Foreigner – Can’t Slow Down

Por Mariano Bacigaluppi.

¿Por qué tuvimos que esperar más de quince años por un nuevo disco de uno de los pilares del AOR? No me quito de la cabeza esa pregunta. Y más todavía comprobando que este nuevo disco es una verdadera obra de arte. La magia se mantiene intacta. Está claro que en toda banda veterana suele ser una constante el cambio de integrantes y FOREIGNER no es una excepción. Las diferencias entre su fundador, Mick Jones, y el primer y mítico cantante de la banda, Lou Gramm, se hicieron patentes una vez más y así fue que en 2004 el puesto de cantante se quedó desierto una vez más. Por suerte, apareció la figura de Kelly Hansen (ex – Hurricane) para hacerse cargo del micrófono de una exquisita manera.

 

Además de los citados Hansen y Jones, hay una verdadera selección de All Stars en la banda. En el bajo aparece Jeff Pilson (ex – Dokken y ex – DIO), Brian Tichy (ex – Billy Idol y ex – Derek Sherinian) a la batería y dos experimentados y curtidos músicos salidos de Berklee, Tom Gimbel y Michael Bluestein, haciéndose cargo del saxo y los teclados respectivamente. ¿El resultado? Ya lo he dicho, pero no me importa repetirlo una vez más. ¡¡¡ Obra de arte !!! Han logrado crear un auténtico y delicioso álbum cultor del Adult Oriented Rock (AOR). Estilo que brilló en los ochenta, pero FOREIGNER han demostrado que lo pueden seguir haciendo. Trece canciones que casi ninguna supera los cuatro minutos de duración, llenas de magia, mucho gancho y sobre todo, muy buen gusto.

 

La primera canción y, primer single del disco, es “Can’t Slow Down” de la cual han grabado un video clip que podréis ver un poco más abajo. Tres minutos y medio que encienden la mecha de esa dinamita llamada Foreigner. Un tema muy radial al igual que todos los que componen el CD, super ganchero, difícil de dejar de escuchar y con un estribillo que se te repite en la cabeza una y otra vez.

 

“In Pieces” lleva por nombre la segunda canción y que cuenta con un comienzo muy melódico, pero con el transcurso de los segundos va cogiendo un poco más de fuerza, o más bien de emoción y sentimiento a flor de piel. El detalle aportado por Michael Bluestein desde sus teclas y la versatilidad del magnífico cantante Kelly Hansen hacen que la canción sume muchísimos puntos.

 

“When It Comes To Love” tiene como rol protagónico al saxofón de Tom Gimbel y nuevamente la voz de Mr. Hansen. Sencillamente es reconfortante saber que haya en la actualidad vocalistas con esa calidez innata en sus cuerdas vocales y que nos transmita sentimientos a raudales. Otro estribillo para enmarcar y contemplar a lo largo del tiempo.

El primer paso de la canción “Living In A Dream” lo da el hit-hat de Brian Tichy, pero poco a poco se van sumando más piezas de su batería, como así también la fascinante voz del vocalista. Un nuevo estribillo para la ovación ilimitada, sí uno más. Todos sabemos que esto es una seña de identidad del género pero no es nada fácil hacerlo. Con una mezcla de magia, calidad y devoción, fabricar notas musicales no es una sencilla tarea, os lo puedo asegurar, pero ellos lo consiguen. Para el final un gran solo del fundador Mick Jones.

 

“I Can’t Give Up” es el nombre de la primera balada que encontraremos en el disco. En los primeros noventa segundos tan sólo veremos en ese imaginario escenario al vocalista acompañado del piano. Esperanzadora y conmovedora canción donde Kelly Hansen demuestra toda su clase, al igual que Mick Jones, un solo tremendamente bueno. De esos sencillos, técnicamente fácil pero estremecedor de principio a fin. Mucha clase.

 

Ya pasado el momento tierno y melancólico, “Ready” nos sumerge nuevamente en el Rock & Roll. Por momentos este tema me recuerda mucho a otros de los ‘creadores del AOR’, como son los americanos Boston. Canción para coger carretera y hacer muchos kilómetros marcando su ritmo con las manos arriba del volante. Una vez alguien dijo que Estados Unidos tiene música para cada uno de sus paisajes, canciones o discos que van como anillo al dedo para cada zona de ese extenso país y para entender un poco mejor por donde estamos viajando. Ready me hace viajar en un descapotable a toda velocidad, por la mítica Ruta 66… parar a comer en Oklahoma, oler a Arizona… y, por suerte, en el horizonte ya percibo a California.

 

Pasando el ecuador del disco encontraremos a “Give Me A Sign”. Se puede considerar un medio ritmo pero en su estribillo las revoluciones por minutos se aceleran. Un nuevo acierto del vocalista, otro gran regalo del saxo de Tom Gimbel y un enorme trabajo de Mr. Jones. “I’ll Be Home Tonight” es otro medio ritmo, otra esperanzadora canción y ésta vez con temática romántica.

“Too Late”, si cabe, es la canción menos comercial del disco, pero no por esto quiera decir que sea mala o de inferior calidad a las otras. No es tan pegadiza como las demás. Tiene un sonido muy añejo, muy de vodevil. Pero no os preocupéis, con “Lonely” se recuperan los FOREIGNER que todos queremos escuchar. Nuevamente el vocalista Kelly Hansen haciendo gala de su elegancia y un precipitado ritmo de batería en el estribillo construyen el chasis de esta nueva canción. Unos colosales coros y un ingente solo de guitarra ponen la guinda en el pastel.

 

En “As Long As I Live” la banda vuelve a contornearse por los caminos del medio ritmo. En esta canción encontraremos uno de los mejores estribillos de todo el disco. Nuevamente carne de cañón para cualquier emisora radial que se digne a reproducir buena y perdurable música. El final… sencillamente alucinante.

 

“Angel Tonight” nos devuelve el Rock y la continuación de ese legado mágico que podremos percibir a lo largo de la duración de disco. Otro estribillo para rescatar y enseñar a las nuevas generaciones la forma de hacer ROCK. Sí, rock con mayúsculas, rock con clase, con calidad y con muchísimo carisma.

 

Para muchos el trece es sinónimo de mala suerte, para Foreigner y el disco que nos concierne, significa la despedida. La elegida, bautizada como “Fool For You Anyway” es otro medio ritmo con una fuerte presencia del saxofón y un ambiente bastante soul, incluso hasta beatlesco. Pareciera que el espíritu del desaparecido George Harrison sobrevoló a la banda mientras la componían. Un gran ¡adiós!.

 

Como nota importante, es necesario saber que la edición del disco viene acompañada de otro CD, llamado ‘Remixes’ donde la banda ha re-mezclado diez de sus mejores canciones y además un DVD con 10 canciones en directo grabados en su última gira europea. Para los seguidores del grupo y amantes del género, una compra segura.