In Flames – Sounds of a Playground Fading

Por Morpheus Misfit.

Madre mia, madre mia…si In Flames ya tenian poca credibilidad dentro del death metal melódico que ayudaron a cementar hace varios años, este “Sounds of the Playground Fading” terminará por darle la razón a los viejos fans de que poco Gothenburg reside en Anders y los suyos. Muchos reclamaban de que Anders ya no podia encargarse de las tareas guturales de antaño, y como dando la razón a toda esa negatividad, In Flames sacan el disco con mas voces limpias, melodias simplonas y cambio de rumbo de toda su carrera…pareciese como si The Haunted e In Flames se hayan confabulado para despistar al completo a sus fans con sus últimos lanzamientos.

Un servidor no reclama que In Flames hayan dado un giro de 180º a su sonido, ni que se atrevan a jugar seguro en una variedad que ha demostrado haberle proporcionado mayor beneficio comercial, y aunque uno haya disfrutado (al contrario de la prensa) de su “A Sense of Purpose”, no puede explicarse el hecho de que aun con canciones como éstas en la cual la oscuridad vuelve a la banda, con una instrumentación afilada y sólida (los solos en “Ropes” son maravillosos), todos hayan decidido por apostar de lleno en escudarse en el pasajero sonido del llamado “metal moderno” para hacer un disco excesivamente prudente, melancólico y regular, que los acerca mas rock alternativo que a las dobles guitarras que los hicieron famosos.

Incluso puede llegar a dar rabia que en este “Sounds of a Playground Fading” se encuentren chispazos (eso si, descafeinados) de su pasado, como en las secciones mas thrashers de “The Puzzle” o las dobles armonias de “A New Dawn”, inclusive un ligero toque death melódico en “Where The Dead Ships Dwell”, porque la agresividad y la fiereza de todo su sonido (y no nos engañemos, lo que los ha convertido en el nombre que son hoy dia) es demasiado fugaz y volatil. No podemos negar que el talento esté alli presente, pero cuando creas singles tan genéricos como ese “Deliver Us” no consigues mantener la atención del público durante mucho tiempo (y eso lo dice un servidor que aun mantiene en su iPod ese “The Mirror´s Truth” de su anterior lanzamiento).

Los ritmos de “Darker Times” pueden resultar adictivos, la “nueva” voz del señor Fridéns es de aplaudir en “All For Me”, y la oscurísima “The Jester´s Door” les abre totalmente una nueva dimensión, pero todo ello esta sentado sobre unas bases que no son otras que el cambio radical, que serian de aplaudir si es que no se cargan tu identidad como grupo, y si 1000 grupos no lo hubieran hecho ya en el pasado con mejores resultados. No parece tan extraño ahora que Jesper (último estandarte y defensor del sonido mas tradicional de In Flames) haya abandonado el grupo para montar otra banda que si suena a death metal melódico (ironicamente también con un ex – integrante de The Haunted).

In Flames han evolucionado y eso nadie lo puede negar, pero la pregunta es ¿esa evolución contenta a todos los fans de la banda? In Flames no tienen porque crear un disco para contentar a sus seguidores, sino a si mismos, pero parece irónico que la misma banda que parió “Whoracle” haya grabado este “Sounds of a Playground Fading”. ¿Qué este disco es malo? Para nada, simplemente no es In Flames y aunque les pese lo que les pese a sus nuevo defensores, se supone que son una banda de death metal melódico.

A estas alturas ya nadie se espera un The Jester Race, pero lo que no puedes hacer es renegar al completo de algo que te ha distanciado (para bien) del resto de bandas que hacian lo mismo cuando tu creaste algo que se ha atribuido a un sonido en especial. Si yo fuese In Flames hubiese sacado un ep con las tres canciones mas fuertes de este “Sounds of a Playground Fading” y me hubiese encerrado en Gothenburg a buscarle la esencia al lugar…al contrario estas llamas parecen estar mas cómodas tostandose bajo el sol de California. Pero yo no soy In Flames, y aunque no deje de escucharles, no seré tan tonto como para no ver que acaban de cavar su tumba ante aquellos que colocaban sus discos al lado de bandas como At The Gates o Dark Tranquillity. Esta vez no ha sido suficiente.