Por Nekrokosmos
Justice Tripp — Voz, guitarra
Zechariah Ghostribe — Guitarra
Steve Marino — Guitarra
Daniel Star — Bajo
Thomas Cantwell — Batería
01. Pain Is A Must (feat. Scott Vogel)
02. Cold 2 The Touch
03. Zero (feat. Wes Eisold)
04. Downfall (feat. Patrick Cozens)
05. Du$t
06. The Knife
07. Something New
08. Man On Fire (feat. Frank Carter)
09. Edge Of The World
10. Break The Chain
11. The Beat (feat. Taylor Young)
Mientras Turnstile se están comiendo el mundo, Justice Tripp sigue a lo suyo con Angel Du$t y nos presenta ahora su versión particular de Terminator 2, un disco llamado ‘Cold 2 The Touch’ que entra como androide asesino desnudo en el bar exigiendo tu ropa, tus botas y tu respeto. ‘Brand New Soul’ fue el cierre de una etapa, y la sensación es la que de Justice está reconstruyendo la banda desde sus cimientos. Crisis personales, cambios de formación y ese momento incómodo en el que todos tus ex-compañeros están en la alfombra roja recibiendo premios mientras tu sigues sudando en el local de ensayo. Si algo demuestra este disco es que el hardcore no va de premios, va de convicción…y aquí hay convicción para empapelar Baltimore entera.
Desde el inicio con «Pain Is A Must», que cuenta con la aparición estelar de Scott Vogel de Terror, queda claro que no estamos ante un experimento artístico ni ante una banda intentando sonar importante, esto es hardcore directo a la yugular con pocas pretenciones y con muchas ganas de pasárselo bien. Poco después llega «Cold 2 The Touch» y el combo funciona de manera seca, precisa y sin pedir perdón, como una de las patadas voladoras de Jean-Claude Van Damme en Kickboxer.
Lo interesante aquí es que Angel Du$t no suenan a copia de nadie, y menos a la versión más psicodélica y expansiva que han abrazado sus antiguos compañeros. Aquí hay velocidad, hay rabia, hay breakdowns que te obligan a apretar los puños y los dientes, pero también hay groove más cercano al rock alternativo. «Man On Fire» arranca casi sensual, como Michael Douglas en Instinto Básico en un circle pit, antes de estallar con la participación bestial de Frank Carter.
«Zero», con Wes Eisold de American Nightmare y Cold Cave, tiene ese aire oscuro y destructivo que huele a sótano húmedo, mientras que «Downfall» suma a Patrick Cozens de Restraining Order para añadirle más mala leche al asunto. Cuando el disco parece que ya no puede tensar más la cuerda llega «The Beat» con Taylor Young de Twitching Tongues y Deadbody rematando como el jefe final de un videojuego.
Puede que el disco sea más “convencional” que lo que hacen otras bandas asociadas a su órbita, pero eso no importa en absoluto. Cuando algo está tan bien ejecutado, tan honesto y tan sudoroso, la etiqueta es lo de menos. ‘Cold 2 The Touch’ no intenta reinventar el hardcore pero si intenta recordarte por qué te enamoraste de él. Si lo consigue o no ya depende de si te ha tocado la patata o si tienes menos sangre que Arbeloa en el banquillo del Real Madrid.
Este disco suena a garito pequeño con el techo bajo donde el escenario es un palet, a camiseta pegada al cuerpo y cerveza en el suelo. No será el álbum que suene en la gala de los Grammy, pero es el que te pondrás antes de salir de casa con ganas de guerra…eso, amigos, vale más que una estatuilla.


