[crónica] Soen + Molybaron + Terra en Madrid – Sala La Paqui, 06/10/2023

Texto: Mariano Bacigaluppi
Foto: Daniel Claudin (de la fecha en Bilbao)

Desde el mismísimo momento que SOEN anunciaron la gira, marqué la fecha en mi calendario de conciertos como IMPRESCINDIBLE e IMPERDIBLE y, una vez más, y por tercera vez consecutiva, la banda sueca me dio la razón del porqué de esos calificativos… Pero no adelantemos acontecimientos, ya que primero vamos a comentar lo que fueron los shows de las bandas invitadas y en primer término el de los italianos TERRA.

El cuarteto proveniente de Roma, con casi una década de vida, y visitando por primera vez la Península Ibérica, traían bajo el brazo su único y homónimo disco, lanzado el año pasado y en el tiempo que dispusieron, treinta minutos, lo aprovecharon al máximo desgranando todas las canciones que pudieron. Suelo odiar las etiquetas y los encasillamientos genéricos en la música, pero creo que podría ubicárseles dentro del Post-Rock con algunos notorios guiños a los MUSE, en su época del Black Holes And Revelations, y por otro lado a PAIN OF SALVATION (en la época del Scarsick principalmente).

Cómo punto curioso, o atípico, Daniele Zed Berretta su batería, también ejerce de cantante y esa fue la razón principal, y evidente, por la que le vimos adueñarse del frente del escenario, bien arropado por los guitarristas Paolo Luciani y Lorenzo Saponetta, el cual lo acompañaba con unos potentes coros y segundas voces y, por último, con Stefano Alfonsi al bajo de seis cuerdas.

Interpretaron la sorprendente ‘Father’ como así también la contundente y progresiva ‘Create Mutate Erase’. Prosiguieron con la pegadiza ‘Close Enough’ y ‘This Scent’ con unas distorsionadísimas guitarras y un juego vocal limpio-gutural realmente fabuloso.

Llegaría el turno para MOLYBARON. Banda gestada en París, pero con el dublinés Gary Kelly a las voces y qué con tres discos en su haber quisieron subirse al barco de esta gira. Banda con un abanico sonoro diverso, bastante técnica y quizás sonido moderno en general qué, por momentos, podrá recordarte a VOLBEAT o incluso a unos POWERWOLF (en sus coreables estribillos) pero bastante más técnicos.

Basando su presentación en un cincuenta por ciento en su último larga duración, “Something Onminous” dieron comienzo a su ignición sonora con la canción qué, justamente, bautiza su último disco ‘Something Ominous’. Desde un primer momento, el tecnicismo reinó durante toda su presentación, principalmente desde el bajo de Sébastien de Saint-Angel y la guitarra de Florian Soum. Continuaron su presentación con ‘Set Alight’ y después con la pegadiza ‘Twenty Four hours’ perteneciente a su anterior larga duración “The Mutiny” y, seguidamente, y también del mismo disco, sonó ‘Animals’ con un riff bastante machacón al principio y un grandísimo solo de guitarra.

‘Something for the Pain’ comenzó con una curiosa batalla, o duelo, entre el bajo de Sébastien de Saint-Angel y la batería Camille Greneron para luego con la inclusión de los demás integrantes detonar la canción. ‘Breakdown’ fue la siguiente en aparecer, con una aparente calma en su principio, pero no era otra cosa que la calma antecediendo a la tormenta. Algo similar el caso de ‘Lucifer’ aunque ésta última con algo más de velocidad, de la mano del doble bombo, en su estribillo. ‘Vampires’ fue la siguiente en aparecer y, para dar paso, a la última de las canciones de la noche ‘Incognito’, única representante del primer larga duración del combo de origen galo que, lanzado en 2018, fue bautizado con el mismo nombre de la banda.

No me pareció una mala banda, pero quizás esa diversidad que comentaba al principio es bastante más notoria en disco, ya que en directo me parecieron bastante homogéneas las canciones unas a otras y hablando de una presentación de nueve canciones y de cuarenta minutos, quizás se hizo un poco cuesta arriba (al menos para mí). También es cierto que el sonido no les acompañó en lo más mínimo y, las grabaciones de los coros y los teclados, reproducidos a través de la PA, creo que empañaron bastante su presentación.

Tras los nervios de la espera, siete minutos después de las 21hs, la banda fundada por el uruguayo Martín López se hizo dueña y señora del escenario… ¡Y vaya de qué manera!

