[entrevista] willis drummond: “No me gusta mucho la idea de banda o música militante, pero digamos que hacemos música consciente”

‘HALA ERE’ es el séptimo disco de estudio del grupo vasco willis drummond. En un principio fenómeno underground, ahora son uno de los grupos imprescindibles en el Euskal Herria, tanto al norte como al sur del Bidasoa. Es en gran parte gracias a sus enérgicos conciertos que deben reconocimiento y reputación como banda en directo. Ahora hablamos con ellos para indagar más en este ‘HALA ERE’. Por Morpheus Misfit.

– Se dice de este disco que “está lleno de influencias 90’s, está grabado como en los 70’s, pero suena sin embargo muy 2022”. Para conseguir esto ¿Qué exactamente hizo falta en cuanto a medios para llevar a cabo este tipo de grabación?

Para llevar a cabo este tipo de grabación, se necesita una voluntad de la banda de grabar así, live, tocando los 4 a la vez, en la misma room, sin metrónomo, ni cascos, etc.… Eso significa conocer su propio nivel para no intentar cosas técnicamente al límite porque sabes que no podrás corregir muchas cosas y que si tocas algo mal, toda la banda tendrá que empezar de nuevo la canción. Significa también que, sin metrónomo, será difícil grabar de nuevo solo una parte de la canción. La idea es hacer la base de la canción entera en una sola toma.

Al final, todo eso significa centrarse más en el resultado global y la actuación de la banda y menos en la actuación de cada uno… Intentar vivir un momento musical, una cohesión de banda y grabar todo eso al instante. Lo del 90 no es algo intencional sino la influencia principal y natural de lo que nos sale creo. Y si suena 2022 es por la producción de Johannes Buff por un lado, que consigue una mezcla entre “vintage” y algo brillante más actual, y también igual por las letras, que hablan de nuestra visión del mundo de hoy.

– El primer adelanto “Bidasoa” es una canción cruda sobre el tema de la frontera (el río Bidasoa), criticando su cierre para los migrantes que intentan cruzarlo. El video es realmente enternecedor, en especial la línea que dice que “no permitiremos que te conviertas en un cementerio”. En 2022 parece todavía necesario abrirle a la gente los ojos ante estas cosas. Para mí la música de Willis Drummond se convierte aún más poderosa con este tipo de denuncias ¿Lo ves así también?

Pues, me alegro de que te llegue así, es lo que buscamos. Estoy de acuerdo contigo cuando dices que nuestra música se convierte más poderosa con este tipo de letras. Y seguramente será porque traduce una sinceridad. Nosotros siempre decimos que nuestra música es el reflejo de lo que somos, un instrumento de expresión de lo que llevamos a dentro. Y para eso usamos la música y las letras.

No me gusta mucho la idea de banda o música “militante” porque creo que la militancia es más historia de cada uno como ciudadano, pero digamos que hacemos una música “consciente”. En willis drummond, la cosas tienen sentido, aunque no es siempre fácil de comprender, porque intentamos mantener un lado poético por un lado, y también seguramente porque como explicaba, nuestras canciones reflejan lo que somos e igual tenemos personalidades o pensamientos un poco complejos… Es lo que hay!

– Las 9 canciones de “Hala ere” se grabaron en directo y sin metrónomo. Además del efecto más orgánico y fiel al directo ¿Se pretendía algo más al hacerlo de esta manera?

La historia es que cuando empezamos a tocar de nuevo en eléctrico a finales del 2021, después de un año de “unplugged” durante la crisis del covid, Vincent que había incorporado la banda para el acústico, sigo en las primeras fechas. Entonces, hablamos con él para ver si quería seguir en el nuevo disco y la gira que vendría con ese. Y en vez de hablar mucho, decidimos encerrarnos en el local unos días y trabajar ideas musicales entre los 4 para ver lo que saldría, y ver si no sentíamos confortables con eso.

