[review] Accept – Humanoid, un capítulo más de la “Era Tornillo”, que ya no se siente tan sorprendente

Por David Alonso

Wolf Hoffmann – Guitarra
Mark Tornillo – Voz
Uwe Lulis – Guitarra
Martin Motnik – Bajo
Christopher Williams – Batería

01. Diving Into Sin
02. Humanoid
03. Frankenstein
04. Man Up
05. The Reckoning
06. Nobody Gets Out Alive
07. Ravages of Time
08. Unbreakable
09. Mind Games
10. Straight up Jack
11. Southside of Hell

En 2010, Accept dio un golpe en la mesa con la entrada de Mark Tornillo y un disco potente, veloz y directo al grano como es ‘Blood of the Nations’. Desde entonces ya han pasado 14 años y 5 álbumes de estudio, donde se seguía explorando con las bases de ese revolucionario redondo. Este ‘Humanoid’ recoge todo lo aprendido durante estos años y lo aplica otra vez, pero con menos ideas, un tempo más lento y una sensación general de que esto ya lo hemos escuchado en algún momento de su carrera.

Considero que una banda que lleva casi 50 años en la escena y que tiene a sus espaldas 16 álbumes de estudio, es quizás algo injusto que para su decimoséptimo trabajo pida que reinventen la rueda, y es que este ‘Humanoid’ precisamente busca todo lo contrario, y a mi me parece bien por su parte (si funciona, no lo toques). El problema es que en comparación directa con sus recientes lanzamientos este queda un poco a medio gas.

Empezamos realmente bien con “Diving Into Sin” con ese puente donde la guitarra melódica le aporta velocidad y contundencia para llegar a un estribillo que me ha recordado en estructura a su reciente “Zombie Apocalypse”, convirtiéndolo en un tema veloz y con el sello Accept, pero continuista.

Sorprendente la elección de “Humanoid” como single ya que es de los temas con los que más me ha costado conectar, ya que considero que no tiene la capacidad de enganche que ha de tener un single para despertar el interés de cara al lanzamiento, si bien es cierto que la introducción solista de Wolf es realmente buena y de lo mejor del tema, aportando ese toque oscuro.

No todo es negativo, ya que algunos cortes como “Man Up” aparecen bajo una premisa discreta que en su pegadizo estribillo hace que la canción brille respecto a las demás, y sin tener que recurrir a una desmesurada velocidad o un pegadizo riff en el proceso.

Para aquellos amantes de Wolf y de épocas pasadas de la banda alemana, “Ravages of TIme” cumple con creces y es con diferencia la cancion donde más brilla el señor Hoffmann, con reminiscencias a la maravillosa “Amamos la vida”, con ese tempo baladero con el que las seis cuerdas del alemán conquistaron hace tantos años y aportan tanta identidad a la banda.

“Mind Games” con esa aura oriental en las guitarras y “Straight Up Jack”, sacando su faceta más juerguista, afrontan la recta final del disco, donde la veloz “Southside of Hell” desde su riff marca de la casa nos deja claros que la despedida va a ser por todo lo alto, coronándose como uno de los mejores cortes del álbum en mi opinión gracias a su constante velocidad y pegadizo estribillo que tanto nos recuerda al maravilloso ‘Blood of the Nations’.

Como he dicho, peca de simple y de parecerse demasiado a lo recientemente realizado, pero con un resultado algo más pobre. Aun así, creo que cumple y nos sigue demostrando que la legendaria banda alemana todavía tiene cuerda para rato, aunque para ello haya que bajar un poquito las revoluciones.