Overkill – Electric Age

Por X.F. Remorse

1. Come and Get It
2. Electric Rattlesnake
3. Wish You Were Dead
4. Black Daze
5. Save Yourself
6. Drop the Hammer Down
7. 21st Century Man
8. Old Wounds, New Scars
9. All Over but the Shouting
10. Good Night

Miembros
Bobby “Blitz” Ellsworth – Voz
Dave Linsk – Guitarra solista y coros
Derek Tailer –Guitarra rítmica y coros
D.D. Verni – Bajo y coros
Ron Lipnicki – Batería

Sello
Nuclear Blast

Website
www.wreckingcrew.net

Sólo dos años han tardado los de Nueva Jersey en sacar un nuevo disco, tras aquel magnífico “Ironbound” que no sólo les ponía a la cabeza no sólo del famoso revival del thrash que estamos viviendo en los últimos años sino también que se sumaba a la lista de grupos clásicos que, tras un periodo de 10-15 años de obras entre flojas y malas (o, directamente, ausencia de obras) renacía de sus cenizas, como han hecho bandas como Testament, Kreator, Heateh, Death Angel y, en menor medida, Metallica y Megadeth.

Se nota que Overkill ha querido repetir la fórmula que tan bien les funcionó con “Ironbound”, y no me refiero sólo a su estilo general, que se basa en un thrash ochentero de producción impecable, sino también a sus matices particulares, como son su toque de hardcore-punk en algunos temas (y ahí siempre se ha notado la influencia neoyorquina, ya desde sus inicios), el groove en otras (herencia de los noventa en este caso), unos punteados melódicos entre tanta tralla y, por qué no, unos medios tiempos con unos ritmos hardrockeros que también le dan su punto.

De hecho, Overkill no sólo ha seguido la fórmula de su álbum predecesor en cuanto a estilo, sino también parece que hayan querido imitar el orden de los temas, para darle un carácter parecido: igual que en Ironbound, el disco se inicia con dos temas veloces y largos (aquí sí que le ponemos un “pero” al disco, y es que, así como “The green and black” (más de 8 minutos) y el tema-título en su anterior CD eran extensos pero no se hacían pesados, los dos temas que abren este nuevo trabajo, “Come and get it” y “Electric rattlesnake” pecan de excesivo minutaje, con unas partes intermedias que se hacen algo pesadas y restan dinamismo a la canción. Muy buenos temas, sí, pero que no crean un inicio tan demoledor como en su anterior disco.

Otro de los parecidos que tiene este LP respecto a Ironbound es que, en ambos casos y a mi entender, el disco empieza muy fuerte, pero, excepto en algún repunte sobre los temas 6 o 7, se va diluyendo y la calidad va bajando conforme avanzamos hacia el final…si esto fuera un LP, podríamos decir que en Electric age, la cara A y el inicio de la B son mucho mejores que la parte final.

El tercer tema, “I wish you were dead”, no aporta demasiado, mientras que “Black haze” sí que es uno de los mejores temas, un gran medio tiempo situado en cuarta posición…también en Ironbound metían un medio tiempo en este momento del disco (“The goal is your soul”). Quizás sea éste el mejor momento del CD, con “Black haze”, gran tema con muy buenas melodías vocales, seguido de “Save yourself” (con aire hardcore como lo tenía “Bring me the night”, del Ironboud, continuando así las analogías), un tema muy Mötorhead, y continuando con “Drop the hammer down”, si a caso el mejor corte de todo el disco: buenos riffs, grandes melodías vocales (sí, el Sr.Blitz también compone buenas líneas vocales, no sólo es berrear con su característica y chirriante voz) y, sobre todo, una parte central, con un solo muy melódico y que, aunque pueda chocar, cabe recordar que Overkill ya había explorado esta faceta hacía muchos años…y es que no sólo Testament mete solos muy melódicos en temas cañeros; los de Nueva Jersey ya lo habían hecho muchas veces con anterioridad; el magnífico solo de “Elimination”, del disco “The years of decay” (1989), ya seguía esta fórmula.

A partir de ahí, y como hemos dicho antes, el nivel del disco baja muchos puntos: “21st Century man” y “Old wounds, new scars” no dice gran cosa, mientras que “All over but the shouting” aún se pueden repescar algunos momentos, como el estribillo, así como del tema que cierra, “Good night”.

En definitiva, un muy buen álbum de Overkill. ¿Mejor que Ironbound? No lo sé, diría que no, aunque sólo por la “cara A” del disco ya se puede considerar uno de los mejores trabajos de thrash de este año.

Buenos riffs, tralla, momentos melódicos (y ahí es donde cabe reivindicar a Dave Linsk, uno de los mejores guitarristas del género en este momento), un bajo muy destacado (se nota la mano de DD Verni en la composición y se nota quien maneja el grupo en la sombra), y una producción excelente (contundente y a la vez precisa), entre otras virtudes, es lo que encontramos en este disco. Como negativo, decir que le sobra algún minuto en los temas iniciales y falta algo más de inspiración en los temas finales, pero en definitiva, es un disco 100% Overkill…pero el Overkill de los de los mejores momentos.