La idea era que cada uno lleve ideas, riffs, canciones y las trabajamos juntos. Funciono en seguida y grabamos todo con un pequeño “6 pistas”. Y lo grabado fue una sorpresa. En 4 días, habíamos grabado la base de 9 canciones que se convirtieron las canciones del disco al final, y más que todo nos encantaba el sonido salvaje y lo-fi de las maquetas. El cuarto día teníamos una cena en el estudio mismo ( este estudio-casa que montamos en el 2020 con Johannes y otros artistas sirve también para eso!) para celebrar el trabajo, pero también porque Pierre (petit fantôme) y un amigo suyo productor estaban también trabajando otro proyecto en otra sala y era ocasión de juntarnos todos.

Pusimos las maquetas en fondo, mientras tomamos algo, y el amigo eso dijo: “Soná mítico! Yo lo publicaría así!” Nos reímos porque era muy muy casero, pero la idea nos gustó y decidimos intentar repetir el proceso, pero con más micros y el “savoir-faire” de Johannes. Es lo que hicimos unos meses después. La única regla que nos imponemos fue “prohibido de trabajar estas canciones en casa!” Jajaja… Queríamos algo fresco y que arreglaríamos en el momento…

– Este nuevo disco se grabado en los estudios Shorebreaker, con Johannes Buff a la producción. Imagino que siempre es mejor dejarlo todo en familia ¿Se planteó otros escenarios o algún otro estudio que convencía para conseguir capturar ese sonido de directo?

Pues, con este disco, no teníamos claro lo que queríamos hacer y a donde queríamos llegar, pero sí sabíamos cómo lo queríamos hacer. Eso era el concepto. Grabar en “nuestro” estudio, en familia, sin planificar todo sino dejando espacio y tiempo al proceso creativo… Al final hicimos casi una semana de grabación para los bases. Después trabaje las letras y los voces en casa. Nos juntamos unos días más un par de semanas más tarde para añadir cositas como solos, percusiones, teclados, pero al final muy pocas.

Preferíamos en general mantener el lado “live session”. Y la semana siguiente grabamos las voces. Pensábamos tomar tiempo y distancia antes de mezclar pero Johannes iba a ser padre y decidimos intentar acabar todo antes que llegue la pequeña Anouk. Al final, ha sido una suerte porque la vida nos llevó a cerrar el proceso y nos puso una deadline… Sino, igual todavía estaríamos mezclando! Jajaja… Pero, en serio, Johannes permitió llevar todo acabo tan rápido porque técnicamente nunca falla al momento de grabar -y entonces no se pierde tiempo- y va muy rápido para mezclar porque ya adelanta el trabajo mientras grabamos gracias a su visión global, y sabe tomar tiempo para entender lo que el artista busca. Y una vez entendido eso, sabe cómo conseguirlo técnicamente.

El Master también los hicimos en seguida con Benoit Bel, quien colabora mucho con Johannes (tenían estudio juntos en Lyon) y quien tiene su estudio de Mastering a 15 minutos de Shorebreaker. Hicimos todo en familia y podemos considerar que es un disco de “circuito corto”. Parece detalle pero era también idea del disco. Frente a todo lo que denunciamos sobre el funcionamiento del mundo, queríamos hacer algo que reflejaba nuestras valores y nuestro funcionamiento en el día a día.

– Siempre he visto la música de Willis Drummond como algo más allá del mero ocio. Hay discos que uno se pone para salir de fiesta, discos que a uno le apetece cuando está triste, pero para mí al menos la música de Willis Drummond, incluso con las barreras lingüísticas, me ha parecido algo así como “food for thought”, algo que te lleva a mirar más allá de los meros sonidos. Son las letras, las melodías, los detalles. Imagino que es algo intencionado en cada álbum, al igual que en este ‘Hala ere’.

