[el cinéfilo] Testigo de Otro Mundo, de Alan Stivelman (2018)

“El gaucho también llora”

El fenómeno OVNI es uno rodeado de escepticismo y teorías conspiratorias. Desde cuentos de Asimov hasta “Los Archivos X”, nuestra fascinación con lo desconocido nos ha llevado a explorar su significado en la cultura popular por décadas. Sin embargo, siempre nos enfocamos en el fenómeno, y no en sus testigos. Nos enfocamos en posibles explicaciones, en vez de realizar una introspección y pensar que puede significar nuestra propia existencia. “Testigo de otro mundo” de Alan Stivelman es una oda a lo desconocido, creada cuidadosamente y con respeto, que abre la puerta a un debate cívico, y una introspección profunda de sus protagonistas, y de nosotros mismos.

El documental se centra en Juan Perez, quien, a los 12 años, fue testigo de un fenómeno OVNI que lo marcó por el resto de su vida. Cuatro décadas después, el cineasta argentino Alan Stivelman busca llegar más allá de las conclusiones superficiales, y el estigmatismo natural del ser humano que tanto daño causó a Juan a lo largo del tiempo.

Juan Perez, un gaucho argentino, es el personaje principal del documental.

Desde un punto de vista técnico, “Testigo de otro mundo” nada tiene que envidiar a producciones Norteamericanas o Europeas, que, sin lugar a dudas, contaron con el doble de tiempo y el triple de presupuesto. Visualmente llamativa y con un soundscape casi perfecto, podríamos decir que Stivelman hace borrosa la línea entre documental y producción narrativa. Es más: una porción significativa del film contiene recreaciones de la experiencia de Juan que, sin lugar a dudas, serían aceptadas en un episodio de Dr. Who.

Sin embargo, no es el valor de producción lo que hace que esta película se destaque como tal. Es más bien el fuerte toque personal del director, claramente afectado por las experiencias de juan, y Juan mismo, quien a lo largo de la cinta se descubre a sí mismo, que hacen que “Testigo de otro mundo” sea una mirada fascinante y fresca a un tema tal vez gastado para algunos.

El respeto con el que la producción aborda el tema de los fenómenos inexplicables, y el mismo respeto que muestra a aquellos cuyas vidas fueron afectadas por dichas occurencias, es una diferenciación bienvenida entre éste film y otros en el género. Otro punto resaltante es la colaboración de científicos de renombre y reputación, como astrofísicos y psiquiatras, quienes también estudian este fenómeno, pero a través de la lente de la ciencia.

El Dr. Jacques Vallée, astrofísico e investigador OVNI, colaborador en la cinta.

Cabe también destacar el trabajo de investigación y logística llevado a cabo para incluir en la narrativa la cosmología guaraní, que por primera vez desde que tengo uso de razón, ocupa frente y centro del escenario. Es un orgullo para mí, como Paraguayo e inevitable descendiente de los indígenas de este bello país, poder descubrir la sabiduría ancestral con la que contaban mis antepasados. Y es también una vergüenza saber que esta cultura y este conocimiento se van perdiendo más, día a día, por la interferencia e indiferencia de personas como yo, que no valoran la magnífica tradición que nos enriquece.

“Testigo de otro mundo” no es una “peli de hombrecitos verdes”. No vas a encontrar a Moulder y Scully intentando salvar al mundo. “Testigo de otro mundo” es un instrumento de introspección, un catalizador de preguntas que, si bien tal vez no tengan una respuesta directa (o la respuesta que esperamos), nos conecta con las raíces de lo que significa ser humano, lo que significa ser nativo, y con el mal aparentemente irreparable que el destierro puede tener en las personas.

El film se estrena en salas Españolas hoy, 14 de septiembre del 2018. Para consultar fechas y lugares de exhibición, visitar: https://www.testigodeotromundo.com/

TRAILER: