[review] Arch Enemy – Deceivers, donde siguen desaprovechando talento

Por José A. Luna

Michael Amott – Guitarra
Daniel Erlandsson – Batería
Sharlee D’Angelo – Bajo
Alissa White-Gluz – Voz
Jeff Loomis – Guitarra

01. Handshake with Hell
02. Deceiver, Deceiver
03. In The Eye of the Storm
04. The Watcher
05. Poisoned Arrow
06. Sunset Over the Empire
07. House of Mirrors
08. Spreading Black Wings
09. Mourning Star
10. One Last Time
11. Exiled from Earth

Sobre el papel si tienes a una banda con Jeff Loomis, Michael Amott o Alissa White-Gluz la cosa debería funcionar. No siempre las cosas son tan claras, y ahí tenemos el decepcionante ‘Will To Power’ de 2017 que ya contaba con esta formación, sin tener en cuenta que el anterior ‘War Eternal’ de 2014 ya fue mediocre. En ‘Deceivers’ Arch Enemy siguen haciendo lo mismo.

Es hasta triste si tienes en cuenta de donde viene cada integrante, si te pones a evaluar el trabajo de Jeff Loomis en Nevermore, el de Michael Amott en Carcass, y el de Alissa White-Gluz en The Agonist. No todo está perdido ya que parecen haber captado las malas críticas del disco anterior y han dejado que cada uno tenga algo más de rienda suelta a la hora de componer, dando un pequeño salto en calidad pero sin lograr el objetivo final: hacer un disco de Arch Enemy que sea memorable.

‘Deceivers’ sigue usando la fórmula que Arch Enemy lleva arrastrando varios discos, y es el de guitarras pegadizas, estribillos épicos y letras que tratan muy por encima el tema de la rebelión y la lealtad. En esta ocasión vemos como Loomis aprovecha la ocasión y saca de su interior ese trabajo de guitarra rítmica con suficiente energía y convicción para resultar contagioso que es lo que seguramente le consiguió el puesto en primer lugar, mientras que Alissa demuestra que sigue siendo una de las mejores vocalistas cuando se trata de cambiar de voces limpias a guturales con naturalidad, haciendo su mejor trabajo en Arch Enemy desde que dejó The Agonist ¿Entonces que falla? Que no consiguen hacer canciones memorables y van dando palos de ciego entre géneros como el power metal épico, el death metal melódico, o un heavy clásico que suena forzado.

La temática de conseguir una música más accesible para la mayoría ha hecho que tanto Loomis como Amott se hayan visto obligados a “tocar menos” para adaptarse a las canciones, y sobre todo en el caso de Loomis es más evidente tras ver sus antecedentes de shredder en Nevermore. Las armonías resultan aburridas y simplonas, como en “In The Eye Of The Storm”, y no se les puede negar querer cambiar un poco las cosas como en intros con cellistas, drama y guitarras limpias, para ver que al final todo no termina de cuajar. Ya se empieza a hacer también más evidente el desaprovechamiento de Sharlee D’Angelo en el bajo, que no salva los papeles ni en arreglos neoclásicos como los de “Sunset Over The Empire”.

Arch Enemy han hypeado demasiado un lanzamiento que les encuentra en el mismo punto en el que estaban en 2014. Puede que haya partes que puedas disfrutar de su música, pero es todo muy fugaz y se olvida cuando pasan unos minutos. Resulta hasta gracioso seguir llamándoles una banda de death metal melódico viendo como bailan entre géneros sin aclararse, y teniendo una competencia en ese subgénero que les lleva mucha ventaja. Es el equivalente de la comida rápida en el metal, o de comprarse un coche deportivo para tenerlo aparcado en el garage. Las verdades hay que decirlas, por mucho que duela.