[el cinéfilo] The Batman, de Matt Reeves

Por Nekrokosmos

Casi sin quererlo, por momentos The Batman utiliza un vocabulario similar al de un slasher ¿Es esta nueva entrega una película de terror? No, pero no duda en recrearse en la violencia sadística para crear tensión y miedo. Lo bizarro nos respira en el cuello, un acercamiento que se centra más en lo perturbada que está la mente de Bruce Wayne y menos en las explosiones visuales o sonoras, para atraparnos en una melancolía que gusta.

Para ser una película de casi 3 horas, el tiempo pasa volando cuando estás disfrutando. La experiencia que uno siente al ver The Batman hace que no queramos quitar los ojos de todo lo que está pasando, a pesar de que hay mucha información y no toda es útil. Las grandes actuaciones, las escenas de acción bien ejecutadas, pero sobre todo el tono oscuro la convierten en uno de los mejores Batman, solo por debajo de las primeras dos de Nolan.

Pattison hace un Batman comprometido emocionalmente, joven, y que lucha internamente para saber cómo separar a Bruce Wayne del héroe enmascarado. Hay una conexión psicológica muy fuerte entre sus dos mitades, que Pattison captura de manera excelente, y que se une al gusto dramático de Zoë Kravitz en el papel de Selina. El diseño de producción, ese aire directo y claro, una trama compleja, y el acercamiento casi gótico hacia la familia Wayne la acercan a la versión de Tim Burton sin ser un burdo homenaje.

La ambición es palpable en el nuevo y fresco acercamiento que se hace de tres personajes clásicos de la saga como son El Acertijo, Catwoman, y El Pingüino. El director Matt Reeves los ha mantenido más fieles a los cómics, y le da nuevo aire a ese Batman al que llaman “emo” pero que está más cerca de la angustia adolescente de los 90’s. Más allá de la inclusión de Nirvana, la banda sonora encaja a la perfección con la teatralidad a la que nos exponen, y resulta embriagante en todo momento. El gran logro de The Batman es mostrarnos a un personaje principal sólido, una historia con grandes giros argumentales, y una visión no habitual de la psique del héroe multimillonario. Hype merecido para algo que podría haber salido muy mal y que se coloca entre lo mejor de lo que llevamos de año.