Hora Zulu – Siempre Soñe Saber Sobre Nadie Nego Nunca Nada

Por Morpheus Misfit.

Hora Zulu son toda una institución dentro de lo suyo, y al mismo tiempo son se encuentran solos en lo que hacen ¿Cómo se explica eso? Pues pariendo cuatro discos, diferentes entre si y compartiendo cada uno algo que los ha llevado a ser un estandarte dentro de la escena nacional, algo que no se puede explicar. Puedes decir que funden flameco con metal, pero Breed 77 también lo hacen y no suenan para nada como los granadinos. Puedes decir que hacen nu metal, pero dime un solo grupo de ese “maldito” género que pueda compararse con Aitor Velázquez y los suyos. Lo mismo ocurre con este “Siempre Soñe Saber Sobre Nadie Negó Nunca Nada”, porque este quinto disco suyo tiene elementos que se pueden encontrar en otros cientos de discos (eso si, de estilos diferentes) pero a la vez es único e incomparable. La espera ha valido la pena.

Todos los detalles lo convierten en un disco redondo ¿Por dónde empezamos? El diseño visual del lanzamiento es atrayente, todas las imágenes del interior tienen un impacto sencillo pero efectivo, no recargado. Los mas de 60 minutos de música están perfectamente repartidos entre las 15 canciones, sin llegar a sonar exhaustos y aburridos. La producción (a cargo de los integrantes del grupo, y masterizado por el gran Rémy Deliers) es una belleza, correcta, penetrante, en su sitio. ¿Y las canciones? Pues repletas de ganchos melódicos, de grandes partes de guitarras, de riffs monolíticos que se meten en tu cerebro, de guitarras acústicas que rememoran otros tiempos, de celebraciones y tributos.

Son ya cinco discos y una banda con tanto rodaje como los granadinos saben perfectamente que funciona y que no dentro de un disco, y pudiendo haber hecho un álbum similar a cualquiera de su catálogo y contentar a los menos exigentes, han decidido atreverse a innovar dentro de sus propios canones metiendo teclados aqui y allá, baladas, mucha acústica, diferentes registros de voz y de maneras de cantar. Solo hace falta escuchar esos teclados en “Gabinas de Muerte”, bailando siempre bajo el riff persuasivo de la canción, para darnos cuenta (y si, esos registros mas alejados del hip hop les sientan de muerte).

El inicio de guitarras y baterias de canciones como “Que la Tierra Te Sea Leve” son puro arte, al igual que todas las letras de todas las canciones o el reverb en voz de “Nuestro Entonces” forman diminutos detalles que con cada escucha van ganando mas y mas. La conclusión es que instrumental y vocalmentes es, para un servidor, un disco bastante superior a su predecesor, y quizás uno de los mas completos de toda su discografia (a pesar que varios fans reclamen la “garra” y “contundencia” del ayer). Tengo que reconocer que siempre he respetado la originalidad y el atrevimiento de la banda, pero no es hasta este disco donde han conseguido ganarme del todo.

Quizás suene a tonteria, pero puede que hace falta un poco de ser andaluz, haber vivido esta tiera y respirar este aire para captar en su totalidad la esencia de la banda…no por nada en el libreto incluyen la frase “inspirado en Andalucia”, y es que mucho de lo que hace únicos a los Hora Zulu es ese sabor sureño. Completo y conciso, con diferentes matices, con cambios de ritmo y velocidad, con dedicatorias, interludios y mucha calidad, este nuevo lanzamiento no hace mas que reafirmar lo que todo el mundo sabia: Hora Zulu ya son parte de la historia, y aqui han vuelto a escribir un par de páginas en el libro gordo.