[crónica] Savaged + Exessus + Damaged en Barcelona – Sala Bóveda, 16/02/2024

Por Marc Fernández

Desde hace años Barcelona se ha convertido en la cuna de una fructífera escena de metal clásico, de este movimiento que internet ha bautizado como NWOTHM. Tras haber madurado con conciertos por toda la geografía española, Savaged se subían al fin al escenario con ‘Stealing the Night’ bajo el brazo, una producción como jamás se había visto en Bóveda y una sala a un alfiler del sold out.

Los encargados de abrir la velada fueron los jovencísimos Damaged, que con una sala ya rebosante descargaron un concierto breve pero intenso. La voz rasgada de su cantante dio a su actuación un regusto a Motorhead que bailaba entre el metal clásico y el punk, caldeando el ambiente tanto con temas propios como con una curiosa versión de “Prowler”, con los que se formaron los primeros pogos de la noche.

Si hubiera de ponerme quisquilloso, cabría señalar que a Damaged le faltaba tablas sobre el escenario, pese a que es algo que el futuro les labrará sin esfuerzo, más cuándo tienen en su haber temas propios que calaron con solvencia, en las que ambos guitarras se alternaban frente al micro para desgranar un sonido salido de la primer ola de Black Metal que pilló por sorpresa a propios y extraños. Para cuando “Jack Knife” marcó el final del concierto, el público aparte de eufórico se quedó con ganas de saber más de un grupo que sin duda alguna dará mucho que hablar en el futuro próximo, siendo recompensados con una versiçón de “Ace of Spades” a modo de bis que terminó de desbordar la sala a pogos.

Exessus salieron como una tormenta sobre el escenario de una Bóveda, que una vez más, esperaba rebosante su descarga de thrash. Son una banda que ha logrado acuñar un Thrash técnico que logró cautivar a un respetable de viernes y con ganas de fiesta. La infalible combinación de pogo y cerveza sacó adelante un concierto muy intenso que terminó de sacarle las telarañas a la sala al ritmo de petardazos como “Oblivion”. Pese a todo, aunque los requisitos técnicos necesarios para tocar un estilo tan particular como el de Exessus es innegable, la banda sufrió el mismo handicap que tienen casi todos los grupos de progresivo, y es que cuesta que la propuesta cale en una audiencia que muchas veces prefiere algo sencillo y resultón. En ese sentido, el concierto terminó por sentirse plano y hacerse algo largo, aunque había súbitos picos de energía que culminaron en pogos y hasta en walls of death.

Siendo justos, no creo que una propuesta así: técnica y con predilección por los temas largos encajara del todo con el feeling de la noche, por lo que no puedo sino esperar que Exessus vuelvan a subirse a un escenario sin tener que preocuparse por el tiempo o por el
tipo de público que tienen delante.

Ya desde los primeros acordes de “I Will Fight” Savaged dejó claro porqué eran los cabezas de cartel, ya no solo por su despampanante puesta en escena, sino por la forma en la que supieron elevar su propuesta de estudio a toda una experiencia en vivo. Siguieron rápidamente con auténticos cañonazos de Speed Metal como “Money Sucks” y “Stealing the Night”, con las que además demostraron su capacidad de mantener implicado al público, presentando la clase de solvencia que uno esperaría de un grupo que lleva ocho noches de gira a sus espaldas y que tiene diez por delante.

Se suele decir eso de que si nuestros grupos nacionales hubieran nacido en Finlandia, hoy por hoy estarían llenando salas en toda Europa, y aunque es una afirmación a la que siempre me suscribo con escepticismo, no puedo sino preguntarme dónde podría estar un grupo como Savaged en el futuro si se les brinda la suficiente confianza. Los escenarios de nuestros festivales están llenos de bandas jurásicas en su cuadragésima fecha del Imserso World Tour, y quizás cabría brindarles esas oportunidades a jóvenes que afrontan un concierto de salas con una batería en una tarima que corona el escenario y unas columnas de humo capaces de convertir Bóveda en Wembley.

Una cautivadora versión de “Big City Nights” consiguió preservar este ambiente festivo e interactivo. Le siguió un adelanto de futuros proyectos de la mano de “Löanwolf”, en el que el bajista Aleix tuvo la oportunidad de lucirse a las cuatro cuerdas, empalmando con la queridísima “Knights of Metal”, que despertó un mar de coros entre los entregados asistentes. “Tons of Leather” se alargó en su interludio para presentar a la banda y para hacer cantar a un público que estaba a punto de caramelo para encarar la teatral “Elm Street”, que supo explotar la lograda producción en vivo de Savaged. Otra versión, está vez la pegajosa “I Wanna Be Somebody” de Wasp, sirvió para vender al falso final que precedió a “Running for Your Love”, que con su estribillo resultón demostró porqué fue el single de ‘Stealing the Night ‘.

Savaged han demostrado que ya no son una promesa, es más, se han deshecho de esa denominación con el firme plumazo de una descarga de metal. Tienen la solvencia en vivo, la ambición sobre las tablas y la actitud que componen la fórmula del éxito, y el público respondió acudiendo en masa a su fiesta de presentación. Llegados a este punto, nos toca a nosotros, los seguidores a pie de pista, dejar de cuestionar y exigir y empezar a cumplir.

Grupos como Savaged son el futuro de nuestra escena, y noches como estas demuestran que no hace falta gastar tres cifras para disfrutar de una inolvidable noche de metal clásico.