[crónica] Volbeat + Baroness + Danko Jones en Barcelona – Razzmatazz, 12/10/2019

Texto: Íñigo Domínguez Díaz

Si al bueno de Michael Poulsen le dicen hace veinte años que iba a triunfar con una banda en la que mezclaría el rock americano y el heavy metal, a su interlocutor le pediría que le diera algo de lo que se toma, que él también quiere flipar.

Y es que por esa época gastaba el tiempo (sí, lo gastaba no lo invertía) con una banda de death metal (Dominus) en transición hacia otro estilo, pero que en ninguna manera era el propuesto por ese amigo imaginario mencionado.

Ahora, y viéndolo en perspectiva lo que ha conseguido Volbeat es un logro similar al que en su momento logró Lemmy con Motörhead y es que los heavies descubran el rock n’ roll y les guste. Así pues caminando entre dos aguas, innovando y arriesgando es como los segundos se han convertido en leyenda y los primeros puedan ser considerados unos dignos sucesores y quién sabe si con el tiempo ocuparan un puesto destacado en el panteón de los dioses del metal. Y es que sí, son metal; encabezan Wacken, Resurrection, Download por lo que no hay sombra de duda al respecto. Y es que se podría pensar que abarcan un público mayor (y probablemente lo hacen) pero a sus conciertos asisten mayoritariamente fans metaleros.

Así ocurrió en el concierto de la Razz de Barcelona, dónde el ambiente podría ser el mismo que en un concierto de Blind Guardian o Kreator, desde luego fans de Nick Cave no había. Por cierto vendido el papel en su totalidad, a todas luces tanto el escenario como el local se les quedó pequeño. En España ha tardado en llegar el fenómeno (ya se sabe aquí todo en diferido) y si este año Ghost, Amon Amarth o Alter Bridge van a tocar en el Sant Jordi Club, bien podrían haberlo hecho Vobeat lo que hubiera permitido desplegar el show en toda su magnitud (El tráiler que había esperando a la salida del concierto es mucho camión para la escenografía que se desplegó en la sala).

Esto no fue impedimento para que ninguna de las tres bandas del cartel dejaran de marcarse un buen concierto. En esta ocasión les acompañaban el incombustible Danko Jones y los místicos Baroness. El primero saltó a escena 10 minutos escasos después de la apertura de puertas a las 18:30 h, siendo el público congregado aún escaso el que pudo disfrutar de su breve concierto que para las 19h ya estaba finalizado. En esta media hora Danko tuvo tiempo de calentar y divertir a la audiencia con su rock gamberro y frenético con temas como I Gotta Rock o First Date.

Tampoco faltó su número de autodenominarse Dan Cojones, aprovechando la coincidencia lingüística con nuestro idioma, siendo algo que no falta en sus shows (como en los de Twisted Sister no falta el “huevos con aceite”). Si esto no fuera poco, también tuvo tiempo para ensalzar una bebida tan popular como la horchata, que bebió sin complejo en el escenario cuando todo el mundo esperaba que sacara una cerveza después de haber hecho ascos de una botella de agua. Poco después de este hecho se despidió prometiendo volver con un show completo lo antes posible, dando paso a una larga espera de treinta minutos hasta que aparecieron los siguientes actores de la tarde.

A las 19:30h comenzaba el concierto de Baroness que entraron a escena con la fuerza y contundencia que imprimen a sus temas en directo. A pesar de la energía con la que salieron no acabaron de conectar del todo con el público, mayoritariamente fan de la banda principal y que no terminaba de apreciar la psicodelia y la perfecta ejecución instrumental de la banda de Georgia. Hace tres años cuando los vi en la Apolo con el show propio y su público entregado me parecieron una banda excelente con temas tanto para el directo como el Chlorine & Wine como los que son más introspectivos Take My Bones Away. Hoy en la Razz cuajaron solo a momentos y me dejaron con las ganas de poder exaltarme y desfogarme un poco más. Lo cual no era del todo malo puesto que quedaba por delante una actuación en la que se necesitaba reunir todas las fuerzas posibles.

Una vez Baroness se despidieron después de una hora de actuación, nuevamente otros largos treinta minutos de espera para el siguiente y definitivo concierto de los cabezas de cartel.

Volbeat salieron a darlo todo desde el primer minuto de su concierto. En claro homenaje a los artistas que les definen, la intro fue un meadly de Born to Raise Hell de Motörhead y Red Right Hand de Nick Cave para automáticamente atacar The Everlasting, tema perteneciente a Rewind, Replay, Rebound su polémico último trabajo, en el que se decantan por un rock fácil en algunos momentos falto de ese sonido particular metal n’ roll que ha conseguido embaucar a tantos fans de lo uno y de lo otro.

