist muy variado, basado en sus temas más directos y míticos, perfecto para ejecutar en formato de festival en el que poco hay que dejar para el experimentación. Apoteosis final, al acabar con To Mega Therion.

(Desactivando modo subjetivo) Puestos ya en faena tocaba una banda que pisaba por primera el escenario del Rock Fest a pesar de ser un grupo con bastante tirón en España. Tal vez tuvieron épocas mejores, pero gracias al nuevo álbum que tuve oportunidad de escuchar para su entrevista como adelanto, puede que vuelvan por el buen sendero. A día de hoy la verdad es que han aparcado los temas más antiguos y tienen un setlist que a ratos me resultaba irreconocible (la balada Tallullah fue lo mejor). La banda estuvo correcta pero se notaba el cansancio de haber dormido una hora y venir directos de tocar en un festival en Finlandia el día anterior, como después durante la entrevista me comentaron (próximamente se publicará). El caso es que resulto una actuación que fue de menos más y que terminaron bien lo que empezaron de manera regular.

Al acabar su actuación me dirigí a la zona de prensa para entrevistarles con lo que no volví hasta la actuación de CHILDREN OF BODOM en pleno Are You Dead Yet?, al que me incorporé con gusto retomando otra relación perdida en directo como ha sido la SONATA ARCTICA. Si con SONATA han sido quince años sin verlos en directo con COB han sido ocho. Los de Alexi Laiho, a los que últimamente se les han achacado falta de ganas, vinieron a quitarse la espina del Download en Madrid dónde no debieron andar muy finos. Rock Fest ha sido reconciliación con el público español ofreciendo una descarga brutal en la que el público participó con gusto en el primer circle pit real que hubo en el festival. Canciones como If You Hate Me o Hate Crew Deathroll sonaron atronadoras y los fineses dejaron claro que siguen ahí, demostrando que son una gran banda en directo.

No bajaron el listón en cuanto a caña los americanos TESTAMENT. Como ya sucediera en la edición anterior en la que tocaron en Rock Fest, dejaron claro que lo suyo es romper cuellos. Tomaron el testigo de COB y terminaron el trabajo que los de Alexi habían comenzado, terminado por destrozar a los que aún quedaban en pie después de su descarga. TESTAMENT no conoce la piedad y capitaneados por Chuck Billy y Alex Skolnick derramaron sangre en el campo de batalla del festival. Cierto es que poco nuevo tienen que ofrecer puesto que desde 2016 no editan un nuevo trabajo pero eso importa poco cuando suenan clásicos como Into The Pit  o Over The Wall.

Ahí dejaron eso y a ver quién es el guapo que lo levanta. Como pasó el día anterior con n ANGELUS APATRIDA  el que viene después lo tiene difícil. Pues es lo que ocurrió con DREAM THEATER. Los compatriotas de TESTAMENT a pesar de haber preparado un escenario espectacular, propio de las giras en solitario, no consiguieron enganchar al público salvo a los amantes del progresivo. En mi opinión eligieron mal el setlist, plagado de las canciones más complejas y también excesivas de su nuevo álbum (la mitad del setlist). Si en su anterior participación hace unos años se salieron, la de este año fue una actuación ensombrecida por lo anteriormente mencionado, si bien en el aspecto técnico y de ejecución fue de diez, estaba claro que en su camerino tenían agua de Fiji.

Y quien tuvo que levantar de nuevo el ánimo. Pues el de siempre, el que más veces ha visitado este festival. Alguien que es como de la casa y al que solo echamos de menos en el 2017. Como el mismo comento; “Me siento como en casa”. DEE SNIDER es el artista que más veces ha visitado el Rock Fest ya sea con su proyecto personal o con TWISTED SISTER. El bueno de DEE hay que reconocerle que tiene un físico envidiable a sus 64 años de edad lo que le permite transmitir una energía que era necesaria después del concierto de DREAM THEATER. Toco temas de su reportorio propio como Tomorrow’s No Concern y por supuesto clásicos de su época de TWISTED SISTER como I Wanna Rock o la imprescindible We Are Not Gonna Take It, con la tradicional broma huevos con aceite incluida. Y como el solo se lo puede permitir cerro con el Highway To Hell de AC/DC terminando la fiesta a lo grande.

