Kaipa – In The Wake Of Evolution

Por Mariano Bacigaluppi

01. In The Wake Of Evolution 10:57
02. In The Heart Of Her Own Magic Field 5:12
03. Electric Power Water Notes 17:50
04. Folkia’s First Decision 2:32
05. The Words Are Like Leaves 5:36
06. Arcs Of Sound 8:21
07. Smoke From A Secret Source 9:23
08. The Seven Oceans Of Our Mind 10:08

SELLO
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www.kaipa.info

FORMACIÓN

Hans Lundin – Teclados y Voz
Per Nilsson – Guitarras Eléctricas y Acústicas
Morgan Ågren – Batería
Jonas Reingold – Bajo
Patrick Lundström – Voz
Aleena Gibson – Voz

Sinceramente, lo primero que hice al recibir este promo fue tirar de Google para averiguar quien era esta banda ya que no me sonaba de nada. Craso error… Me considero un chiflado melómano, degustador de exquisitas melodías y que cuanto más progresiva y experimental es la banda más hondo me suele calar. Pues esta banda sueca lleva 35 años en este, muchas veces tenebroso y menospreciado mundo de la música practicando un Rock Progresivo extremadamente Sinfónico. ¿Por qué dejé pasar tanto tiempo sin conocerles?

Sus primeros siete años de vida fueron muy fructíferos, como se estilaba en la época, sacando prácticamente un disco al año. A posteriori y como es costumbre, desfilaron varios músicos, pasaron años… lustros y con el nuevo siglo volvieron a la productividad y así llegamos al disco que nos concierne “In The Wake Of Evolution”.

Debo admitir que no es un disco fácil, que no entra a la primera, más aún si este entrega musical llega a manos de alguien que no disfruta del género progresivo. Estamos en 2010, todos los sabemos, pero el disco suena netamente a años setenta, la década dorada del progresivo para muchos. KAIPA tiene ese sonido melancólico de los Pink Floyd, viajes al centro de la tierra que nos recordarán mucho a Yes, momentos de vertiginoso virtuosismo como si de Emerson, Lake & Palmer se tratara, incluso elegantes momentos rockeros que con la voz de Patrik Lundström nos recordará a Supertramp y por último, y como si fuera poco, guitarras sonando a Brian May.

Francamente… ¿Algo más se le puede pedir a un disco y una banda hoy en día, cuando casi toda la música es pre-fabricada y con cotas de calidad casi inexistentes? Canciones largas en las que sus integrantes demuestran sabias lecciones musicales y emocionantes letras con frágiles fragmentos que nos guían por el sendero de la memoria y los sueños.

La canción que da título al álbum “In The Wake Of Evolution” juguetea con todos los calificativos y comparativos con los que inicié esta crítica. Es como si una luz nos fuera guiando paso a paso por un sendero lleno de matices, de musicalidad, de casto virtuosismo, donde todos y cada uno de los actores se convierten en principales en momentos determinados. Los dos vocalistas Patrik Lundström y Aleena Gibson hacen un trabajo inconmensurable, bien arropados también por la voz y los teclados del lider y fundador de la banda Hans Lundin.

La segunda de las canciones “In The Heart Of Her Own Magic Field”, tiene un comienzo muy Blackmore’s Night, es decir, lleno de magia, susurrantes y sentimentales voces que parecen provenir del medievo y sentimiento a flor de piel. Todo eso acompañado con la guitarra acústica de Per Nilsson. Poco a poco los demás instrumentos unirán sus fuerzas y el tenue ritmo de Morgan Ågren desde su batería harán un medio ritmo lleno de brillo y color.

“Electric Power Water Notes” además de ser casi maratónica en sus casi dieciocho minutos tiene unas guitarras al principio que parecen firmadas por el mismísimo Brian May. Jonas Reingold con su bajo acompañará, marcará e incluso tendrá un papel preponderante con el transcurso de los minutos. Aunque sin dudarlo, lo que más nos llamará la atención son las perfectas y cinceladas notas de la guitarra de Per Nilsson, al igual que las atmósferas creadas por el teclado de Hans Lundin. Y como toque extra Fredrik Lindqvist además de encargarse de la grabación, se dedicó a deleitarnos en la mayoría de las canciones con un whistle que suena realmente bien y le da un toque folklórico muy interesante. Esta canción es una gran obra maestra para disfrutar una y otra vez con la luz apagada y en el sitio más confortable que tengamos de nuestra casa. No es ilusionismo… es magia pura.

“Folkia’s First Decision” es FOLK en estado puro. La canción de menos minutaje de todo el disco, sin una sola palabra pero con muchísimo para decir. Una guitarra acústica, un whistle y un violín en el comienzo, para unírseles la banda al completo hasta el ocaso de la misma. Pequeña gran muestra de diversión y añoranza por partes iguales.

“The Words Are Like Leaves” y “Arc Of Sound” son otros dos medios ritmos. En la primera con los dos vocalistas turnándose en su papel estelar y con uno de los más sentimentales y mejores solos de todo el disco. De verdad, el solo de Per Nilsson es para quitarse el sombrero. Si no fuera por dicho solo diría que es una canción normal o la menos llamativa de todo el larga duración, pero es que el solo… recolecta muchos aplausos y admiración. La segunda es menos musical, tan sólo teclados en casi toda la canción, pero con momentos vocales que nos recordarán mucho a Freddie Mercury.

“Smoke From A Secret Source” es la siguiente en golpear la puerta. Con un comienzo bastante divertido muy en la onda de los noruegos ACT y con el violín ejecutado por Elin Rubinsztein para darle paso a posteriori a los teclados. Durante los nueve minutos que dura, podremos catar bases jazzeras, momentos funkies e instantes llenos de aflicción que nos recordarán nuevamente al recordado vocalista de Queen.

“The Seven Oceans Of Our Mind” además de despedir el disco contiene las partes más sensibleras y nostálgicas de todo el CD. Comienzo de ensoñación que van de la mano con nuevos trances folklóricos y todo eso ilustrado con pinceladas de esa mágica paleta contenedora de la magia y la emoción. Así será hasta los cuatro minutos, luego la canción ira subiendo sus revoluciones por minutos y con poderío gracias a unos grandilocuentes coros. Sería repetirme y decir que es una nueva obra maestra pero sinceramente es muy difícil poder explicar con palabras las imágenes que se me forman en la mente al escuchar a esta banda.

Aunque parezca mentira es el décimo disco de este magnífico conjunto sueco y, como dije antes, craso error de mi parte no haberles escuchado nunca antes. Pero nunca es tarde… cuando la dicha es buena… y en este caso… la dicha es excelente