Opeth – Heritage

Por Marcos Codas

01. Heritage
02. The Devil’s Orchard
03. I Feel The Dark
04. Slither
05. Nepenthe
06. Haxprocess
07. Famine
08. The Lines In My Hand
09. Folklore
10. Marrow Of The Earth

Miembros
Mikael Åkerfeldt – voz, guitarra
Martin Mendez – bajo
Martin “Axe” Axenrot – bateria
Fredrik Åkesson – guitarra, coros
Per Wiberg – Teclados

Sello
Roadrunner Records

Website
www.opeth.com

Para aquellos que no me conocen (o sea, todos aquellos que leen esto jaja), les comento que Opeth es mi banda preferida. Asi que cuando Mikael Akerfeldt anuncio que el disco no iba a tener voces guturales, casi entre en un paro cardiaco. Luego, vi el artwork, y me preocupe aun mas. “Sus cabezas en el arbol? Estan locos!”. Pero despues, vino el single “The Devil’s Orchard”, y todo tuvo sentido. Si tu, como yo, te preguntas como es el decimo lanzamiento de esta banda de Estocolmo, atajate de una silla, aprieta el cinturon de seguridad, y sientate a leer esto.

Si tu, como yo, eres fanatico de discos como Morningrise, o Blackwater Park, te recomiendo que por el momento, los saques de tu cabeza, porque “Heritage” es un disco totalmente diferente. Es incluso muy diferente a “Damnation”, que en el 2003, causo un tremendo revuelo en fanaticos de Opeth, siendo un disco practicamente acustico y sin voces guturales. “Heritage” no suena a nada que haya hecho Opeth antes, o algo que se haya hecho antes, punto, sin importar de que banda hablemos. Que lo hace tan unico? Pues veamos.

Lo primero es el sonido. Mikael dijo que hicieron lo posible para que el sonido sea lo mas organico posible, y diablos que se nota. No se usaron siquiera los microfonos de las guitarras electroacusticas. Todos los teclados (Hammond, Rhodes, pianos, Mellotron, etc), fueron grabados con instrumentos reales, y no con sintetizadores. Casi no hay compresion en el album, y la bateria y el bajo se grabaron “en vivo”, al mismo tiempo, y en la misma sala. El resultado? Un album que parece salido de 1970, pero con un sonido cristalino, sin llegar a ser un poco digital. Realmente sabian lo que hacian, y si bien Steven Wilson (de Porcupine Tree, y mi productor preferido), solamente mezclo el album, cabe destacar que su trabajo es sensacional.

Segundo, la composicion. Opeth son conocidos a traves del mundo por composiciones erraticas, en las que al momento mas inesperado, hay un cambio de lo brutal a lo tranquilo. Pues este disco, si bien no tiene momentos brutales (en el sentido de doble bombo y vocales guturales), tiene los cambios musicalmente mas extremos de cualquier disco que haya escuchado. Tanto asi, que a veces es dificil ver la conexion entre parte y parte de la cancion. Con tan solo una semana de escucharlo, es dificil decir si estas partes (que no son muchas, pero existen), van a tener sentido mas adelante. Pero juzgando por experiencias pasadas (con discos como Ghost Reveries), es probable que sea asi. Y el mismo Mikael dijo que este disco seria un “gusto adquirido”.

Tercero, Martin Axenrot. Por primera vez desde que Axe reemplazo al genial Martin Lopez (hasta ahora, este ultimo sigue siendo mi baterista preferido), Axe llena los zapatos de Lopez. Ese toque que sonaba hasta mecanico en “Watershed” (por falta de sutilezas), fue reemplazado por sutilezas por doquier, variaciones de “velocities” de acuerdo a las partes, y muchas, muchas influencias de jazz. Mucho uso del ride.. en fin, realmente, Axe al fin se esta acomodando dentro de Opeth, y era hora.

Tercero, las guitarras de Fredrik Akesson. Ese toque de Thrash que trajo consigo a Watershed desaparecio completamente, y por ello, demos gracias a Odin. No porque no me guste el thrash, sino porque Opeth no lo escucho con thrash, asi como no tomo agua con un poco de aceite. Me es dificil imaginar que Akesson haya compuesto alguna parte, por mas minima que sea, de este album. Sera interesante ver el “making of” cuando me llegue mi edicion especial (que ya la pedi).

Cuarto, Per Wiberg. Como voy a extrañar a Per en las teclas. Por si no sabian, Per salio de la banda al finalizar la grabacion de este disco, y eso es una verdadera y puta lastima, porque en este disco, por primera vez desde el DVD “Lamentations”, se puede apreciar que Per es un excelente musico, extremadamente creativo, y va a hacer mucha falta en Opeth.

Y finalmente, Mikael. Composiciones (si bien a veces erraticas), de primer nivel, con un aire netamente progresivo, letras de primer nivel, y vocales que denotan que estamos lejos de aquellos primeros pasajes con vocales limpias en Blackwater Park. Mikael perfecciono el arte de la sutileza en sus vocales, y con un vibrato para envidiar, hace que nos demos cuenta que Steven Wilson tenia razon cuando dijo que Mikael era uno de los pocos cantantes de metal que podia cantar musicas lentas y salirse con la suya.

Por lo tanto, mi veredicto? No cabe duda que “Heritage” es un disco que va a marcar historia, y no solo para Opeth. No se, hasta el dia de hoy, si realmente solo me gusta, o si lo adoro como adoro a Ghost Reveries, Damnation o Deliverance. Supongo que, como dijo Mikael, el tiempo va a decir como madura el disco dentro de nuestras cabezas. Pero por ahora, puedo decir que muscialmente, el disco es una expresion de perfeccion (cosa que no es lo mismo a que me guste o no). Algo que creo no se va a volver a ver en mucho tiempo.

Y con miedo a sonar un poco “fanboy”, creo que “Heritage” va a causar la misma reaccion que “IV” de Led Zeppelin: Odiado por muchos en sus primeros 10 años, y reconocido por todos como una obra maestra por el resto de la eternidad.

Tal vez…