Una de las grandes sorpresas me la he llevado con EUROPE a los que no esperaba tan enérgicos. Dieron su mejor concierto de todas las veces que han actuado en Rock Fest con un escenario preparado para la ocasión. Es impresionante lo bien que le han sentado los años a la música de la banda, sus nuevos temas son potentes, duros, oscuros y nada tienen que ver con su época ochentera. Da la sensación de que si por ellos fuera incluirían menos en sus conciertos. War Of Kings o Walk The Earth suenan mil veces mejor que cualquiera de sus temas más coreados, pero está claro que su pasado les pesa como una losa que no se van a poder quitar el resto de su carrera. Pequeño inciso, no me creo que nadie en la boda de Sergio Ramos supiera de la existencia de uno de los temas anteriormente citados, me los imagino tocando en bucle Carrie y The Final Countdown.

Tampoco faltaron y es casi obligatorio que las toquen y con la última se despidieron por todo lo alto realizando un concierto memorable.

Y ahora sí, llegaba el momento más esperado por la mayoría de asistentes del día, la entrada a escena de uno de los grupos que más marcó a los heavies en los ochenta. Amados y odiados a partes iguales (suele ocurrir cuando alcanzas el éxito fuera de tu ámbito natuaral) DEF LEPPARD se presentaban por primera vez en un festival español desde hacía mucho tiempo. No es que se prodiguen mucho por nuestras tierras con lo cual la expectación era máxima. Ha sido el único concierto realmente multitudinario de esta edición de Rock Fest y más de 22.000 personas se dieron cita para presenciarlo. El concierto comenzó con el Personal Jesus de DEPECHE MODE y eso es lo más parecido al metal que se escucharía lo que quedaba de noche. Y es que DEF LEPPARD hace mucho que se decidieron por la música comercial (o que en su momento lo era) y de la banda que fue una de las pioneras del NWOBHM no queda ni rastro. El setlist se basó en Hysteria su más afamado álbum y al que dedicaron hasta seis canciones como Rocket en la apertura. La verdad es que el espectáculo fue bastante digno en cuento a medios luminosos, con haces de luz simulando láser que recorrían la zona del concierto al completo. Fue de lo mejor de su show del que los temas que más gustaron fueron Let’s Get Rocked  de Adrenalize y Two Steps Behind en el que todos los miembros de la banda se reunieron en la pasarela para hacer una versión acústica del tema. Para el bis dejaron dos temas del Pyromenia, el Rock Of Ages y el final Photograph tema dedicado a Marilyn Monroe  que puso el cierre y con ella nos despedimos hasta el año que viene para la edición de 2020.

A lo hora de hacer balance y siempre viendo el lado positivo, el festival ha adquirido un caché que le permite continuar por séptima vez el año que viene, siendo la actual edición la que ha sido de mayor asistencia con más de 80.000 personas, 5.000 más que el año pasado lo que no ha debido compensar tener un cuarto día y por eso vuelve al formato de tres en su próxima edición. En cuanto a instalaciones y facilidades sigue manteniendo un nivel muy bueno y como mejora para mejorar nota podrían se podrían incluir algún tipo de actividades más familiares ya que cada vez en mayor medida los asistentes vienen con sus hijos/as gracias a que los niños hasta 12 años entran gratis. Este año hubo una actuación de marionetas relacionado con la música claro. Se ha abierto la puerta ligeramente, habría que abrirla por completo.

En lo musical se ha podido disfrutar de grandes conciertos, como DEMONS & WIZARDS, CANDLEMASS, GAMMA RAY, POWERWOLF, ANGELUS APATRIDA, SAXON, ARCH ENEMY, THERION, CHILDREN OF BODOM y EUROPE, siendo la calidad técnica de sonido y cumplimiento de horarios la nota absolutamente predominante a lo largo del festival. Alguno falla, son más de cincuenta bandas y alguna tiene que caer por la circunstancia que sea. Pasó con RHAPSODY o BÖHSE ONKELZ, pero no manchan en absoluto la valoración final que es positiva y nos sentimos privilegiados de haber podido vivir todos los buenos momentos citados y haber podido cubrir el festival por primera vez.

Respecto al cartel y de cara al año que viene, la competencia es dura. Ya hay cuatro festivales en tres fines de semana consecutivos, uno que ha empezado con fuerza y buenas críticas Rock The Coast y que por cartel entra en competencia directa, otro consolidado como Rock Fest, el Resurrection que se dirige a otro público y por último uno que es una franquicia y que veremos a ver si se celebra el año que viene, el Download. Por el momento está todo bastante diversificado en cuanto a público objetivo y localización geográfica, pero en cualquier caso los cabezas de cartel no son tantos y son el reclamo de todo buen festival y  a día de hoy los grupos que pueden serlo no son tantos y es obvio que muchos de ellos pueden encambezar cualquiera de los cuatro festivales. En eso la carrera empieza desde ya y hay que tomar posiciones veremos a ver cómo se desarrollan los acontecimientos a partir de ahora.