[review] Arch Enemy – War Eternal

Por Nekrokosmos

1. Tempore Nihil Sanat (Prelude In F minor)
2. Never Forgive, Never Forget
3. War Eternal
4. As The Pages Burn
5. No More Regrets
6. You Will Know My Name
7. Graveyard Of Dreams
8. Stolen Life
9. Time Is Black
10. On And On
11. Avalanche
12. Down To Nothing
13. Not Long For This World
14. Breaking The Law

Que alegría mas grande me dio Michael Amott cuando decidió no seguir formando parte de la reunión de Carcass. No es que sea mal guitarrista ni mucho menos, pero el pelirrojo con el look mas bizarro del metal mainstream no ha hecho otra cosa mas que repetir sus mismos solos y mismos riffs durante mas de 10 años en Arch Enemy, e imaginarmelo como guitarra en el “Surgical Steel” de Carcass me daba miedo. Eso esta bien cuando eres el guitarrista de otro sub-género dentro del metal, pero no si practicas death metal melódico (donde los solos de guitarra y los riffs principales lo son casi todo). Dicho esto ya puedes deducir que Arch Enemy, a pesar de haber cambiado de vocalista, siguen en su misma fórmula.

Todos pensabamos que con la marcha de Angela Gossow y el ingreso de Alissa White-Gluz (una excelente vocalista, por cierto) algo cambiaría en el seno del grupo, pero las mismas composiciones blandas y genéricas salen a la luz en “War Eternal”, como si la banda se hubiese acostumbrado demasiado al sonido que les llevó a tener algo de fama hace ya varios años. La producción tampoco ayuda, haciendo que todo suene super sintético y artificial, al igual que la producción de bandas de deathcore moderno. No tiene nada de natural ni el golpe de baterías ni los riffs de guitarra, ni el bajo…lástima de la gran calidad de los músicos que componen este grupo, que en directo son capaces de demostrar su poderío.

No es la técnica la que mata este disco (a pesar de encontrar canciones que se mantienen en una sola nota en las guitarras) sino las composiciones. Los momentos mas interesantes en el disco quizás sean la versión de Mike Oldfield (“Shadow On The Wall”) que viene como bonus track (con alguna experimentación electrónica) y algunos momentos mas soft con tempos mas tranquilos, pero en la brutalidad de la cual deberían destacar, no llegan a tener mas que un aprobado justo. Y cuesta decirlo: Alissa sonaba mucho mas inspirada en The Agonist de lo que suena aqui, quizás por la libertad para poder usar sus voces limpias con mas espacio que en el ambiente gutural en el que se encuentra encerrada aqui.

La banda se encuentra lejos de sus mejores días, y éste ha sido un paso en falso que esperemos que rectifiquen pronto con un nuevo disco, ya que un lavado de cara es necesario con urgencia. Dos o tres momentos atmosféricos buenos no salvan un disco de ser aburrido. Y es que ese es el problema de “War Eternal”, que después de escucharlo al completo no recuerdas nada de él.