Bien es cierto que es de los temas más potentes y salvables del disco y mostró lo que sería tónica del show; limpieza y pureza de sonido. Continuaron ofreciendo un tema más de su nuevo disco, el bailongo Pelvis On Fire que sirvió de perfecto enlace con el primero de sus clásicos Doc Holliday, dedicado a uno de los grandes del rock americano, para volver a R,R,R con otra de las salvables la oscura, Sorry Sack of Bones contrastada con las festiva For Evigt cuyo estribillo en danés no impidió ser coreada por el público como si dominara el idioma vikingo. Ya había pasado el primer cuarto del concierto que marchaba bien, con la banda a tope y el público entregado. Cierto es que Michael se notaba que aún arrastraba problemas vocales que fueron motivo de acortar o suspender algunas de sus actuaciones de la gira, lo que no le permitió llegar a ciertos tonos más exigentes.

Lola Montez fue el siguiente en caer de sus disco Outlaw Gentlemen & Shady Ladies, pues eso dedicado a una artista del siglo XIX que llegó a aristócrata y cuya vida era más bien turbia. El único recuerdo a Rock the Rebel / Metal the Devil fue Sad Man’s Tongue muy representativa de su sonido más tradicional, dando paso a otro de sus hits para el que contaron en directo con la inestimable colaboración de Danko Jones, tal cual es la versión en estudio. Black Rose fue uno de los momentos álgidos del concierto, ascenso que se vio frenado por When We Were Kids uno de los temas más flojos de R,R,R aunque termina con un momento maideniano muy interesante.

Y para seguir contrastando Slaytan junto con Dead but Rising, donde la banda muestra sus orígenes anteriores a Volbeat y su guitarrista Rob Caggiano, ex – Anthrax se le notó por fin más suelto. Este es un temazo, tiene un punto más dureza de lo habitual y su contundencia hace que olvides por completo momentos de bajón anteriores. Y ya estábamos a más de la mitad del concierto con lo que encarábamos la parte final, conscientes de que aún faltaban canciones imprescindibles en sus shows. Lo siguiente fue uno de ellos, el emotivo Fallen que Michael escribió dedicando a su padre y que contrastó con un tema como Die to Live que bien podría haber firmado Billy Joel para continuar con Seal the Deal en la misma onda pero más metalero, terminando con el que hasta la fecha es su tema más comercial y que fue primer single de su nuevo disco Last Day Under the Sun, resultón pero muy flojo.

Con esto se despidieron, dejando un poco de regusto agridulce ya que las últimas canciones no permitían terminar en plenitud el cuerpo principal del concierto. Algo que solucionaron a la vuelta con un bis de escándalo. Empezaron con una The Devil’s Bleeding Crown muy macarra pasando a Leviathan última representante de R,R,R. Let It Burn encendió lo poco que quedaba que no ardiera en la Razz y el apoteosis final llegó con Pool of Booze, Booze, Booza muy Motörheadiana y Still Counting, el himno que representa al grupo y en el que la banda invitó a todos los niños presentes en el concierto a subir al escenario con ellos, inolvidable seguro para los chavales seguro.

Muy buen rato el que nos hicieron pasar Volbeat, repasando toda su discografía, aunque dedicaron tal vez demasiados temas a sus dos últimos discos, hasta un total de trece. Se han ganado por méritos propios ese estatus que solo algunas bandas consiguen de “hay que ir a verlos” independientemente del momento, lugar o último disco que hayan editado. Y es que en directo son muy efectivos, duros y tienen un punto más de volumen que en estudio lo que hace que los temas que puedan parecer flojos y orientados al mainstream, en concierto mejoran gracias al contundente directo de la banda. Así pues, triunfo en Barcelona y esperemos que la próxima puedan tocar en un recinto mayor para poder desplegar su show completo.

Setlist

The Everlasting
Pelvis on Fire
Doc Holliday
Sorry Sack of Bones
For Evigt
Lola Montez
Sad Man’s Tongue
Black Rose
When We Were Kids
Slaytan
Dead but Rising
Fallen
Die to Live
Seal the Deal
Last Day Under the Sun
The Devil’s Bleeding Crown
Leviathan
Let It Burn
Pool of Booze, Booze, Booza
Still Counting