[el cinéfilo] Weapons, de Zach Cregger

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Por Nekrokosmos

El mejor terror muchas veces el que refleja lo que nos da miedo como sociedad, y Zach Cregger lo ha vuelto a hacer al igual que con Barbarian en 2022. Weapons termina siendo un experimento entre susto y carcajada, muchas veces incómoda, con una premisa muy interesante. En el pueblo ficticio de Maybrook una madrugada 17 niños de una misma clase salen de sus casas y desaparecen sin dejar rastro. Solo uno de ellos, Alex, asiste a clases al día siguiente… A partir de ahí la película se abre como un abanico de perspectivas, donde la maestra Justine (una impecable Julia Garner que ya nos encantó en Ozark) se convierte en el blanco de todas las sospechas, donde un padre desesperado (Josh Brolin) pierde la cabeza buscando respuestas, y donde en medio de todo esti el pueblo entero se desmorona entre teorías conspirativas, cámaras de seguridad y pánico.

Cregger mezcla el terror clásico con crítica social, y lo hace con estilo. Hay cosas de Stephen King y del flautista de Hamelin, pero también una lectura moderna sobre la paranoia colectiva, las redes de vigilancia y la sensación de que aunque nos vigilen todo el tiempo seguimos igual de indefensos. Los fotogramas de los niños corriendo en la noche con los brazos extendidos como pequeños aviones son imágenes muy poderosas, no por nada se hicieron virales en poco tiempo tras salir el trailer. Lo interesante de Weapons y lo que cabrea a la mayoría de personas tras el final es que no da todas las respuestas que uno espera, algo que ha surgido efecto en una precuela que ya está en marcha.

Cregger no sermonea ni pretende decirte qué pensar, simplemente te lanza la historia y te deja hacer las conexiones. Puede ser una metáfora sobre la pérdida de la inocencia, la violencia en Estados Unidos o el miedo a no entender el mundo en que vivimos. O puede que solo sea una buena historia de terror, contada con inteligencia y nervio, pero sobre todo con muy poca información para que cada uno intente resolver el problema. Gran parte de su éxito no viene solo de las actuaciones, que también, sino porque Cregger mantiene ese equilibrio entre humor negro y horror que ya había demostrado dominar… uno se ríe porque si no estaría temblando. No sé si será la mejor película de terror del año, pero sí una de las más comentadas. No es un film para quienes quieren respuestas fáciles ni lógicas, pero sí para quienes disfrutan del cine que te hace pensar, y si crees en lo paranormal sin duda te llamará mucho la atención. Si te ha picado la curiosidad busca en internet la analogía del monstruo con el alcoholismo y muchas cosas empezarán a tener sentido.