[review] Bathuska – Raskol

Por Antonio Alfaro

Лех – voz
Черный Монах (Patryk G.) – coros
Jatzo (Jacek Łazarow) – batería

IRMOS
IRMOS II
IRMOS III
IRMOS IV
IRMOS V

La telenovela montada entre los miembros originales de Batushka Bartłomiej Krysiuk (Bart) y Krzysztof Drabikowski (Derph) consiguió arruinar algo que podría haberse convertido en leyenda. Las disputas y separaciones entre integrantes son algo habitual en este mundillo, pero todo el drama que creó la creación de dos Batushkas llegó incluso a convertirse en meme al empezar a salir tantas imitaciones como fuesen posibles.

El ganador sin duda fue la versión de Krzysztof, que consiguió que los Batushka de Bart sean considerados traidores, con el boicot perfecto al disco debut en Metal Blade. Tampoco ayudó mucho que “Hospodi” terminase siendo un disco muy genérico y mainstream, con un cambio de sonido que no terminó de cuajar en un ambiente que prefiere algo fuera de la norma.

Es por eso que merece la pena hablar de este “Raskol”, que sube como una redención desde el mismísimo infierno. Un EP de 30 minutos que hace recordar a Bart las raíces de Batushka, ese sentimiento alienado del black metal menos convencional. En realidad el EP, al menos en cuanto a sonido, gira en torno a una idea muy clara de la cual nunca logra desviarse, así que si consigues conectar con ella estoy seguro que disfrutarás cada segundo. Esa idea es el corte más doom de la liturgia ortodoxa, ese black metal más arrastrado y pesado que melódico. Es como si toda la atmósfera y drama se haya alejado de las peleas y las declaraciones controvertidas, y se haya mudado al sonido.

Son bastante resultones esos tempos lentos que podemos escuchar en las cinco pistas, que unidos al blast beat crean magia. Las guitarras limpias minimalistas, el simbologismo y el no poder diferenciar el principio o fin de una de las pistas de “Irmos” le dan ese toque de suspenso emocional. También una producción mas cruda y menos pulida hace que el grupo consiga respirar más esa manifestación de simplicidad que los fans del black metal ortodoxo prefieren, haciendo que suene más íntimo e intimidante a la vez.

No es perfecto, pero ahora sí estamos prestando atención a la música en lugar de la parafernalia visual.