[el cinéfilo] “Gummo” de 1997, el vandalismo pasa al séptimo arte

Texto: Nekrokosmos

Es quizás el film que tras “Kids” confirmó a Harmony Korine como la fuerza creativa que es, aunque su visualización sea una experiencia poco placentera. Por inmadurez o depravación, en un pueblo imaginario del medio oeste de EEUU la historia que nos toca se centra en dos muchachos que cuando no están matando gatos callejeros están esnifando cola o pagando por tener sexo…muy divertido todo ¿no? Es lo que nos presentaba Korine en 1997 y lo que compramos con gusto.

Quizás lo que salva a este film de ser una simple vitrina del frikismo (cuando no era algo guay de lo que alardear) es que el director en ningún momento intenta condenar o ser condescendiente con ninguno de los personajes de esta obra dantesca, además de que intenta cambiar el ritmo de las cosas constantemente, muchas veces en la misma escena. Es este ritmo y paso lo que hace que este film sea tan brillante, problemático, peligroso y en su momento auténticamente original. ¿Has visto alguna vez Beavis & Butthead? Pues es como llevarlo a la vida real.

La banda sonora que acompaña a la película no se queda atrás, incluyendo a artistas como Sleep, Eyehategod, Mayhem, Absu, Brujería, Bathory, Corrosion Of Conformity o Nifelheim…y es que Gummo podría ser la perfecta descripción del vandalismo en el séptimo arte. Voces que susurran abuso infantil, dos hermanos skinheads, una niña con deficiencias cantando el abecedario y por sobre todo Jacob Sewell en el papel de Bunny Boy son cosas que harán que Gummo te parezca asquerosa…y que quieras verla de nuevo. Eso o ver a Chloë Sevigny haciendo un topless al ritmo de “Everyday” de Buddy Holly.

Provocativa, muchas veces similar a una broma de mal gusto, o un volcán de ideas retorcidas, es la dislexia hecha imágenes. Es la América de los 90´s en toda su belleza macabra y esplendor.

https://www.youtube.com/watch?v=4u7UG6n5100