[el cinéfilo] Hereditary, de Ari Aster (2018)

Por Nekrokosmos

Con “Midsommar” en todos los cines del país, es momento de volver atrás y revisar el primer film de este director. Ari Aster causó gran sensación cuando estrenó “Hereditary” el año pasado, y ahora comprendemos que causó ese hype que ahora lleva a encumbrarlo en la llamada “reinvención del cine de terror”. ¿Es para tanto?

Lo que Ari Aster demostró con su debut es que más allá de los sustos bien organizados y un guion excepcional, sabe crear un concepto raro de cine “de autor”, como se puede ver en “Hereditary”. Desde el principio convierte a los espectadores en mirones, en una experiencia voyeur, viendo a los personajes caer en el tormento teniendo asientos en primera fila. Es un film cargado de simbolismos, con mucha iconografía del ocultismo, pero aún disfrutable aunque uno no esté metido en estos círculos, porque dicha utilización no implica un conocimiento previo.

Mucho de su éxito también proviene de la gran actuación de Toni Collete en el papel principal de “Annie”, ya que con sus llantos, sus temblores y su naturalidad realmente nos hace creer que estamos ante la mejor película de terror del año, y que nos podría pasar a nosotros mismos. Al evitar nutrirse solamente de sustos momentáneos tanto visuales como auditivos, es muy probable que “Hereditary” envejezca bien al tratarse de una película con un argumento que puede infectar al público (especialmente si se ha visto en el cine) y vivir en el subconsciente de la masa durante décadas. Sí, es el tipo de película que tras verla tratas de buscarle un significado, o volver a verla para tratar de entenderla. Es muy probable que tras verla tengas que buscar el Google el significado de su final.

No es diversión, y sin duda la película es lenta (tarda bastante en arrancar), pero más que buscar tu ayuda en todo momento lo que hace es que te apuñala con una emoción sórdida. Más que dar susto lo que hace es inquietarte, mientras va subiendo tu adrenalina por segundos. Verla se siente como caer en un sueño, pero uno que te hace levantarte de golpe para comprobar que era eso…solo un sueño.

A pesar de las enormes actuaciones lo que queda claro es que este film no es de los actores sino del director, como una marca de la casa. Su influencia más reconocible quizás sea “La Semilla Del Diablo”, pero nunca pone en compromiso una originalidad que es lo que atrapó a todo el mundo el primer lugar. Vale, utiliza la sangre y el gore para llegar a su objetivo, pero esos elementos no son los más trascendentes de “Hereditary”.

Nos lleva a través de un viaje de producción en donde vemos desastres familiares que nos dejan con la sensación de estar maldecidos. No escatima en catarsis, ni envía un mensaje esperanzador al final, no hay terapia ni amor posible que nos pueda salvar de esta atrocidad, y eso gusta. Quizás sea eso lo que la salve de ser una película más importante de lo que su hype supuso y sigue suponiendo con “Midsommar”.