[entrevista] Rojo 5: “Es mejor tocar en un pueblo para 30 personas que hacer un live de Instagram que suene mal y se vea mal”

Entrevista atípica y con muchas risas en el que pillamos a Fer Gomez, baterista de Rojo 5, que nos habla de su nuevo álbum “Bestiario”, de como está llevando la cuarentena, de sus influencias y referencias, recuerda sus tiempos en The Band Apart y la esencia del Resurrection Fest, y nos da tiempo hasta de hablar de los caterings veganos de los centros autogestionados. Por Jorge Fretes

– Rojo 5 puede que sea el nombre con el que menos se liga en España, vale el rollo friki, pero el nombre tiene que repeler de lejos

Tampoco somos mucho de ligar asi que el nombre nos viene perfecto (risas). Dejamos bien claro que es un mito eso de que se folla siendo músico.

– También es un nombre de lo menos comercial que hay por ahí

Sí, eso nos lo pasamos por el forro de los cojones, ya nos lo han dicho treinta millones de veces (risas). La banda que tenía antes se llamaba The Band Apart, imaginate la de veces que me han dicho que el nombre es una puta mierda y que no pegaba con nosotros, pues ahora tampoco con Rojo 5. Nunca le hemos dado importancia a esas cosas.

– Con The Band Apart llegaste a tocar en el Resurrection Fest

Sí, en el primero.

– En el Resu cuando el Resu era el Resu, que mucha gente se da golpes de pecho diciendo que el Resu molaba antes y no ahora. Eres de los pocos que puede decir que ha tocado en el Resu cuando el Resu molaba

Sí, con la gente de Twenty Fighters. Yo he vivido el Resu en todas sus épocas, de no conocerlo nada porque tocamos en la primera edición, hasta cuando se cambió al campo de fútbol, y luego hace 2 o 3 años que volví a ir y vi los cambios que han metido. No es lo mismo, está claro, la esencia ha cambiado algo, pero sigue molando mucho.

– Bueno, también estuviste en una banda de post-rock llamada Ítaca con parte de la formación de lo que hoy son Rojo 5 ¿Qué pasó? ¿Te diste cuenta que el post-rock no daba pasta?

(risas) No fue eso para nada. Éramos cuatro, hacíamos post-rock instrumental pero luego se unió un colega que quería cantar, empezamos a poner voz a las canciones, pero luego tanto el bajista como el vocalista no podían compatibilizar sus temas personales con el grupo. No ensayábamos juntos casi nunca, trabajan los fines de semana (que es cuando las bandas amateur podemos salir a tocar) hasta que Trivi y yo hablamos con ellos y les dijimos que íbamos a seguir adelante con otro proyecto. No les extraño para nada, les extrañó más que tardásemos tanto en decírselo (risas). Llevábamos 3 o 4 meses jodidos, podíamos haber empezado Rojo 5 antes (risas).

– Se dice que Rojo 5 son un power trío porque allí en Toledo no hay más músicos

No tuvimos más cojones (risas). Tío, no sabes lo difícil que fue para nosotros…estuvimos un año y medio en el que solo éramos dos, pudimos realizar la gira del primer EP porque siempre había algún colega que nos echaba una mano para poder salir a tocar, sino iba a ser imposible. Esto era poner un anuncio y es que no te llamaba nadie, músicos hay pocos pero buenos ya ni te cuento (risas). Es muy difícil encontrar alguien que se salga del indie y todo eso.

– “Bestiario” lo habéis publicado hace nada, hace unos meses, pero justo os pilla en pandemia con el covid-19 y no podéis salir a tocar. Aun así me ha dicho una fuente de The Braves Records que se han vendido bastantes copias en el pre-order ¿Habéis engañado a toda la familia para que lo compre?

Claro tío, dijimos que lo importante era hacer una foto para Instagram en la que aparezcan muchos sobres del pre-order (risas). Ya que luego se encuchen los discos o no nos da igual (risas). No, en serio, nos fue bastante bien en el pre-order y estamos contentos, pero tenemos muchas ganas de salir a tocar estas canciones.

