Demiurgo – La Virtud del Invitado

Por Morpheus Misfit

1 – Sus manos
2 – Dispárame
3 – Mi ejecución
4 – La ciudad se quemó

Miembros
Sergio – voz
Enrique – guitarra
Fran – guitarra
Juanra – bajo
David – bateria

Sello

Website
www.demiurgo.es

Resulta bastante evidente al escuchar el nuevo EP de Demiurgo que la banda granadina busca llegar de una manera diferente al público del metal: ni velocidad ni demostración despampanante (e innecesaria) de su habilidad técnica, ni competición de masculinidad ni exhibición gratuita (y absurda) de maldad…ellos buscan algo mas profundo, al igual que su música. Lo cierto es que funciona, en la misma forma extraña que funciona la música de este sub-género en auge llamado djent (tomemos a Tesseract como ejemplo).

No quiero decir que Demiurgo sean una banda de djent ni mucho menos (tampoco se exactamente si el djent existe o no como sub-género), pero toda la clase, distinción y galanteria que se le atribuye al sonido “djent” son perfectamente aplicables al sonido de Demiurgo en este “La virtud del invitado”. Es ese sonido sutil, ese enmarañaje de guitarras creando estelas a través de su distorsión, la utilización de palabras en el sitio correcto, el clamor de los platillos, el doble bombo. Si, amigo lector, basicamente todo esto te sonará muy pomposo…por eso lo mejor que puedes hacer es comprobarlo por ti mismo (que para eso Demiurgo se encarga de regalar el material a través de su sitio web).

Para quienes aun asi tengan problemas en reconocer (o encasillar) esto, podria decirse que Demiurgo practican un metal atmósferico semi – progresivo, melódico en partes y dulcemente agresivo en su mayoria. Es que es eso, que la banda se ha perfeccionado en meter brutalidad de una manera hermosamente imperceptible a primera vista que lo único que queda desde este lado del ordenador es sacarse el sombrero y aplaudir (o asistir a un concierto y mover la cabeza).

En el principio de las canciones “Dispárame” y “Mi ejecución” las guitarras me recuerdan terriblemente al trabajo de Peter Lindgren en el “Ghost Reveries” de Opeth, para luego dar paso a unos marcados muros de guitarra a los cuales nada parece poder derrumbar…no, este disco no es un disco de guitarras, sino un disco en el que todos los elementos están tan cohesionados que si uno faltara el resultado no seria el mismo ¿Cosas de la producción? No, aunque ésta sea sublime, la producción no ha tenido nada que ver…sospecho que es cosa de la complicidad de una banda que se entiende a la perfección y tiene demasiado claro el camino a seguir. Según como lo veo yo, Demiurgo son una de esas bandas que bien podrian hacer una versión de cualquier grupo de pop sintético de los 80´s y seguir sonando a ellos mismos.

Tengo que admitir que en anteriores entregas (y en la única vez que pude verlos en directo, Piorno Rock 2009) la voz de su Sergio no terminó de convencerme…algo no hacia click, algo no cuadraba. Ahora puedo decir que este factor, esa clave, está resuelta. El tan impreciso baile de voces guturales y limpias no es un problema para Demiurgo en este “La virtud del invitado”, y a mi parecer Sergio ha entregado lo mejor de su colección con Demiurgo en este EP.

¿Pegas? Se queda corto. Con canciones tan buenas como “Dispárame”, uno se queda con las ganas de coger el tema conceptual al completo (si, se trata de 3 EP´s de los cuales solo hemos escuchado el primero) y sacar sus propias conclusiones…4 canciones nos dejan con ganas de mas, y uno solo puede sospechar que si la banda ha decidido dividirlo en una trilogia es porque cada parte tiene un sonido especifico. Esperemos que el refrán se cumpla, y “si la curiosidad mató al gato, la satisfacción lo revivió”.