[review] Amenra – De Doorn, cambios que se purifican en el fuego

Por Nekrokosmos

Colin H. van Eeckhout – Voz
Mathieu J. Vandekerckhove – Guitarra
Bjorn J. Lebon – Batería
Lennart Bossu – Guitarra
Tim De Gieter – Bajo
Caro Tanghe – Voz

01. Amenra – Ogentroost
02. Amenra – De Dood In Bloei
03. Amenra – De Evenmens
04. Amenra – Het Gloren
05. Amenra – Voor Immer

Cuando se siente tanta devoción hacia una banda como la que tienen los fans por Amenra suele ser porque el buen trabajo ha sido constante durante muchos años. Si hay algo que tiene este disco es espontaneidad, añadido a nuevos colores como ser el primer disco en ser cantado en flamenco o tener a Caro Tanghe de Oarthbreaker como segunda voz y no solo como una invitada.

Con estos cambios, su fichaje por Relapse Records y romper con la saga de “Mass”, “De Doorn” no pretende mostrarnos a unos Amenra que no conocíamos, de hecho todo lo que los ha hecho tan importantes sigue allí pero se intensifica a niveles muy altos como en la final “Voor Immer”, una pieza especial  que fue tocada por primera vez en un concierto que la banda dio en 2019 en el ritual de fuego de De Kroone, y que está dedicada a la población de Dixmude y su sufrimiento a lo largo de la Primera Guerra Mundial.

Esa mezcla de voces, el cambio de dinámica entre tranquilidad y ruido, vuelve a estar presente y se muestra más ambiciosa, encendiendo la chispa de la exposición emocional a la que nos someten siempre. Ya han experimentado anteriormente con el uso de extensas secciones donde solo usaban guitarras acústicas y spoken words como en “A Solitary Reign”, pero es aquí en “De Doorn” donde parecen ser conscientes del poder total que puede conseguir Eeckhout indagando más en este terreno.

No queremos decir con ello que Amenra han perdido su sonido pesado, ese post-metal duro sigue presente en riffs como los de “De Evenmens”, esa muralla de guitarras en “Ogentrost” o la parte final de “Het Gloren” donde son los frenéticos Amenra de sus primeros años, pero añadiendo lo aprendido a lo largo de los años para no vivir en el pasado, por muy glorioso que este sea. Les ha beneficiado salir de gira con bandas tan importantes en el juego y absorber esas influencias, ya que a día de hoy pueden mirar a pilares como Neurosis sin sentirse una banda inferior.

La espiritualidad, lo devastador, y el rayo de luz momentáneo que rompe tanta oscuridad siguen estando en Amenra en este “De Doorn”, otro ejercicio de exorcismo musical que quiebra almas. Hay que recordar que la banda lleva más de 20 años experimentado con el sufrimiento íntimo y personal para expresarlo en lúgubres melodías, consiguiendo canalizar algo tan filosófico a través de sus instrumentos. No es tan fácil repetir una introspección tan minimalista con tanto éxito, pero no hablamos de una banda al uso que ahora en “De Doorn” se expanden en la dirección correcta.