– Y dicho esto, aunque ha salido mucho en pre-order, las reseñas de “Bestiario” en medios aparecen a cuentagotas. De todas maneras las mejores críticas son las que te dan en persona colegas o conocidos ¿Qué ha sido lo peor que te han dicho sobre Rojo 5? Lo más cutre

Eso lo tengo clarísimo, y encima no nos lo han dicho una sino varias veces: “tío, me recuerda mogollón a Sôber” (risas). Es como “no, por favor tío, ¿No tenías otro grupo” (risas). Me cago en la puta, asumimos mil nuestras referencias e influencias, que no hemos descubierto la rueda, pero Sôber no.

– Joder, pero si no tiene nada de Sôber la música de Rojo 5

Evidentemente ahí marca el nivel de a donde llega cada uno escuchando música. Nos lo han dicho varias veces, ni una ni dos.

– Hablando de referencias, se dice que ahora que los sevillanos Catorce se han separado, sois los llamados a ocupar su sitio. De hecho se rumorea que Rojo 5 había montado la fecha en Toledo con Catorce para echarles un mal de ojo y robarles las ideas

Fue para absorber todo y desearles la peor mala suerte que pudiesen tener. De esas charlas y de esa noche salieron todas las canciones (risas). Para nosotros Catorce son hiper mega tochos, junto con Berri Txarrak son nuestra banda referencia, asi como De La Cuna A La Tumba, y practicamente también todo lo que ha hecho Kantz, que lo llevo siguiendo muchos años.

– Casi todo, menos Delobos…

Menos Delobos, sí (risas). Es lo único que me cuesta un poco, Kantz cantando en inglés.

– Además de Kantz, que aparece como invitado en “Bestiario”, también tenéis invitados de mierda como Edu de Ella La Rabia ¿No había sufiente pasta para invitar a otra gente?

No había pasta y tuvimos que meter al Bustamante del rock español (risas).

– Di la verdad, si pudieses grabar de nuevo esa canción ¿A quién meterías de invitado?

A Ladrón de Guevara (Catorce), supongo. Es broma, elegimos a Edu para esa canción porque Edu siempre se ha llevado super bien con nosotros, y desde que hicimos la canción lo vimos claro, tenía que estar Edu en ella. Este tío es increíble, se lo dijimos y se emocionó tantísimo que al día siguiente ya nos estaba mandando mierdas con su voz y letras terminadas, muy fuerte. Edu es un tío de puta madre, nosotros éramos los más interesados en la colaboración, pero fue él quien trabajó más desde el primer momento para que saliese todo adelante.

– Es un niño rata

Totalmente (risas).

– Volviendo al tema de Catorce, yo creo que los tiros van más bien porque estáis dentro de una misma liguilla haciendo música que puede gustar al mismo público. Yo creo que ahora que la banda ha parado y sus redes sociales ya no se actualizan, deberías petar su Facebook en comentarios con enlaces a videos de Rojo 5

Hostia tío, te vamos a contratar como asesor (risas). Es que no tiene fisuras esa idea.

– Bueno, ahora que estamos en cuarentena ¿Estás tocando mucho en casa? ¿Eres más de ver bolos en streaming?

El primer mes y medio fue una locura, de escuchar música como un animal, verme todo lo que tenía pendiente por ver (que era mucho) porque la música la puedo escuchar en el coche o haciendo otras cosas, pero ver videos y movidas era más complicado. También toqué muchísimo en ese tiempo, porque además de tocar la batería toco también la guitarra y el bajo, y aproveché para componer un poco. Tanto Trivi, Edu, como yo, hemos hecho cada uno un tema y medio o así.

Eso fue en el mes y medio, luego que pasó ese tiempo se paró un poco, no se si por la situación general o que, te empiezas a enterar que gente de tu alrededor está muy jodida, tema de despidos o enfermedades, y la inspiración vuelve a estar a cero. Empecé a escuchar mucha menos música, hasta que hace unas semanas volvimos a ensayar, ya que nos autorizaron en el local de ensayo que podíamos volver, y se ha recuperado un poco. Lo que si te puedo decir es que no he visto ni un solo directo en Instagram, para mí eso ha sido un poco vade retro (risas).

