Queensrÿche – Take Cover

Por Morpheus Misfit

1 – Welcome To The Machine
2 – Heaven On Their Minds
3 – Almost cut My Hair
4 – For What’s Worth
5 – For The Love Of Money
6 – Innuendo
7 – Neon Knights
8 – Synchronicity II
9 – Red Rain
10 – Odissea
11 – Bullet The Blue Sky

MySpace: www.myspace.com/queensryche
Pagina Oficial: www.queensryche.com

Entre los cientos de grupos que realizan discos de versiones se distinguen claramente dos tipos: están aquellos grupos que se remontan a la esencia de las canciones y calcan a la perfección la interpretación de la misma (como un signo de respeto, por llamarlo de alguna manera)…y luego se encuentran grupos como Queensryche, que llevan totalmente a su terreno las canciones elegidas, haciendo que, por ejemplo, un musical de Broadway suene muy muy heavy jaja… Take Cover es el nuevo lanzamiento de esta banda de Washington que desde 1981 ha vendido la despreciable suma de 20 millones de álbumes en todo el mundo.

Pero centrémonos en la elección de las canciones que han hecho Queensryche para este disco: Pink Floyd, Queen, The Police, un musical de Broadway, Black Sabbath, Buffalo Springfield, Peter Gabriel, U2, O´Jays y CNS&Y..¿me he perdido de algo? Nah, es cierto, no suena muy heavy que digamos pero de eso ya se encargan Geoff Tate y sus compañeros habituales al imprimirle la firma de la casa, además no nos olvidemos que estamos hablando de una banda de metal progresivo (por lo cual si suenan bastante lógicos esos nombres).

Primero que nada olvídate de todas las versiones originales de las canciones, porque ninguna (exceptuando “Welcome to the Machine” de Pink Floyd) suenan parecidas, todas suenan en otro tono, con cambios, anexos y demás parafernalia que la banda de Geoff Tate han colocado en sus 55 minutos. “Welcome the the Machine” posee las atmósferas y pasadizos que podrían esperarse de una versión de Pink Floyd y desde el inicio nos deja en claro que Geoff Tate posee una voz extraordinaria, fuera de lo común en la escena metalera, mientras que sus compañeros de banda sacan la mejor gala de sus instrumentos e inclusive incluyen un saxofón como la versión original (Michael Wilton, excepcional como siempre tras su guitarra).

Lo siguiente es “Heaven on their Minds”, del musical Jesucristo Superstar (uno de los mas longevos de Broadway) y una de las grandes sorpresas del disco, en forma de hard rock de carácter alegre y que dejará a todos los seguidores de banda con los ojos cuadrados. “Almost Cut my Hair” representa otro descoloque, con un sonido bien rockero pero que por poco hacen imperceptibles los hipnotizantes solos del caballo salvaje Young. “For What´s Worth” es el momento acústico de Take Cover en el que el clásico de Buffalo Springfield transmuta en algo que solo Queensryche pueden comprender, incluso modificando el coro pero en “For the Love of Money” supieron dar el giro correcto para convertir la pieza funky en todo un himno fiestero de festival cervecero (sino tiempo al tiempo).

El resto del álbum se reparte en improvisaciones de Freddy Mercury (Innuendo) y Dio (Neon Knights) donde Geoff tiene mejor suerte con este último e inclusive Mike Stone realiza un asombroso trabajo en riffs que rozan la perfección (no me malinterpreten, pero suena demasiado freak escuchar a Queen de esta manera, jeje). Sería un final de oro, con “Synchronicity II” de The Police y “Red Rain” de Peter Gabriel como las mejores versiones del álbum, sonando deliciosamente heavies, sino no fuese por el fiasco de “Odisea”, una canción orquestal y operística donde Tate hace gala de su voz y de su nulo conocimiento del italiano (inclusive lo reconoce en los créditos del álbum, que no habla ni papa de italiano). No es por desmeritar el gran trabajo de estos monumentos, pero es el momento cumbre que desencaja con el resto del album y suena, diríamos, ¿bizarro? (lo dice alguien por cuyas venas corre sangre italiana, jaja). El álbum se cierra con “Bullet the Blue Sky”, una versión en directo de U2 que suena exactamente emotiva como la primera vez que lo escuchaste de mano de Bono.

Resultado Final: Un buen disco para los seguidores de la banda, por supuesto, porque los que no estén familiarizados con estos norteamericanos quizás escriban montañas y montañas de barbaridades sobre un supuesto “sacrilegio musical”. El fallo quizás esta en que Queensryche optó por canciones y grupos que tienen un estilo propio por si mismas, que no son del montón y que no pueden etiquetarse bajo una etiqueta definida..y claro, pierden siempre que se trata de amoldarlas a algo que no es de su mismo seno. De todas maneras mas de la mitad del álbum es progresivamente disfrutable, ¿por qué no darle una oportunidad?