[el cinéfilo] Godzilla vs Kong, tonta y muy entretenida

Por Nekrocosmos

Piensas en las antiguas películas de Godzilla y algo hace click en ti, sabes que no las estás viendo por la trama, ni por los efectos especiales, lo que quieres ver es grandes peleas y mucha destrucción. En el siglo XXI por fin han entendido que no queremos una historia profunda o un realismo sobrecogedor, lo que queremos es ver a dos titanes luchando por su vida mientras destrozan una ciudad. En eso este Godzilla vs Kong es un gran triunfo.

Solo este espectáculo de la pelea final entre el gran reptil que escupe radioactividad y su eterno rival que es liberado de su jaula es más interesante que toda la duración de la soporífera “Godzilla: King Of The Monsters” de 2019 o “Kong: Skull Island” de 2017. Parecen que la Warner ha entendido que lo que tenía que hacer era reunir los elementos más absurdos de sus dos mundos para darnos violencia tonta y casi infantil en la que no hay que preguntarse mucho, sino admirar toda esa hostilidad en CGI.

La película de Adam Wingard solo tarda unos pocos minutos en mostrarnos una batalla entre estos dos machos alfa, hace que las actuaciones de los actores de carne y hueso nos parezcan tan ñoñas como irrisorias, y no escatima para nada en destrucción de vidas humanas ni nos hace sentir pena por ello, porque solo tenemos que tener algo claro ¿Somos del equipo Godzilla o del equipo Kong?

Aquí nuestros héroes solo tienen dos dimensiones y están diseñados para no dejar nada en pie, y con estos trucos tan burdos consigue ser mejor que el resto de la franquicia. Wingard convierte a Kong en el protagonista, y a Godzilla en una amenaza sin centrarse en otras historias paralelas. Todo se ve muy claro y es muy fácil de entender, en lugar de intentar ganar un Oscar se centra en darle al mundo esa gran película de masas violenta que enfrenta dos especies. Es la extravagancia, el exceso, las canciones (ojito a Judas Priest), y Mechagodzilla lo que te van a hacer querer verla una y otra vez.