Pues eso. A la vez intencional y no. Porque solo traduce lo que somos. Los temas que ponemos en las canciones son inspiradas también por la reflexiones y discusiones que tenemos entre nosotros… Mientras hicimos este disco, sufrimos la crisis ecológica pero tomamos el avión y nos damos cuenta de las contradicciones que vivimos todos y cada uno, Musk y Bezos se convirtieron aún más ricos, conocimos el placer y las dificultades de un proceso de creación, siguió el covid, empezó la guerra en Ucrania, hablamos de relaciones humanas e intimas, aprendimos a mejorar como personas, murieron inmigrantes en el rio Bidasoa, el mundo nos pareció duro, absurdo y sin sentido por un lado, y lleno de experiencias increíbles y amor por otro… Pues todo eso está en el disco!

– Y este “Hala ere” es un disco que vuelve al eléctrico después de un breve romance con lo acústico ¿Aquellos conciertos y aquel disco en el Atabal de Biarritz os dejó alguna enseñanza nueva? ¿Algo que no esperabas descubrir de tu música?

La experiencia del “garai bereziendako kontzertu berezia” que hicimos para tocar en teatros durante la crisis del covid ha sido muy buena y aprendimos mucho. Tomamos mucho placer haciéndolo, y estábamos muy contentos y casi sorprendidos del resultado! Es muy bueno ejercicio desnudar una canción y vestirla de nuevo… Aprendimos a escucharnos más los unos a los otros, y nos permito trabajar mucho las voces además… Y más que todo, ha sido manera de conocer mejor a Vincent y no hay mejor sensación que la de tener un nuevo buen amigo. Compartir vida de banda va mucho más allá de tocar música juntos y la llegada de Vincent en la banda es un regalo de la vida… Así que, gracias covid! Jajaja…

– En una entrevista en 2013 decíais algo así como que “hay mucha falta de originalidad y de personalidad tanto en la sociedad como en la música” ¿9 años después crees que la cosa ha empeorado?

No sé si estoy de acuerdo con lo que dijimos ese día… Desde aquí me parece un poco pretencioso… Pero bueno, es seguramente lo que sinceramente sentimos en la época. ¿Igual éramos nosotros demasiados cerrados para ver la originalidad del mundo? Jejeje… No se. O igual queríamos decir que en el mainstream o en la música que se difundía en los medios, no había mucha diversidad? Pues, eso ha cambiado mucho creo, porque ahora se hacen músicas de todos estilos en todos idiomas, incluso en euskara… Las maneras de “consumir” música cambiaron mucho en la última década, principalmente por el streaming, y eso tiene cosas malas pero cosas muy buenas también. Yo, personalmente, nunca escuche tantas cosas diferentes que hoy en día…

– Después de 7 discos con una gran aceptación ¿Dirías que Willis Drummond ha superado ya el fenómeno underground para convertirse en otra cosa?

Creo que, por el bueno y por el malo, siempre quedamos fuera de las casillas. Creo que la música que nos sale puede llegar a un público más amplio que un fenómeno underground, y, en Euskal Herria por lo menos, podemos pasar en medios bastante mainstream… Pero no creo que la música que hacemos pueda hablar a masas tampoco… No somos Nirvana.

Creo que ese tipo de fenómeno puede suceder por diferente razones. O intencionalmente se intenta hacer una canción o un disco más comercial o “fácil” y se consigue, o eres la banda que convierte un estilo hasta ahora underground o alternativo en algo mainstream (hable de Nirvana pero también fue el caso de Metallica por ejemplo, o de Daft Punk y considero hoy en día Gojira como una banda de estas) o eres una banda que es el reflejo de una nueva realidad social, que era alternativa pero que ha crecido para convertirse, sino en mayoritario, algo de masa.

Veo así lo del rock alternativo en Francia en los 80/90 (el fenómeno mano negra/manu chao por ejemplo) o el rock radical vasco en Euskal Herria. Y dentro de ese veo en negu gorriak y esan ozenki un ejemplo en peculiar. Y nosotros, no creo que entramos en unas de esos 3 grupos… No digo que no buscamos a llegar a más gente…Hacemos lo que hacemos lo mejor posible, y no nos gusta la idea de tocar solo para un nicho.

