Texto: Carmen Tajuelo
Fotos: Carmen Tajuelo
El Festival Río Babel celebró su octava edición los días 4 y 5 de julio en el Auditorio Miguel Ríos, consolidándose como una de las citas imprescindibles del verano musical en la Comunidad de Madrid. Con una programación que combinó música, humor, gastronomía y una clara vocación multicultural, el festival ofreció una experiencia única que reafirma su posición dentro del panorama festivalero español.
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El cartel de esta edición presentó un equilibrio entre grandes nombres internacionales, referentes nacionales y propuestas emergentes. El viernes actuaron artistas como Lia Kali o Mr. Kilombo, que aportaron un toque de pop mestizo y fusión latina a la jornada. Caravan Palace, la banda francesa de electro swing, fue sin duda uno de los descubrimientos más sorprendentes del evento. Como cabezas de cartel del viernes destacaron Rawayana —que hizo bailar al público durante toda su actuación—, Cypress Hill y Kase.O, demostrando que el rap y el hip hop siguen teniendo una presencia sólida y fiel en el público español.
La jornada del sábado comenzó con avisos de tormenta, aunque finalmente el mal tiempo bordeó las inmediaciones del recinto sin afectar al desarrollo de la programación. Bebe ofreció un concierto cargado de nostalgia, con temas míticos que nos transportaron a sus inicios. A continuación, Madness, la banda británica de ska, desató la fiesta con una actuación vibrante que puso a bailar a todo el público. Cerraron la noche Estopa, cabeza de cartel indiscutible, con un espectáculo de casi dos horas en el que repasaron toda su discografía, haciendo un recorrido por los éxitos que marcaron su explosión en los años noventa y dos mil.
La jornada del sábado la completaron artistas como No Te Va Gustar, Alamedadosoulna, Griso, Yerai Cortés y La Ganga Calé, entre otros, aportando una diversidad sonora que conectó con distintos públicos. Río Babel no pretende posicionarse únicamente como un festival de música, sino también como un espacio multidisciplinar donde tienen cabida otros géneros, como el humor. En esta edición destacaron cómicos como Joaquín Reyes, Ernesto Sevilla e Ignatius Farray, que consiguieron atraer a numerosos asistentes durante las primeras horas de la tarde.
El ambiente familiar, festivo e inclusivo se vio reforzado por una cuidada oferta gastronómica que incluyó food trucks y zonas de descanso. Como atracción visual destacada, el recinto contó con una gran noria luminosa, visible desde todo el auditorio, que se convirtió en uno de los símbolos icónicos de esta edición.
El Auditorio Miguel Ríos, en Rivas-Vaciamadrid, volvió a demostrar su idoneidad como espacio para eventos de gran formato. Con capacidad para más de 20.000 personas por jornada, accesos bien organizados y amplias zonas verdes, ofreció una excelente visibilidad desde todos los ángulos y un entorno seguro y cómodo para todos los públicos.



