– La siguiente pregunta iba por ahí, porque sé que sois muy fans de Skylines, y ellos sí participaron de un festival en streaming ¿A que son un coñazo estas cosas?

Para mí sí, de verdad (risas). No puedo decir odio, pero me da rabia. Una vez vale, pero ochenta veces en plataformas diferentes, escuchando música mal grabada, que se ve fatal, se escucha fatal, y que luego encima tiene muy poca repercusión. He estado hablando con gente que lo ha hecho y luego son 50 o 60 espectadores, para eso vale la pena irte a un pueblo de mierda a tomar por culo y que vengan a verte 30 personas. Eso vale la pena por las vivencias que hay alrededor de la experiencia, y aunque vaya mal creo que es más enriquecedor que quemar a la audiencia de manera online, porque es quemar audiencia.

He hablado con bastantes músicos del tema y la mayoría piensa lo mismo. Otra cosa es currarse un streaming, uno, que esté bien currado y con medios suficientes para que sea atractivo, algo así como lo que han hecho Kvelertak o Kadavar…pero no un Instagram Live, vade retro.

– Bueno, si ahora con esto de la nueva normalidad se tiene que reducir el aforo de una sala tampoco os afectará tanto ¿No?

Es lo que estamos hablando (risas). Si nosotros vamos a tocar a Sevilla o Málaga y nos van a ver 30 personas, nos cogemos un ciego de celebración que lo flipas (risas). Nosotros encantados de la vida, aunque nos quiten un porcentaje de aforo de la sala.

– Cambiando totalmente de tema, leí en otra entrevista que desde que descubriste un vinilo de AC/DC pasaste por varias fases y estilos dentro de la música. Cuéntame cual ha sido la más embarazosa

La época del chandal metal sin duda. La banda con la que estaba tocando entonces éramos los más flipados de Limp Bizkit y de Korn que había (risas). En aquella época estábamos todos flipados, en la primera época de Hamlet, escuchando Def Con Dos a tope…la más chunga sin duda.

– La época de la que escondes las fotos

Hombre, las pintas. Íbamos de raperos, la ropa dos tallas más grandes (risas). Yo pasé por todo eso, sí.

– Ya para acabar, las dos preguntas que le hacemos a todos. La primera es ¿El peor sitio donde te ha tocado dormir estando de gira?

No tengo la menor duda, fue en Sant Boi (Barcelona) tocando con The Band Apart. Era un festival que habían montado en una especie de teatro, tocamos con Stained Blood y otras bandas de Sant Boi y el concierto fue la polla, era nuestra mejor época. A la hora de dormir nos llevaron a un sitio al lado del teatro, era invierno y hacia un frio de la hostia. Era una especie de habitación con una puerta que tenía como tres dedos por arriba de espacio y tres dedos por abajo también (risas), entraba aire por todos lados y nos pasamos la noche tiritando de frio sin poder sobar, en un saco de dormir.

Sin duda ha sido el peor sitio en el que he estado en mi vida, los 5 de The Band Apart lo recordamos siempre y creo que no nos partimos nunca tanto la polla como esa noche. Un detalle importante fue que nos dejaron un calefactor eléctrico que estaba hecho una puta mierda, entonces nos turnábamos uno a uno para meternos en un saco de dormir para calentarnos algo (risas).

– La otra pregunta es sobre comida ¿Lo peor que te han puesto de comer antes o después de tocar? En un catering

Alguna comida vegana rara seguro, va por ahí.

– ¿Eres vegano?

No, pero The Band Apart tocábamos mucho en casas okupas o en centros autogestionados, donde el catering te lo preparaba la gente que vivía allí. Alguna de esas comidas veganas sería seguro, siempre rezábamos para que la comida del sitio estuviese buena.

– Vamos, que el titular de la entrevista podría dejarlo como “Rojo 5 se declaran anti veganos y anti punkis”

No (risas). Sería un titular que sacaría Eduardo Inda.

– Aquí en Málaga también tenemos un CSA que monta varios bolos, les puedo pasar tu contacto para que os llamen

Nosotros encantados de la vida, de poder decirles que nos ha encantado su comida y que arriba con el punk (risas).

Puedes escuchar parte del audio de la entrevista en el último podcast de GOETIA RADIO