Pero no orientamos nuestra creación según lo que gustaría a más gente… Y simplemente, como personas, nos veo como gente alternativa e incluso en un sentido marginales, así que, no podemos pretender parecer y hablar a la gente mainstream, no??

– Después de tantos discos ¿Todavía quedan cosas que te gustaría probar en un estudio que no hayas tenido la posibilidad de probar por limitaciones de algún tipo? Cualquier locura que se te ocurra y que se escapaba de las posibilidades.

Claro hombre. La vida sería muy triste si pretendíamos ya haber probado todo lo interesante. Por un lado me gustaría un día grabar un disco de estudio realmente LIVE. Como hicimos esta vez pero haciendo las voces al mismo tiempo también e invitando músicos extras si queremos poner más instrumentos… Pero eso necesita tener las canciones mucho tiempo antes y nunca consigue llegar al estudio con letras hechas… Así que tendría que trabajar más.

Otra cosa seria grabar con otro productor, como hicimos con Burke Reid en Tabula Rasa, pero en su estudio (Burke había venido el a Bera para la grabación). Siempre es interesante ver como uno ve y siente la suma de nosotros 4 desde fuera… Y a nivel personal, estoy haciendo un mini-estudio en casa porque me gustaría también tener la oportunidad de llevar uno procesos enteramente en casa. Para crear, grabar, mezclar e incluso publicar temas en seguida, cuando quiero, como se hace desde años en el rap por ejemplo… Me gustaría también un día producir yo enteramente un disco de willis drummond, pero no sé si un día tendré el nivel… Es mucha presión y responsabilidad!

– Este año os vimos en el Resurrection Fest y fue una gran alegría. En una crónica del festival había leído algo como “Willis Drummond llenan ese vacío dejado por Berri Txarrak” ¿Qué pensáis de la comparación?

Se agradece porque Berri Txarrak dejaron un vació gigante y eso significaría que somos bastante grandes para llenar ese hueco! Hahaha… Nos encanta la idea de ser comparados con ellos porque seguramente quiere decir que aunque cantemos en euskera, el periodista ese considera que podemos llegar a gente fuera de euskal herria también, que podemos tocar en escenarios grandes, etc… Pero el fenómeno berri txarrak no se repitiera nunca.

Son de esas bandas que consiguieron hablar al corazón de masas sin perder nada de lo que eran. Es una muestra de talento. Y lo consiguieron también porque trabajaron mucho mucho mucho! En todas las practicas que supone ser una banda. Nosotros estamos muy implicados en la banda, es como familia y cooperativa al mismo tiempo, y pasamos horas sin contar. Pero al mismo tiempo, asumimos que no nos gusta mucho el valor “trabajo”, y la valoración del trabajo en absoluto no es algo que apoyo mucho porque veo en ella una de las causas del mal funcionamiento de la sociedad.

Hay más cosas en la vida que el trabajo! Y igual voy a decepcionar lectores pero hay más cosas que la música también!! Así que, no sé si trabajamos bastante para llegar donde llegaron Gorka y los berris. Y para acabar, los tiempos cambiaron mucho también en pocos años y creo que la misma receta de berri igual no funcionaría hoy en día… Pero nunca se sabrá!

– Hay confirmada una gira de aproximadamente 12 fechas hasta el momento ¿Cuál es el sitio que todavía no habéis visitado y al que le tienes muchas ganas?

Y esas 12 fechas son solo el empiezo de la gira en diciembre y enero! Llegaran muchas más. Después de estos años raros, estamos con ganas de tocar mucho, de salir con la furgo, y de tocar en lugares de todos los tamaños… Y fiamos en este disco para romper nuevas barreras y fronteras también, así que, no sé dónde todavía pero seguro que llegaremos a nuevos lugares y nueva gente con esa gira! No quiero darte nombres porque tengo miedo de que nos de mala suerte jajaja… Nunca habíamos ni sonado de tocar en el Olympia de Paris o en Tahití y paso, así que, mejor no decir nada y descubrir lo que nos va a ofrecer la vida…