Gotthard – Need to Believe

Por Mariano Bacigaluppi.

De la mano de Nuclear Blast nos llega lo que es el nuevo trabajo de la banda suiza más famosa del momento, si a Rock nos estamos refiriendo. Así es, GOTTHARD y cumpliendo con lo que es casi una costumbre en ellos, lo de sacar un disco de estudio cada dos años, nos trae un nuevo y maravilloso disco bautizado como Need To Believe.

La verdad que lo más difícil y duro de una banda es mantener un alto nivel en cada disco nuevo que saque, y más si hablamos de una banda cercana a las dos décadas de existencia. Conservar esa frescura intacta, esas ganas y, como no, un óptimo nivel compositivo para muchas bandas es algo imposible, pero pareciera que para Gotthard no lo es. Se han marcado un sensacional nuevo álbum, a la altura del galardonado “Lipservice” que tantas satisfacciones y reconocimiento les dio mundialmente hace casi un lustro atrás.

Comienzo inmenso con “Shangri La”. Si tiramos de diccionario podremos averiguar que dicha palabra para los budistas, es algo así como ese Paraíso Perdido que los soñadores y aventureros invierten su vida por encontrar, algo así como El Dorado. Y la canción es eso…. Un verdadero paraíso melódico-sonoro, con un riff que quita la respiración y la influencia de Led Zeppelin sobrevolando por las estrofas y el puente, hasta llegar al ganchero y emotivo estribillo marca registrada de la casa Gotthard. El trabajo de los guitarras Leo Leoni y Freddy Scherer es sublime y ya lo del vocalista Steve Lee, para quitarse el sombrero.

Para los ansiosos buscadores de caña y potencia no tendrán que esperar mucho más, porqué el siguiente tema es para ellos. “Unspoken Words” es otra muestra de la magia que tiene el quinteto suizo. Nuevo patrón musical setentero en el comienzo para luego dar paso a unos entrecortados riffs ultra guitarreros. El puente, servirá de perfecta plataforma de despegue para que explote todo con el estribillo, que es nuevamente excelso. Está muy presente en esta canción el contundente bajo de Marc Lynn como así la sincopada batería de Hena Habegger. ¿El solo de guitarra? Más y más calidad….

La canción homónima “Need To Believe” pareciera extraída de un hipotético nuevo disco de Whitesnake, aunque claro llegamos al estribillo y sabemos de sobra que es Gotthard. Otra vez, el cantante Steve Lee sobresaliendo y dando muestras de todo su poderío. Sin dudarlo, canción 100% para el directo, con toda la gente cantándola, coreándola y aplaudiendo a la banda hasta el hartazgo.

“Unconditional Faith” tiene unos aires muy Bon Jovi, por su estructura, por sus pegadizas líneas vocales y coros incluidos. Pero claro, de ese Bon Jovi que todos tenemos en la memoria de finales de los 80s y principios de los 90s. Los suizos lo vuelven a hacer… Esta vez con un sonido algo más acústico, pero conservando ese gancho que tienen la mayoría de sus canciones. Logran conmover, estremecer y asegurar que aunque casi todo esté inventado en materia musical, todavía se puede lograr emocionar.

“I Don’t Mind” tiene toda esa rabia y esa rebeldía innata del más puro Rock. Su nombre bien lo dice… ¡No Me Importa! El cencerro de la batería de Hena Habegger marcará el ritmo de la canción y es sencillamente genial el duelo guitarrístico que se marcan Leo y Freddy.

“Break Away” es un exquisito medio tiempo con un magnificente y antológico estribillo. De esos que se te quedan sonando en la cabeza por varias horas. Creo que puede ser otra canción que puede funcionar a la perfección en los directos de la banda. Enorme la intercalación de guitarras eléctricas y acústicas, engrandece el tema de una forma impresionante.

El momento de LA BALADA del disco estaría por llegar. “Don’t Let Me Down” tiene todos los condimentos de una balada de Hard Rock all’uso. Comienzo acústico y sencillo con el cantante Steve Lee, para sumarse a posteriori el piano. Explosión en el estribillo y la melancolía como caballo de batalla, llenará todos los oídos de los escuchas. Sencillo solo de Leo Leoni, pero sinceramente la canción no necesita más…. ¿Para qué?

La caña volvería con la contundente “Right From Wrong”. Un gran riff es su carta de presentación, muy muy rockero. Determinante y punzante batería y nuevamente el vocalista juega un papel preponderante. El estribillo pese a no ser tan pegadizo y comercial como la banda nos tiene acostumbrados, es de lo mejor del disco sin lugar a dudas. Cercanos al final de la canción aparecería la voz distorsionada por el Talk-Box, ese efecto vocal que tanto utiliza y ha sacado partido Bon Jovi.

Pese a que el comienzo de “I Know, You Know” pueda decirnos que lo que viene a continuación es una balada, pasado el minuto de canción nos damos cuenta que eso no es verdad. Es un contundente medio ritmo, con un entrecortado riff y con un maravilloso estribillo dónde Steve Lee esculpe altísimas notas con su privilegiada voz. El solo final, obra de Leo Leoni para ovacionar y vitorear por mucho tiempo.

“Rebel Soul” es otra muestra del ROCK con mayúsculas que ya habían desplegado en I Don´t Mind. El bajo de Marc Lynn nuevamente pidiendo pista y haciendo muchísimo más rotunda la canción. ¿El Estribillo? Otra marca registrada de la casa Gotthard. No se como lo hacen… pero siempre lo consiguen. El mejor solo de guitarra de todo el CD lo encontraremos aquí. El estribillo del final, nuevamente con el frontman en tesituras más agudas, dice adiós a la canción.

Otra balada aparecería en el horizonte y, ésta vez, bajo el nombre de “Tears To Cry”. Es una buena balada, aunque no llega como lo hace Don’t Let Me Down, eso sí… el trabajo de Leo Leoni con sus guitarras a lo largo de la canción es asombroso.

Ya tendríamos que hablar del final del CD, pero la mágica palabra de Bonus Track aparece por ahí y la banda nos regala una canción más. La rockera “Ain’t Enough” es el obsequio de los suizos. Cuatro minutos de canción bastante sólidos, sobretodo desde la batería, las guitarras afiladas y nuevamente apareciendo el Talk-Box y cómo no…. Un nuevo estribillo patentado por la banda.

Este es el fin del disco y, por lo tanto, de la crónica. Aunque no me gustaría despedirme sin mencionar que hay una buenísima edición limitada del disco que viene en una caja con presentación de lujo y además contiene un Tour Pass y la canción extra antes mencionada. No lo dudéis, es uno de los discos de Hard Rock de este 2009 que ya se está por ir.