[review] Asphyx – Necroceros, otro clásico que se suma a la lista

Por José A. Luna

Martin van Drunen – Voz
Alwin Zuur – Bajo
Paul Baayens – Guitarra
Stefan Hüskens – Batería

1. The Sole Cure Is Death
2. Molten Black Earth
3. Mount Skull
4. Knights Templar Stand
5. Three Years Of Famine
6. Botox Implosion
7. In Blazing Oceans
8. The Nameless Elite
9. Yield Or Die
10. Necroceros

Hay bandas que tras varias décadas de experimentación deciden anclarse en un sonido con el que ya están satisfechos, pero los holandeses Asphyx lo tuvieron claro desde su primer lanzamiento: death metal podrido con toques doom. Lo que ha ido cambiando a lo largo de los años en sus lanzamientos es la dosis de death metal o de doom en cada disco, la mejora en las producciones, integrantes asalariados, y ahora el productor.

En diciembre Martin van Drunen nos decía lo siguiente (puedes leer la entrevista completa en este enlace) :

“Probablemente lo que encuentres de nuevo es que esta vez hemos elegido no trabajar con el productor Dan Swanö, es lo primero que se nota cuando escuchas el disco. No es que no estuviésemos satisfechos con su trabajo, ha hecho una labor excelente en el pasado, pero también nos dimos cuenta que en el género del death metal todo el mundo estaba trabajando con él. Fue entonces que pensamos que a lo mejor deberíamos cambiar un poquito las cosas.

Fue entonces cuando dimos con Sebastian “Seeb” Levermann como productor, y su mezcla es probablemente lo que notes diferente en el álbum, además del sonido de las baterías. Nuestro batería Stefan “Husky” Hüskens se pilló un set nuevo de batería y lo uso para la grabación, yo creo que suena mejor ahora…también Seeb ha perfeccionado el poderío de la guitarra de Paul Baayens, todo ello ha dado como resultado un sonido más pesado”.

Efectivamente “Necroceros” sigue la estela de “Incoming Death”, la banda siguen haciendo lo que lleva décadas haciendo, y si notamos algún tipo de cambio es quizás el de una banda más afianzada y estable en formación que ya no persigue fantasmas y se permite soltarse más en las composiciones, siempre respetando las fórmulas. Causa respeto que Martin van Drunen siga en tan buen estado vocal después de tantas giras y lanzamientos, y que su acercamiento al doom no sea solo una simple ralentización de los tempos.

De hecho es en los momentos “doom” como en “Mount Skull” donde la banda suena mejor y más interesante, dando la otra cara a este lanzamiento que en sus singles ha optado por las más veloces y viscerales. El cambio de productor es casi imperceptible, quizás más notorio en el sonido de baterías que sobresalen en la mezcla y parecen tener más pegada, y quizás una de las cosas que se podría haber mejorado en relación a sus últimos trabajos es conseguir que el resultado final no saliese tan pulido y cristalino. Siempre he pensado que Asphyx en estudio podría beneficiarse más de una producción mas cercana a su directo, más orgánica y menos digital…mas sucia si cabe decirlo.

Dentro de tanta oscuridad se pueden encontrar grandes melodías como en “Three Years of Famine” y ver que a pesar de ser reyes en lo suyo dentro del metal extremo, también tienen su corazoncito por el metal más clásico. Estamos ante otro disco más de Asphyx que cumple las expectativas y nos vuelve a entregar lo que esperábamos. Un plato de huevos y patatas es un clásico, y siempre está bueno aunque lo hayamos comido cientos de veces.