[review] Baroness – Gold & Grey, un disco para seguir odiándolos

Por Snom

John Baizley – guitarra, voz
Gina Gleason – guitarra, voz
Sebastian Thomson – batería
Nick Jost – bajo, teclados

01. Front Toward Enemy
02. I’m Already Gone
03. Seasons
04. Sevens
05. Tourniquet
06. Anchor’s Lament
07. Throw Me An Anchor
08. I’d Do Anything
09. Blankets of Ash
10. Emmett-Radiating Light
11. Cold Blooded Angels
12. Crooked Mile
13. Broken Halo
14. Can Oscura
15. Borderlines
16. Assault on East Falls
17. Pale Sun

Vamos a dejarlo claro desde el principio: si eres fan del sonido antiguo de la banda y “Purple” te dejó frio, tu opinión no va a cambiar en este nuevo trabajo, y lo más seguro es que empeore. Baroness nunca han sido una banda de centrarse en un sonido especifico, pero aquí en “Gold & Grey” queda muy claro que se han apartado de casi todo por lo que los conocíamos antes ¿Se debe al cambio de formación? No estamos seguros.

En 2018 Gina Gleason entró a formar parte en guitarras, y casi inmediatamente se metieron al estudio con estas canciones, que tras escucharlas podemos casi desvincular a la banda de todo lo que tenga que ver con metal. Tampoco es que alguna vez hayan sido “metal”, pero es cierto que su manera de componer, la instrumentación y un cierto deje progresivo/sludge en el pasado les hicieron ganar una base de fans entre los metalheads.

Lo que sí podemos decir de estas canciones de “Gold & Grey” es que son progresivas, en momentos con más o menos luz, o apelando más o menos a ese carácter metal principalmente a la hora de componer las canciones. Sin poner etiquetas podemos decir que hay una mejora en cuanto a “Purple”, porque estas canciones parecen funcionar mejor como un todo, consiguen hacer un click en tu cabeza a medida que van pasando, pero por sobre todo una producción menos “sucia” y “desprolija” que la del anterior disco hacen que todo en este álbum parezca realizado de manera más profesional.

Aquí el sonido es bastante denso, con una alta presencia del bajo y con un deje fuzz en las guitarras, pero también notarás un cambio en cuanto a las voces porque tanto Gleason como los demás ayudan a Baizley en las armonías. En este disco las guitarras no se ciñen solo a los riffs, crean líneas melódicas que dejan de manera sutil el foco de atención a las baterías y al bajo. Canciones como “Seasons” reflejan todo lo que quiero decir en estas líneas, en momentos donde pasan tantas cosas a la vez que es difícil describirlo a la perfección.

Entre “Sevens” y “Can Oscura” les vemos desfilar entre el rock alternativo y el kraut rock sin ningún tipo de remordimiento, de una frenética mezcla de todos los instrumentos a piezas que son claramente meras intros o están conducidas completamente por un piano realmente intenso. A pesar de tener un tracklist bastante amplio, aquí la banda intenta condensarlo todo un poco más y consigue hacer un disco 15 minutos más corto que otras apuestas dobles del pasado. No sé si será su disco más personal, pero de hecho es el más emocional y la fotografía desnuda de lo ha gusto que se encuentran bajo esta estela noise que no parece agradar mucho a los fans de sus primeros EP´s. Por suerte Baizley decidió no llamar “Orange” al álbum, porque el contraste de oro y gris le hace más justicia.

Si algo tiene este disco es que es una montaña rusa con momentos que te pueden elevar hasta los cielos o hundirte en los infiernos. Se que va a joder a quienes esperaban que Baroness volviesen a sus raíces, pero hace 2 discos empezaron un camino para encontrar su propio sonido como banda, y parece que están muy cerca de conseguirlo. En “Gold & Grey” hay un hilo rojo que recorre todas las canciones y las conecta, que mejora el pequeño tropiezo de “Purple” aunque seguirás odiando esa mezcla y masterización si no consigues comprender que Baroness lo hacen adrede ¿Veredicto? Han creado algo que seguirá siendo incomprendido por la mayoría, pero que a unos pocos nos sabe a obra maestra. Las estructuras han mejorado, pero si no te gustó su cambio de sonido aquí acabarás odiándolos.