Soy totalmente consciente de que el álbum que venían a presentar, “Memorial”, ha tenido sus más y sus menos entre sus seguidores. Yo estoy del lado de “los más” porque me ha parecido un disco absolutamente perfecto, de esos diez de diez, en dónde la melodía le ganó la batalla a la contundencia, pero obviamente, sin perder un ápice de la esencia SOEN que tanto enamora.

Tal y cómo era previsible, puntapié inicial con la primera canción de su último larga duración ‘Sincere’. Pero la novedad duraría poco, ya que de su disco “Lotus” rescatarían la categórica ‘Martyrs’ y ya, a tan sólo cinco minutos de comenzado el show, ya puedo afirmar que Joel Ekelöf es un verdadero privilegiado y, más aún de privilegiados nosotros por poder disfrutar del poder de sus cuerdas vocales en directo. Más viajaríamos atrás en el tiempo, para visitar su ópera prima “Cognitive” y dar vida a la exquisita y sincopada ‘Savia’ dónde el guitarrista Cody Lee Ford y el bajista Oleksii Kobel sacaron a relucir toda su artillería pesada.

Volveríamos al presente con la homónima ‘Memorial’ que es una de mis favoritas dentro de su último disco, por su melancolía innata y por el desgarramiento extremo en la voz del gran Joel Ekelöf qué, sin duda alguna, fue una de las mejores interpretaciones de toda la velada. Increíble trabajo tras las teclas de Lars Åhlund, creando emocionantes atmósferas y combatiendo el silencio con sus orquestaciones. Con otro movimiento maestro, y temporal, llegaríamos a la interpretación de ‘Modesty’ de su pieza fundamental “Imperial” e, inmediatamente, volveríamos al hoy con la extraordinaria ‘Unbreakable’ qué era una de las nuevas canciones que más quería escuchar, y vivir, en directo y fue una auténtica pasada sentir esa impecable comunión entre público y banda. El gilmouriano solo de Cody Lee Ford fue realmente indescriptible sentimentalmente hablando.

Nuevo salto temporal, y nuevamente a “Lotus” para acarrear la buenísima ‘Deceiver’. Una de mis favoritas de la banda y qué, además, fue una de las más coreadas y seguidas de toda la velada y, sin duda alguna, gracias al sentimiento, y al buen hacer, del vocalista nacido en la capital sueca. Momento para recuperar la oscura y nostálgica ‘Ideate’ de su estreno discográfico y que siempre, y de sobremanera, me ha recordado a mis adorados ALICE IN CHAINS. Prosiguiendo su presentación sacaron a relucir la delicada ‘Monarch’ e, ipso facto, quizás la que sea la más tajante de su último disco ‘Fortress’ que sonó realmente bien, con un Joel Ekelöf pletórico, un Martín López ultra concentrado, pero a la vez disfrutando y un nuevo y magnífico solo disparado desde las seis cuerdas de Cody Lee Ford.

Sería el momento de navegar por el mar de la tranquilidad, y esto sería de la mano de maravillosa ‘Illusion’, con otro gilmouriano solo de guitarra y cientos de imaginarios mecheros iluminando la noche, creando una ilusión óptica e hipnótica realmente inconmensurable.

Doblete del “Lotus” para semi-despedirse del escenario… En primer término, con ‘Lascivious’ y, a posteriori, con la homónima ‘Lotus’ con esas atmósferas floydeana tan perfectamente increíble sacando a relucir, en más de uno, los sentimientos a flor de piel, traer recuerdos a la memoria y, cómo no, esbozar una sonrisa satisfactoria.

A la vuelta, pisarían el acelerador a fondo, con su última visita a “Imperial” de la mano de ‘Antagonist’, otras de las más vitoreadas por los presentes y, a continuación, atacaron con la grandísima ‘Lunacy’ y, por último, dándonos su último adiós, la elegida fue ‘Violence’ broche contundente para una noche perfecta.

SOEN son lo más cercano a la perfección, el triunvirato de veces que les he visto, así lo certifica. En sus conciertos, es como si realmente estuviera sonando un disco de estudio y, a día de hoy, de pocas o contadas bandas se puede decir lo mismo.

Podéis llamarme purista, pero cada vez detesto más a esas bandas que salen a un escenario con teclados, coros, guitarras dobladas y hasta bajos enlatados y pre-grabados. Estoy un poco harto de la parafernalia de todo esto y cada vez más me llega, y me emociona, la música directa, cruda y con cuotas extraordinarias y sobresalientes de calidad y SOEN, saben mucho de eso…