Marillion – Happiness Is The Road

Por Morpheus Misfit

Promoción Independiente / Lorenzo Sanz

A lo mejor estoy equivocado, pero Marillion para mi representan el problema mas enigmático del rock progresivo moderno. Si dijese que se han vuelto muy “clásicos” sacrificaría todo el trabajo técnico del presente, y si digo que soy muy románticos estaría echando por borda todo su despliege en la era Fish (que lo queráis o no todos los seguidores del grupo lo tenemos muy presente)…quizás lo mejor es solo dejarse estar y caer en la simbiosis elitista de clasicismo y maneras camaleónicas…¿La raíz de todo el problema? Steve Hogarth.

Mires por donde lo mires el punto de inflexión para hablar de Marillion (pasado y presente) es Steve Hogarth, el segundo vocalista que trajo consigo una elegancia mas refinada que mas tarde se adaptó perfectamente al combo. Steve ha sido una fuerza provocativa y creativa, llevando la melodía comercial a un modo rebelde en un género que reniega de todo lo popular (demasiado para su propio bien, no?)…Dicho todo lo dicho tampoco se puede negar que Steve es un artista muy serio, el cual ha contribuido a que todos los críticos del mundo hayan derramado ríos de tinta (o mares de teclados) para apoyarlo o arrojarlo al lodo (y yo no podría estar mas feliz con todo esto…mientras se hable, no?)

“Happiness is the Road” es un disco doble que refleja mejor que nadie esta simbiosis y este aspecto camaleónico mejor que ningún crítico subido a las nubes, porque la verdad es que Marillion se ha convertido en un ensamble de innovadores mas que de vividores de la leyenda…si pensabas que los primeros cinco discos eran un tributo descafeinado de Genesis es que te crees todo lo que lees por ahi…¿has escuchado el disco? eso fue lo que me preguntó Ian Mosley en una reciente entrevista…y si, lo he escuchado y es algo que deberían de hacer la mayoría de críticos americanos visto lo visto en la red. (ay ay ay estos críticos que todavía no se han recuperado del mandato Fish).

Steve quizás haya empezado como un progresivo Steve Perry (de Journey, tontorrones) pero gradualmente se ha convertido en algo mas sombrío, como una mezcla entre Mark Hollis de Talk Talk y David Sylvian de Japan…a lo mejor eso es lo que es “Happiness is the Road”, un enlace entre estos tres vocalistas, filtrados por el timbre de Hogarth…El vol. 1 (Essence) empieza nublado, en calma, de ensueño (y es que con títulos como Dreamy Street, Essence y asi que te esperas?) lo cual te da pistas de lo que encontrarás en el vol. 2: un “despertar” con atmósferas mas chisposas y una energía resurrectora mucho mas confidente…aunque este basado en la vida real.

Todos los cimientos filosóficos del disco se basan en la siguiente experiencia: con el último disco (errrr..Somewhere Else) Hogarth tuvo que ir al médico, diagnosticado con “cansancio de ruta”…el médico, en vez de medicarlo con químicos, prefirió pasarle una copia de “The Power of Now”, un libro escrito por Eckhart Tolle, algo asi como el Ying y el Yang de la vida moderna…por lo que se puede escuchar en “Happinees…” el libro abrió a Hogarth un montón de nuevos caminos, y el resultado es palpable: un sonido pasteloso en emociones en un principio y una aplanadora como broche final (solo escuchar “The Man from Planet Marzipan”, la primera canción del segundo disco es testigo fiel).

Todos aquellos que estos últimos 10 años habéis estado esperando algo diferente pues lo tenéis en frente: la orquesta sintética (esto es sintetizadores, eh?!) de “Asylum Satellite #1” que hará saltar de felicidad a mas de un prog que volverá a reconciliarse con los Marillion de antaño (Pink Floyd, ejem ejem)…Si no encuentras las influencias de Sgt. Pepper´s de los Beatles o los Beach Boys de la era Pet Sounds es que esto no es lo tuyo, porque Marillion aunque innovadores, se han servido de estas obras primas. Para todos aquellos avivados que habéis pronosticado el fin del grupo con el Season´s End del 89 solo tengo que deciros: ja – ja!…el que rie último rie mejor, no? y aquí hay dos horas de sonrisas…touché!

P.D.: Olvídate de este bulto de palabras y sé tu propio crítico, escucha el disco y deja que crezca en ti…luego vuelve aquí y lee esto de nuevo…de nuevo…de nuevo…de nuevo….